miércoles, 19 de mayo de 2010

Lección 6. LA PRIMERA EPISTOLA DE PABLO A LOS CORINTIOS

A. EL AUTOR:

Esta carta fue escrita por el Apóstol Pablo. 1 Corintios 1:1 “Pablo, llamado a ser apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios.” 1 Corintios 16:21 “Yo, Pablo, os escribo esta salutación de mi propia mano.”

Pablo escribió esta epístola, posiblemente en la primavera del año 57 D.C. en Efesio. Sabemos que estaba en Efesio por la referencia siguiente: 1 Corintios 16:8 “Pero estaré en Efeso hasta Pentecostés.”

B. CORINTO:

La ciudad de Corinto era una colonia romano situada en el istmo de Corinto. Estaba en la ruta principal de comercio del Imperio Romano, desde el este al oeste.

La ciudad de Corinto había sido destruida por los romanos en el año 146 A.C. pero había sido reedificada de puro mármol blanco por Julio César 100 años más tarde.

Cuando Pablo llegó a Corinto la primera vez en el año 51 D.C., él halló una floreciente ciudad comercial. Era la metrópoli de Grecia y en tamaño era la cuarta ciudad en el Imperio Romano, siendo sobrepasada sólo por Roma, Alejandría y Antioquía. La población era mayormente griega, con minorías mezcladas de romanos, judíos y otras nacionalidades. La gente de Corinto se entregó a los placeres, diversión, y vicios de muchas clases. Corinto fue llamada la “feria de la vanidad” del Imperio Romano.

Arriba sobre la ciudad estaba el templo magnífico de mármol blanco, dedicado a la diosa de la ciudad, Afrodita, la diosa del amor y la belleza, identificada por los romanos con Venus. Su adoración de la diosa del amor era la causa de todo clase de inmoralidad practicada en Corinto.

C. LA IGLESIA EN CORINTO:

El relato histórico del origen de la iglesia en Corinto fue dado en los primeros dieciocho versículos del capítulo 18 de Los Hechos. Pablo fue el fundador de la iglesia durante su segundo viaje misionero. Pablo y sus compañeros habían ido a Macedonia y Grecia y habían fundado iglesias en Filipos, Tesalónica y Corinto. Pablo había trabajado 18 meses en Corinto y ésta fue una de sus iglesias más notables.

Algunos judíos habían sido convertidos pero la mayoría de la iglesia eran gentiles. Los miembros de la iglesia incluyeron ricos y pobres, cultos e ignorantes, hombres libres y esclavos. La iglesia fue turbada por pandillas y había un elemento de personas emocionales cuyos extremos degeneraron en la inmoralidad. Muchos hoy llevaron sus hábitos licenciosos del paganismo. Sin embargo, Flavio saludó a la iglesia de Corinto como la iglesia de Dios, llamados a ser santos, santificados en Cristo Jesús (1 Corintios 1:21).

D. EL PROPOSITO DE LA CARTA A LA CORINTIOS:

La epístola conocida como 1 Corintios no fue la primera carta que Pablo había escrito a los creyentes en Corinto. Sabemos esto por su declaración en 1 Corintios 5:9: “Os he escrito por carta, que no os juntéis con los fornicarios.”

En el año 54 D.C., Pablo dejó Antioquía en su tercer viaje, visitando otra vez las iglesias de Galacia y llegando finalmente a Efeso en Asia Menor. Aquí se quedó por los próximos tres años. Desde Efeso, Corinto estaba situado a 320 kms. al oeste, al otro lado del Mar Egeo. La comunicación era fácil y frecuente.

Mientras Pablo estaba en Efeso, unas personas de la familia de Cioé (1 Corintios 1:11) vinieron de Corinto para informar sobre los desórdenes en la iglesia. Aparentemente Pablo escribió una carta, la cual es perdida ahora, reprendiendo a los Corintios por su mal comportamiento. La mandó a Corinto con las personas de familia de Cloé.

