miércoles, 19 de mayo de 2010

Lección 37. LA EPISTOLA DE SANTIAGO

Parte I

A. SANTIAGO


“Santiago” es una forma helénica del nombre hebreo “Jacobo.” Dos de los discípulos de nuestro Señor tenían el nombre de Santiago. El hermano de Juan, Santiago, era el hijo de Zebedeo y eran pesca­ dores que vivían en Capernaum. Santiago era el mayor de los dos hermanos porque siempre es mencionado primero. Siempre se menciona Jacobo (Santiago) y Juan. En el 44 D.C., fue decapitado por Herodes Agripa 1, haciéndole de esta manera el primer mártir apóstol. El otro discípulo llamado Santiago era el hijo de Alfeo. Este Santiago era uno de los apóstoles, pero sabemos muy poco de su ministerio.

El autor de esta epístola fue el medio hermano mayor de Jesús (Mateo 13:55). Pastoreó la iglesia de Judea por treinta años. De acuerdo con Clemente de Alejandría, Pedro, Jacobo y Juan escogieron a Jacobo (Santiago) el hermano del Señor, para ser obispo de Jeru­salén después de La ascensión del Señor aparentemente Jacobo no era un creyente durante el ministerio del Señor en la tierra, pero el Señor le apareció después de su resurrección (1 Corintios 15:7) y Jacobo fue ganado para la fe. En el aposento alto, en el Día de Pentecostés, Jacobo, el hermano de Jesús y María su madre, esta­ban presentes y recibieron el Espíritu Santo.

Jacobo (Santiago), el hijo de María y José, era un hombre muy bondadoso y fue apodado “El Justo.” Se dice que él ocupaba tanto tiempo en la oración que sus rodillas fueron callosas como las rodillas del camello. Era un judío muy estricto, no obstante era tolerante con los gentiles, y apoyó el ministerio de Pablo con ellos.

En el Concilio de Jerusalén, Santiago era el mediador recapituló la discusión y escribió la carta a los gentiles. Cuando Pedro fue librado de la cárcel (Hechos 12), él explicó a la iglesia cómo éste había sido librado y expresó, “Haced saber esto a Jacobo y a los hermanos” (Hechos 12:17). Según Josefo, el historiador, Santiago fue arrojado desde una de las galerías del templo y apedreado, poco antes de la destrucción de Jerusalén en el 70 D.C.

B. LA EPISTOLA DE SANTIAGO


Esta fue la primera epístola cristiana y fue escrita cerca del 60 D.C. en Jerusalén. Fue dirigida a los judíos cristianos de la disper­sión. El propósito era para animar a los cristianos judíos que esta­ban pasando dificultades severas, y para corregir algunos problemas en sus asambleas. Santiago era un judío escribiendo para los judíos, haciendo así de la epístola de Santiago una fuente rica de la cultura judía.

C. SALUTACION

Referencia Bíblica

Santiago 1:1

La palabra “sirviente” actualmente quiere decir “esclavo.” La epístola inicia con estas palabras: “Santiago, siervo de Dios y del Señor Jesucristo, a las doce tribus . . .” La Biblia no dice nada acerca de las diez tribus perdidas. Las doce tribus enteras de Israel están dispersas entre las naciones. Santiago escribió a los cristianos judíos dispersos en todo el mundo.

D. LAS PRUEBAS

Referencia Bíblica

Santiago 1:2-12

El versículo clave en este pasaje de Las Escrituras es el versículo 12: “Bienaventurado el varón que soporta la tentación . . .” Santiago escribió acerca de pruebas y aflicciones. Estos son sufrimientos externos y él no escribe acerca del impulso interno hacia la maldad hasta el versículo 13.

Santiago inició esta exhortación dirigiéndose a sus lectores como “hermanos míos.” En esta epístola él usó el término “hermanos” por lo menos dieciséis veces. Era el pastor de la iglesia en Jerusalén y escribía como un pastor escribiría para animar y confortar.

La palabra “tentación” tiene la connotación del mal, pero este no es el significado. Es la misma palabra usada por el Apóstol Pedro en su epístola y traducida “fuego de prueba” (1 Pedro 4:12). El cristiano tiene que estar gozoso cuando viene la prueba, no por las pruebas sino por el fruto de ellas. El cristiano cae en pruebas que no se ven, invisibles e imprevistas. El fruto de esto es paciencia o resistencia. Otra palabra que podría ser usada es “fortaleza.” El resultado final es estar perfecto y no falto. Esto no se refiere a perfección sin pecado, sino a madurez en la vida espiritual. Son las responsabili­dades de la vida que cambian al niño en hombre. De igual forma, son las pruebas, las que desarrollan a un nuevo convertido en un cristiano maduro.

