miércoles, 19 de mayo de 2010

Lección 8. LA PRIMERA EPISTOLA DE PABLO A LOS CORINTIOS

(Continuación)
1 Corintios 11, 12, 14

A. EL PAPEL DE LA MUJER EN LOS CULTOS PUBLICOS:

1 Cor. 11:11-16,14:34-35

En el capítulo 12 Pablo trata con el comportamiento debido en los cultos públicos. La conducta de la mujer implica el principio de la sujeción al hombre. El argumento principal de Pablo, tenía que ver con la supremacía. La mujer cubrió su cabeza para reconocer la supremacía del hombre, y el hombre dejó su cabeza descubierta para reconocer la supremacía de Cristo.

Antes de corregir a las mujeres, Pablo les alabó por sus ordenanzas que habían guardado. Era su deseo que siguieran a Cristo tal como él había hecho. Cuando el hombre ora con su cabeza cubierta, afrenta a Cristo. Era una deshonra para la mujer cortarse o raparse el cabello, pues demostraba que ella no estaba sujeta al hombre. El hombre es la gloria y la imagen de Cristo y la mujer es la gloria del hombre.

En esta escritura, Pablo estableció la necesidad del cabello largo. Dijo que el cabello de la mujer era su gloria y su velo (versículo 15). No había la costumbre de cortarse el cabello entre las mujeres de la iglesia y por eso no había razón para contenciones (versículo 16).

Pablo no sólo enfatizó la importancia de que la mujer tuviera cabello largo y no se lo cortara, sino que también dió énfasis a la importancia de que el hombre tuviera su cabello corto. Dios quería una distinción definida entre el hombre y la mujer. Cuando se trata de un asunto de adoración, el hombre y la mujer deben conformarse al plan de Dios.

En el versículo 10 la palabra “autoridad” significa “cubrir.” Esto recuerda que aún los ángeles cubrían sus rostros cuando adoraban a Jehová. Una mujer cristiana también debe adorar a Dios con reverencia. El versículo 11, nos recuerda que somos nada sin El, y así como la mujer procede del varón por la creación, así el varón procede de la mujer por el nacimiento físico. Pero todas las cosas proceden de Dios y en Jesucristo el hombre y la mujer son unidos en un amor que es sumiso para la gloria del Señor Jesús.

B. LA CENA DEL SEÑOR: 1
Corintios 11:17-34

Otro problema de la iglesia en Corinto era concerniente a su forma de celebrar la cena del Señor. Pablo definió como la observancia de esta ceremonia podía ser una bendición o una maldición. Pablo no desaprobó la comunión literal sino que expuso el procedimiento en orden y dio la interpretación espiri­tual que daría por resultado la confraternidad entre ellos y el Señor.

Era una costumbre en la iglesia primitiva que todos se reunieran para lo que ellos llamaban “fiestas de amor.” Este era simplemente un tiempo de confraternidad social, el cual era seguido con el partimiento del pan. El problema era que en Corinto se cometían abusos en la cena del Señor por causa del exceso. Muchos de los que trajeron comida se agruparon en pandillas y comieron separados y los que tenían abundancia no estaban compartiendo con los que tenían poco.

La copa que contenía el fruto de la vid representaba la sangre derramada de Cristo; el pan partido, Su cuerpo quebrado. Estos eran símbolos. No había ninguna virtud en el fruto de la vid y en el pan en si. Nada se dice con respecto a la frecuencia en que debe realizarse esta observancia, pero que no llegara a ser común. Al observar la cena del Señor, miramos atrás al Calvario y adelanta Su venida.