Pablo había enviado a Timoteo a Corinto a través de Macedonia pero no había oído de él cuando una delegación dirigida por Estéfanas llegó de Corinto. Parecería que una carta vino al mismo tiempo de Corinto haciendo ciertas preguntas (1 Corin­tios 7:1).

De esto descubrimos que gente carnal puede cubrir su carnalidad al hacer preguntas teológicas. Pablo no se apresuró en contestar sus preguntas. No fue hasta el capítulo siete que él dijo: “En cuanto a las cosas de que me escribisteis.” En los primeros seis capítulos, él trató con una condición que existía en la iglesia de Corinto. Primero trató con la raíz del problema, luego, contestó sus preguntas.

Los primeros once capítulos de esta epístola tratan con la carnalidad. Pablo describió la tragedia de su vivir en el pecado y la mundanalidad y aplicó el remedio positivo de la cruz de Jesucristo. En el capítulo 12, Pablo empezó a enseñar cosas espirituales. 1 Corintios 12:1 “No quiero, hermanos, que ignoréis acerca de los dones espirituales.” Los últimos cinco capítulos tratan con la espiritualidad y exponen el evangelio de la resu­rrección y la vida.

E. LAS DIVISIONES CORREGIDAS POR LA CRUZ:
1 Corintios 1

1. Los Versículos Claves:

1 Corintios 1:29 “A fin de que nadie se jacte en su presencia.”
1 Corintios 1:31 “El que se gloría, gloríese en el Señor.”

En estos dos versículos, tenemos el pensamiento clave expresado por la epístola. Es un mensaje condenando la exaltación de la carne y dirigiendo la iglesia en Corinto al Señor para que ellos se gloriaran en Jesús, y sólo en Jesús.

2. Salutación:

En la salutación Pablo vindicó su apostolado: llamado a ser apóstol de Jesucristo, por la voluntad de Dios. Pablo no estaba jactándose o gloriándose del hecho que él era un apóstol sino que era necesario que declarara su autoridad. Si iban a aceptar lo que él estaba escribiendo en esta carta, sería necesario que los creyentes corintios reconocieran la autori­dad por la cual Pablo escribía.

Al saludar a los Corintios los llamó la iglesia de Dios, santificados en Cristo Jesús, llamados a ser santos. Aunque esta iglesia sufría divisiones y adoración a los hombres, y en la iglesia había pecado, el Apóstol Pablo llamó su atención al hecho de que ellos deberían ser santificados, separados a Dios y que su llamamiento, sobre todo, era para ser santos.

Debemos notar que Pablo mencionó gracia y paz. La gracia se menciona primero, porque una persona no puede recibir paz de Dios si no ha recibido primero la gracia de Dios. Esta paz no es un estado de inactividad sino que se refiere a la armonía y unidad perfecta como resultado de estar en perfecto acuerdo con la voluntad de Dios. No solamente debían ellos recibir gracia y paz de Dios, sino que también sus vidas habían de ser enriquecidas con una riqueza espiri­tual en toda palabra y todo conocimiento. Tenían un mensaje para proclamar, un evangelio para predicar y habían recibido el Espíritu Santo por el cual ellos tendrían la sabiduría y fuerza para comprender completamente lo que habían de proclamar.

3. La Fidelidad de Dios:

En el versículo 9 Pablo menciona la fidelidad de Dios. Este parece ser un tema que él llevó por toda la epístola, porque volvió a referirse a él en 1 Corintios 15:58. Debido a la fidelidad de Dios, la exhortación es que los creyentes sean firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre. Debido a la fidelidad de Dios, serían presentados sin culpa cuando el Señor regrese. Note que hay una diferencia entre sin culpa y sin falta. La perfección quiere decir que debemos ser sin culpa. Así, cada hijo de Dios tiene el poder y el privilegio de alcanzar.