Existe una conexión entre la petición por sabiduría y las distintas pruebas que vienen. Algunos cristianos no pueden entender el propósito de Dios en sus sufrimientos. En ese caso, tienen que pedir a Dios entendimiento espiritual y El generosamente contestará tal petición. Santiago dio una condición para que cualquier oración sea contestada, “Pida sin dudar”. Comparó al hombre dudoso con la onda del mar, arrastrada; tal hombre no puede tener esperanza de recibir algo de parte de Dios.

Ambos extremos, la pobreza y la riqueza, pueden ser pruebas para un cristiano. El cristiano pobre debe regocijarse de que en Cristo le han sido dadas riquezas verdaderas. El cristiano rico debe regocijarse de que ahora él experimenta humildad y entiende el engaño de las riquezas, que son temporales, igual que las hierbas y flores, las cuales pronto se marchitan y son quemadas por el sol.

En el versículo 12, la recompensa por resistir la prueba es dada: El hombre que resiste la prueba recibirá una corona de vida.

E. LAS TENTACIONES

Referencia Bíblica

Santiago 1:13-18

En los versículos 13-18, Santiago trata el tema de la tentación, lo cual significa el deseo de hacer el mal. Ningún hombre puede culpar a Dios por su tentación, por las siguientes dos razones:

1. Dios no puede ser tentado por el mal
2. Dios no tienta a nadie

El hombre tiene que enfrentar su propia responsabilidad por sus pecados. El es seducido por su propia concupiscencia. Aquí hay tres pasos:

1. Concupiscencia - deseos arraigados en el corazón por el mal
2. Pecado – la transgresión
3. Muerte - el resultado del pecado

Santiago escribió, “Amados hermanos míos, no erréis” (verso 16). Todo lo bueno y perfecto nos viene de parte de Dios. El es el creador de toda la luz y resplandece para siempre, sin mutación o sombra. En vez de Dios tentar con maldad, Su voluntad posibilita nuestra regeneración. Somos nacidos de nuevo por Su Palabra fiel, y los cristianos a quienes Santiago estaba escribiendo, vinieron a ser los primeros hijos de la familia de Dios.

F. HACEDORES DE LA PALABRA

Referencia Bíblica

Santiago 1:19-25

Santiago exhortó a los cristianos judíos a:

1. Ser pronto para oír
2. Ser tardo para hablar
3. Ser tardo para airarse

Cuando un cristiano le abre entrada a la ira, el tal es incapaz de actuar rectamente. También les exhortó a desechar todo aquello que sea inmundicia. El cristiano tiene que dejar a un lado todo lo que es malo en su vida. Tiene que darse completamente a la Pala­bra, la cual ha sido implantada en su corazón, y la cual es capaz de salvar su alma.

Se da énfasis sobre la importancia de obedecer la Palabra. Aque­llos que sólo escuchan a la Palabra, se engañan a ellos mismos. Son iguales que un hombre que mira a sí mismo en un espejo y luego olvida su rostro. Mas, aquel que mira en la ley de Dios la cual liberta a los hombres, obedecerá a la Palabra de Dios y será bendecido en todo lo que hiciere.

G. LA VERDADERA RELIGION

Referencia Bíblica

Santiago 1:26-27 “Si alguno se cree religioso entre vosotros, y no refrena su lengua, sino que engaña su corazón, la religión del tal es vana. La religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guar­darse sin mancha del mundo.”

En estos dos versículos leemos lo que se requiere en la religión verdadera:

1. Controlar la lengua
2. Visitar y socorrer a los huérfanos
3. Visitar y socorrer a las viudas
4. Mantener la pureza personal

La verdadera religión es más que una apariencia de piedad por observar las costumbres de la iglesia. Uno tiene que socorrer a aquellos que necesitan, practicar dominio propio y mantenerse separado del mundo.
TOMO IV: LAS EPISTOLAS
CURSO BÍBLICO “ALPHA”
RALPH VINCENT REYNOLDS