miércoles, 19 de mayo de 2010

Lección 18. LA EPISTOLA DE PABLO A LOS FILIPENSES

PARTE I
Texto: Filipenses 1 y 2

A. FILIPOS

Filipos era una ciudad de Macedonia fundada por Augusto. Estaba situada sobre una superficie muy plana alrededor de quince Kms. del mar. En el tiempo de Pablo, Filipos era un centro militar de Roma. Era una ciudad gentil con algunos judíos en su población.

B. LA EPISTO LA A LOS FILIPENSES

La iglesia en FiIipos fue fundada por Pablo después de recibir su llamado Macedónico en Troas. Esta fue su primera iglesia en Europa. Dos personas prominentes estaban entre los primeros convertidos, Lidia y el carcelero.

Lucas se había unido al grupo de Pablo en Troas y algunos discípulos parecían pensar que Filipos era el lugar natal de Lucas. El tuvo una parte en, el desarrollo de la iglesia filipina, una de las más recomendables de las iglesias que Pablo fundó.

Esta epístola fue escrita alrededor del 64 D.C., durante la pri­mera encarcelación de Pablo en Roma. Epafrodito había venido de Filipos con un regalo para el Apóstol Pablo y se enfermó a su arribo en Roma. Después de su recuperación, él regresó a Fili­pos y Pablo escribió esta carta de agradecimiento y exhortación.

C. LA EPISTOLA DE GOZO

La palabra “regocijo” y sus sinónimos son repetidos dieciséis veces en esta epístola. Para entender la palabra “¡regocijo”, déje­nos considerar la palabra “revivir.” Una persona no puede ser revivida sin haber tenido vida; igualmente una persona no puede regocijarse sin antes conocer el gozo del Señor. La palabra 11 regocijar” simplemente significa permitir el gozo del Señor brotar vez tras vez en nuestras almas.

Este regocijo no depende de circunstancias exteriores como podemos ver aquí en la experiencia del Apóstol Pablo. Es una emoción profunda, fluyendo como una fuente, que viene con la presencia del Señor. Una vez siendo un nuevo convertido, el escritor estaba grandemente impresionado cuando observó a la madre Ira, una misionera veterana que pasó su vida en China. Ella estaba sentada en la plataforma de la iglesia, perdida en el Espíritu, con su rostro resplandeciente, diciendo una y otra vez, 11 gozo, gozo, gozo, gozo.” Este es un ejemplo de lo que el Apóstol Pablo escribió aquí en esta epístola a los filipenses.

Había un hombre en Filipos que entendería esta epístola bien, porque el había visto personalmente el gozo de Pablo. Después que Pablo había sido azotado y encadenado en la cárcel, él todavía cantaba las canciones de Sión y se regocijaba en el Señor. Este regocijo bajo gran adversidad y persecución había traído un milagro y la conversión del carcelero.

D. LA ACCION DE GRACIAS DE PABLO

En el principio de esta epístola, Pablo expresó su agradeci­miento por:

1. Los Filipenses
Aparentemente la iglesia filipina era una que traía gran gozo al Apóstol Pablo. La iglesia le ministró con regalos financieros. Ellos expresaron su amor por él. Aparentemente había muy poca cosa en la iglesia filipina que causara algún problema a Pablo.

2. Confianza En Cristo
Filipenses 1:6 “Estando persuadidos de esto, que el que comenzó con vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo.”

Esta escritura expresa la confianza de Pablo en el hecho de que Jesús puede terminar aquello que El empezó en nuestras vidas. Cuando estudiamos este verso, todos deberíamos estar agradecidos que nosotros también podemos tener seguridad de que Dios puede completar aquello que El ha empezado en nuestras vidas. Esto no es una seguridad eterna incondicional, sino una seguridad que nos puede dar gran confidencia en Cristo. Ciertamente, El es nuestro guardador.

3. La Predicación del Evangelio
Pablo estaba agradecido de que su persecución en Roma había sido el medio de la promoción del evangelio. Siendo vigilado por un soldado romano no podía ser impedido de proclamar el evangelio, hasta que fuera conocido en todo el palacio.

El también estuvo agradecido de que otros estaban predicando el evangelio. Admitió que algunos de ellos estaban predicanclo con malos propósitos, posiblemente para tratar de crear celos por parte de Pablo. A pesar de si sus motivos eran incorrectos, Pablo estaba agradecido de que Cristo era predicado.