Pablo advirtió a los Corintios contra el pecado de comer el pan y beber la copa indignamente. El no escribió, “si Uds. son indignos,” puesto que nunca podríamos ser dignos. Nuestra dignidad está en Cristo. Pablo advirtió acerca de la manera en que la cera del Señor debía realizarse y la actitud en que debíamos acercarnos a la mesa. Cuando nos reunimos alrededor de la mesa del Señor, debemos recordar el cuerpo del Señor. Esto significa no sólo Su cuerpo que fue colgado en la cruz, sino el cuerpo de Jesucristo en el mundo actual. Si discernimos que nosotros, tina parte de Su cuerpo, estamos de alguna forma pecando contra el cuerpo, estamos afligiendo al Señor y estaría­mos comiendo indignamente. También, si no nos examinamos a nosotros mismos, estaríamos comiendo y bebiendo indigna­ mente. Pablo dijo que debido a esto muchos estaban enfermos y algunos habían muerto.

C. LOS DONES ESPIRITUALES:
1 Corintios 12

1. La Unidad del Cuerpo:

El problema con la iglesia en Corinto era triple: (a) división y carnalidad; (b) inmoralidad y pecado; (c) problemas en la administración de la iglesia y de la vida en general.

La unidad del cuerpo responde a la pregunta y da la solución para las divisiones y la carnalidad. El versículo 13 es uno de los más importantes de toda la Biblia. Cada cristiano debe entenderlo completamente. Hay sólo un cuerpo y un espíritu. Los cristianos pueden venir de diferentes culturas y nacionalidades pero un espíritu los pone dentro de un cuerpo. Los miembros de la iglesia pueden ser diferentes en temperamento y personalidad pero ellos son miembros uno del otro y juntos forman un cuerpo.

El mismo espíritu obra en todos. El Espíritu reparte a cada hombre como El quiere. Los creyentes deben trabajar todos juntos. Todos son necesitados en la iglesia. Parecerá que algunos miembros son más importantes o prominentes y tienen mayor responsabilidad, pero ningún miembro debería sentirse superior a otro miembro, porque cada uno depende del otro. Realmente, dentro del cuerpo no hay tal cosa como un miembro insignificante o un miembro que no es necesario. Deberíamos buscar el bienestar del cuerpo, desear la voluntad de Dios y desear ser usados por Dios en una manera que glorificará al Señor y beneficiará al cuerpo entero.

2. Los Dones del Espíritu:

Hay nueve dones del Espíritu dados a la iglesia para el provecho de cada miembro (versículo 7). Estos dones son diversos y dados a cada hombre estrictamente como el Señor quiere (versículo 11). Los dones espirituales son distribuidos dentro del cuerpo de acuerdo a la voluntad de Dios. Están allí, no para fines ostentosos, ni para jugar, ni para alardear, ni para revelar la espiritualidad de un creyente. Están allí para satisfacer una necesidad definida que puede presentarse en la iglesia y para ministrar a la iglesia. Estos nueve dones son los siguientes:

a. Palabra de Sabiduría: Esto no es sabiduría, sino la palabra de sabiduría. Jesús demostró el don de la palabra de sabiduría en Su ministerio (Marcos 12:14-17). El prometió a Sus discípulos ayuda similar (Mateo 10:19-20).

b. Palabra de Ciencia: Esto no es conocimiento, sino la palabra de ciencia. Es manifestado en el ministerio del Apóstol Pablo (Hechos 27:22-26).

c. Fe: E don de fe no es dado para compensar la falta de fe o una fe débil. Este don es una dotación sobrenatural por la cual algún trabajo especial es forjado a través de la oración contestada. Es para satisfacer una necesidad especial que pueda presentarse en la iglesia.

d. Dones de sanidades: Este don está en plural - dones de sanidades. La razón para el plural es debido a las muchas causas de enfermedades. Algunas enfermedades son producidas por la acción de un demonio; otras son orgánicas y aun otras requieren una corrección de hábitos. El cuerpo humano es extremadamente complejo y hay cientos de razones para las enfermedades tanto física como espiritual. Por esta razón, es dones de sanidades.

e. Hacer milagros: Un milagro es un hecho de Dios, el cual, para el hombre natural parecería imposible y no tendría una explicación natural. Este don no es para fines osten­tosos, sino para satisfacer las necesidades que se presenten en la protección y preservación de la gente de Dios.

