miércoles, 19 de mayo de 2010

Lección 1. LAS EPISTOLAS DE PABLO

A. LAS EPISTOLAS:

En el Nuevo Testamento hay veintiún epístolas, de las cuales catorce fueron escritas por el Apóstol Pablo.

Hay una armonía definida en el Nuevo Testamento y las epístolas deben ser estudiadas después que el estudiante tenga un perfecto conocimiento del libro de Los Hechos. Los escritores de las epístolas, con la excepción de Judas, eran todos per­sonajes importantes en el libro de Los Hechos. El mensaje hallado en el libro histórico de Los Hechos es principalmente dirigido a los incrédulos, mientras que las epístolas fueron escritas a los creyentes. El propósito del libro de Los Hechos es para evangelizar; el propósito de las epístolas es para instruir y edificar.

El libro de los Hechos contesta la pregunta, “¿Qué debo hacer para ser salvo?” Las epístolas contestan la pregunta, ¿Qué debo hacer para vivir para Cristo después de ser salvo?”

Tal como hay armonía entre el libro de Los Hechos y las epístolas, también hay armonía entre las epístolas mismas. Los escritores nunca se contradijeron uno al otro aunque cada escritor tenía su propio tema.

El tema de Pablo en sus epístolas era FE, el tema de Pedro en sus epístolas era ESPERANZA, el tema de Juan en sus epístolas era AMOR; el tema de Santiago en su epístola era ACCION; el tema de Judas en su epístola era VIGILANCIA

La palabra “epístola” vino de la palabra griega, “epistole” y la palabra latina “epístola.” En el lenguaje moderno se le puede llamar simplemente “cartas.” Esta palabra es usada de la misma manera que usamos la palabra “carta” en correspondencia ordinaria.

Aunque unas cuantas de las epístolas fueron dirigidas a individuos, la mayor parte de las epístolas fueron escritas para, y así designadas, ser leídas públicamente a las iglesias.

Algunas de las epístolas fueron escritas para satisfacer nece­sidades específicas de ciertas iglesias e individuos. Sin embargo, fueron tan inspiradas y fueron de tanta importancia espiritual que eran de gran interés y provecho para todos. Pronto eran citadas como una parte de la Escritura, y hallaron su lugar en el cánon del Nuevo Testamento como escrituras inspiradas.

B. EL APOSTOL PABLO:

Fácilmente podemos entender la importancia del ministerio del Apóstol Pablo cuando recordamos que él era el personaje central en los últimos dieciséis capítulos del libro de Los Hechos, y que él era el autor de catorce epístolas que forman una parte del Nuevo Testamento. Podemos aprender mucho acerca de este gran hombre de Dios por estudiar, no solamente el bosquejo histórico dado en Los Hechos, sino también sus propias escrituras. Cada una de sus epístolas nos dicen algo acerca del autor.

Sáulo nació en una familia judía importante con ciudadanía romana. El lugar de su nacimiento fue Tarso, la ciudad principal de Cilicia, donde fue situada una escuela de aprendizaje bien conocida. El era de la tribu de Benjamín.

Como un joven, fue enviado a Jerusalén para continuar su educación. Allí fue enseñado por Gamaliel, uno de los rabís más distinguidos de aquel día. Pronto llegó a ser miembro del partido de los Fariseos, y también llegó a ser un perseguidor principal de la iglesia. Tomando en cuenta el lugar prominente que él tomó en la muerte de Esteban y en la persecución de los cristianos, parecería que él era un miembro del concilio del Sanedrín.

Cerca del año 35 D.C., Saulo fue convertido cuando Jesús se le apareció en el camino a Damasco, donde estaba viajando para arrestar a los cristianos. Después de pasar unos tres años en el desierto de Arabia, volvió a Tarso eventualmente donde se quedó hasta que Bernabé le llevara a Antioquía para ser un maestro en la joven iglesia allí. En este lugar él recibió su llamamiento misionero y fue enviado por la iglesia.

Fue durante su segundo viaje misionero a fines del año 50 D.C. o comienzos del año 51 D.C., que él escribió sus primeras cartas. Estas fueron cartas a la iglesia en Tesalónica.

C. LAS CARTAS DE PABLO:

Pablo fue un gran evangelista. Todo el mundo mediterráneo fue movido por este gran ganador de almas que viajaba de ciudad en ciudad declarando la verdad apostólica sin temor.

En el principio de su ministerio él hizo “viajes de regreso” a las recién establecidas iglesias. En esta manera las confirmaba en la verdad y corregía cualquier error que hubiera surgido. Sin embargo, esto llegó a ser más y más difícil mientras crecía el número de las iglesias, y su ministerio se extendía más lejos. Fue entonces que Pablo empezó a escribir cartas de consejo, aliento, instrucción y corrección a los ancianos y creyentes de las iglesias que él había establecido.

Aparentemente, Pablo tenía cierta dificultad con su vista, y por lo tanto dictó la mayor parte de sus cartas a un copiador. Luego añadiría los saludos con su propia mano. Sin embargo, cuando escribió a los hermanos de las iglesias de Galacia, Pablo no siguió su costumbre normal sino que él mismo escribió la carta entera con su propia mano (Gálatas 6:11).

Pablo escribió tres de sus cartas a pastores de iglesias, una a un amigo cristiano, y las otras a las iglesias. La carta a los Gálatas fue una carta circular, para ser circulada entre las iglesias de Galacia.

D. LA CRONOLOGIA DE LAS CARTAS DE PABLO:

Estudiaremos las cartas de Pablo como están registradas en la Biblia. Sin embargo, nos ayudará mucho si recordamos el orden cronológico de estas cartas. Fueron escritas como sigue:

1. Alrededor de los años 50-53 D.C.; escritas durante el segundo viaje misionero de Pablo:

I TESALONICENSES
II TESALONICENSES

2. Alrededor de los años 54-58 D.C.; escritas durante el tercer viaje misionero:

GALATAS
I CORINTIOS

II CORINTIOS
ROMANOS

3. Alrededor de los años 61-63 D.C.; escritas durante la primera encarcelación de Pablo en Roma:

COLOSENSES
EFESIOS
FILEMON
FILIPENSES
HEBREOS

4. Alrededor de los años 64-67 D.C.; escritas después de su liberación de la primera encarcelación y durante la segunda encarcelación de Pablo en Roma:

I TIMOTEO
TITO
II TIMOTEO
TOMO I: LAS EPISTOLAS
CURSO BÍBLICO “ALPHA”
RALPH VINCENT REYNOLDS