E. EL DESEO DE PABLO DE ESTAR CON CRISTO.

Referencia Bíblica
Filipenses 1:21 “Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia.”
El Apóstol Pablo dio aquí el gran principio de su vida. El deseaba exaltar a Cristo no importara si era en esta vida o por la muerte.

El expresó su deseo de dejar este mundo para vivir con Cristo; pero sobre todo, él quiso hacer la voluntad de Dios y todo aquello que daría la gloria mas grande al Señor. Comprendió que él podía ministrar hasta tanto estuviese en esta vida y estaba deseando de quedarse en la carne para que él pudiera ser una bendición para aquellos a quienes él ministraba.

F. EXHORTACION PARA LA UNIDAD

En el capítulo 2 de Filipenses, el Apóstol Pablo exhortó a la iglesia a la humildad y entonces les dio el ejemplo de Jesucristo.

El estudiante daría consideración al significado de la frase “Si algún afecto entrañable, si alguna misericordia”, (verso 1.) En los tiempos del Nuevo Testamento era considerado que todas las emociones tenían su origen en el cuerpo, y esta era una expresión que “de los órganos del cuerpo vinieron las emo­ciones.” Usaríamos el “Corazón” en vez de afecto entrañable. Podemos repetir esta frase en esta forma, “si algunas misericor­dias tiernas.” Los filipenses fueron exhortados a tener la mente de Cristo, que era el ejemplo más grande a todos los hombres de humildad. Escribiré estos versos del Nuevo Testamento:
“El cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. (Fili­penses 2:6-8)

Cada estudiante debería memorizar los versos 9, 10 y 11, porque aquí es expresado el poder de Jesús. El nombre de Jesús es sobre todo nombre. Su nombre es más sublime que el nombre del rey más poderoso de la tierra o el más famoso conquistador en este mundo. En ese nombre, toda rodilla se doblará y toda lengua confesará que Jesús es el Señor. Esta es una afirmación muy positiva que muestra la deidad de Jesús. Hay sólo un Señor y si Jesús es ese Señor que trae gloria a Dios, entonces Jesús y el padre tienen que ser uno solo.

G. OCUPADOS EN NUESTRA SALVACION

Referencia Bíblica
Filipenses 2:12 “Ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor.”

Es Dios quien da al cristiano ambas cosas, el deseo y la habi­lidad de hacer la voluntad de Dios. No obstante, el cristiano tiene que ejercitarse a sí mismo continuamente para mantenerse en oración y alabanza donde el puede volverse fuerte; un cristiano victorioso. La salvación no es por obras, pero definitivamente el cristiano tiene que esforzarse para recibir todo aquello que Cristo puede hacer por él.

El ejemplo que usaremos aquí es el de un hombre frío que vaya al fuego, y sea calentado. Es el fuego que lo calienta. Un hombre que tiene frío tiene que ir al fuego antes que el fuego haga su trabajo. También el debe quedarse junto al fuego si él quiere calentarse. De igual forma, somos exhortados a ocupar­ nos en nuestra salvación. Esta es una salvación en el tiempo presente, estando constantemente efectuada en nuestra vida diaria.

H. LOS COPARTICIPES DE PABLO

En la parte última del capítulo 2, Pablo escribió recomen­ dando a dos de sus co-partícipes. El dijo que Timoteo era su hijo en el evangelio. Era un ministro que no buscaba sus propios intereses sino se preocupaba por la prosperidad de los demás. En la salutación de esta epístola, Pablo unió su nombre con el de Timoteo; indudablemente, fuera Timoteo quien escribiera la carta mientras Pablo le dictara.

El otro copartícipe era Epafrodito. Pablo habló de él como su compañero en la labor y en la milicia. Epafrodito era el men­sajero para la iglesia filipina, quien trajo sus ofrendas a Pablo. Después de llegar a Roma, Epafrodito se enfermó. Pablo agrade­ ció a Dios por su misericordia de sanar a este obrero cristiano y expresó cuan triste él hubiese estado si tuviera que perderlo. Fue Epafrodito que llevó esta epístola a Filipos.
TOMO II: LAS EPISTOLAS
CURSO BÍBLICO “ALPHA”
RALPH VINCENT REYNOLDS