4. La División Causada por Exaltar a los Líderes:

En la iglesia de Corinto habían divisiones y adoración a los hombres. Las (divisiones en la iglesia resultaron mayormente porque los creyentes fijaron sus ojos en el predicador y exaltaron su ministerio bajo el cual ellos habían sido con­ vertidos. Pablo cortó todas estas divisiones al recordarles que fue Cristo quien fue crucificado y que fue en Su nombre que fueron todos bautizados. El método de Pablo de curar la división fue por dirigir a todos a Jesús. Cristo no puede ser dividido y El es el centro y la fuente de toda unidad espiritual.

5. La División Causada por Exaltar la Sabiduría Humana:

Pablo trató esto con la predicación de la cruz. A los de sabiduría humana, la predicación de Cristo crucificado y la salvación por Su sacrificio, fue locura, pero al creyente, fue la sabiduría más alta que una persona puede recibir.

Al hijo de Dios, que es nacido de nuevo, la predicación de la cruz es el poder de Dios. Cuando el YO con todo su orgullo, su virtud propia e importancia propia, Es crucificado, entonces esa persona es puesta en contacto con Su trono y empieza a tocar omnipotencia y recibir poder.

6. La Declaración de Pablo sobre el Bautismo:

Pablo había bautizado sólo a unos cuantos en Corinto. Esto no fue porque él no dió importancia al bautismo, sino que él tomó una posición humilde, no gloriándose en poder decir que había bautizado personalmente a un gran número de personas. Estaba dispuesto a predicar y dejar a otros la obra de bautizar.

7. Aquellos que Dios Usa:

El Apóstol Pablo da una lista de las cosas que Dios usa: lo necio, lo débil, lo vil, lo menospreciado y lo que no es. Dios usa las cosas más humildes e insignificantes a fin de que nadie se jacte en Su presencia y Dios ha de ser nuestra sabiduría, justificación, santificación y redención para que toda gloria sea sólo en El.

F. LA SABIDURIA VERDADERA IMPARTIDA POR EL ESPIRITU:
1 Corintios 2

Pablo fue a Corinto con debilidad,’mucho temor y temblor. Su recepción en el continente europeo no había sido muy agradable. Había sido encarcelado en Filipos, sacado en secreto de Tesa­lónica, echado de Berea y cuando llegó a Atenas logró muy poco por disputar con ellos. Había sido oprimido en espíritu cuando llegó a Corinto y Dios Mismo le había animado.

Conociendo la fuerza de la sabiduría de los Corintios y el carácter de la ciudad, la profundidad de su pecado y la jactancia de su intelecto, Pablo determinó no debatir o disputar con ninguno. Presentaría al Señor crucificado y resucitado en la convicción que si él levantara a Jesús, Jesús atraería a todos hacia El. El Apóstol Pablo tenía que apartarse a un lado para que la gente olvidara la personalidad del predicador y fijara sus ojos en Jesús.

El principio es tan verdadero hoy como lo fue entonces. Ha de ser una vida dispuesta a ser crucificada, dispuesta a despojarse de su propio talento, sabiduría y esfuerzos, y depender com­pletamente en la unción del Espíritu Santo. La fe permanecerá, no en la sabiduría del hombre, sino en el poder de Dios. El predicador no debe predicar lo que la gente quiere, sino lo que ellos necesitan. Ningún hombre debe estar en el púlpito para entretener. Debe estar allí para presentar el Calvario en toda su plenitud de esperanza y gloria.

Pablo escribió de un misterio que había de ser revelado: “Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman” (1 Corintios 2:9). El cristiano no es un necio. Tiene una mente instruida y habla la sabiduría de Dios.

El hombre natural no puede recibir las cosas del Espíritu de Dios simplemente porque nunca ha recibido el Espíritu de Dios. Para él, el evangelio es locura. En los versículos 10, 11 y 12, Pablo pone en (claro que es sólo por el Espíritu Santo que la Palabra de Dios puede ser entendida y recibida.
TOMO I: LAS EPISTOLAS
CURSO BÍBLICO “ALPHA”
RALPH VINCENT REYNOLDS