f. Profecía: La profecía del Nuevo Testamento es una predic­ción de las verdades bíblicas dentro del marco de la Biblia. Profecía es hablar por inspiración en la lengua materna. La profecía habla a los hombres para edificación, exhorta­ción y consolación (1 Corintios 14:3).

g. Discernimiento de Espíritus: El Espíritu Santo pone dentro del cuerpo el don de discernimiento de espíritus, haciéndo­nos conscientes de un espíritu malo. Es la opinión del escritor que cada pastor próspero debe tener, por lo menos en una medida, este don. Este es uno de los más importantes de todos los nueve dones.


h. Diversos Géneros de Lenguas: Este don, en relación con el don de profecía, habla a la iglesia un mensaje que Dios quiere que escuchen. Debe ser operado en conexión estricta con la interpretación. Es un mensaje dirigido a la iglesia estrictamente en armonía con las verdades bíblicas.

i. Interpretación de Lenguas: En el original, la palabra “inter­pretar” no significa “traducir” sino “explicar.” La persona que recibe este don explica el significado del mensaje en lenguas, dejando al Espíritu dar el mensaje. A veces el mensaje en lenguas es más largo que la interpretación y viceversa.

Puede ayudarnos a comprender el ministerio de los nueve dones, el agruparlos en tres grupos como sigue:

a. Dones de ciencia (saber): palabra de sabiduría, palabra de ciencia, discernimiento de espíritus.

b. Dones de poder (acción): fe, el hacer milagros, dones de sanidades.

c. Dones de expresión (hablar): profecía, diversos géneros de lenguas, interpretación de lenguas.

3. Otros Dones:

En el versículo 28, Pablo nombró otros ministerios y dones que Dios había puesto en la iglesia: apóstoles, profetas, maestros, milagros, dones de sanidades, ayudas, adminis­tradores, dones de lenguas.

La palabra “administrar” se refiere a las organizaciones. Es una prueba bíblica que la organización es de Dios.

La pregunta: “¿Hablan todos lenguas?” es una referencia definida al don de lenguas, uno de los nueve dones. No se refiere a la señal inicial del bautismo del Espíritu Santo.

D. EL CULTO ORDENADO:
1 Corintios 14

En el capítulo 14, Pablo dio claras instrucciones con relación a. las lenguas e interpretaciones. Este don puede ser mal usado o descuidado. No malinterpreten el versículo 19. En ningún lugar Pablo condenó el hablar en lenguas, pero sí advirtió contra el ministerio a la congregación de una iglesia en lenguas, a menos que sean acompañadas con interpretaciones ordenadas. La edificación de la iglesia era la preocupación de Pablo y él recomendó la profecía sobre las lenguas para ese propósito, a menos que hubiera un intérprete.

En este capítulo hay varias verdades importantes relacionadas con el culto: ordenado en la iglesia. A continuación presentamos algunas de ellas:

1. El amor debe gobernar en la operación de los dones del Espíritu.

2. El objeto principal de la operación de los dones del Espíritu es edificar a la iglesia.

3. Hay cuatro maneras de hablar a la iglesia: por revelación, por ciencia, por profecía, o por doctrina (versículo 6).

4. La profecía habla a los hombres para edificación, exhortación y consolación (versículo 3).

5. El que habla en lenguas en oración y adoración se edifica a sí mismo (versículo 4).

6. El idioma nativo debería ser usado en la iglesia para que los incrédulos puedan entender lo que está pasando (versículos 19-20).

7. Los espíritus de los profetas están sujetos a los profetas. Esto significa simplemente que un profeta tiene el poder de controlar el don.
No debe haber confusión en la iglesia sino que todo debe ser hecho decentemente y con orden. Entonces esto glorificará al Señor.
TOMO I: LAS EPISTOLAS
CURSO BÍBLICO “ALPHA”
RALPH VINCENT REYNOLDS