miércoles, 19 de mayo de 2010

Lección 45. LA PRIMERA EPISTOLA DE JUAN

Parte II

A. CAPITULO TRES


1. La Esperanza Purificadora

Referencia Bíblica

1 Juan 3:1-3

La influencia más santificadora en la vida de un creyente es la esperanza de que él verá a Jesús. El amor de Dios nos ha permitido conocer que somos hijos de Dios, pero no sabemos completamente lo que habremos de ser Pero sabemos que veremos a Jesús y que seremos igual que El. Esta es la esperanza de la iglesia y tiene una influencia tremenda en la vida de cada santo.

2. Obligación de Pureza

Referencia Bíblica

1 Juan 3:4-8

Aquí es dada, en el versículo 4, una definición del pecado: “El pecado es infracción de la ley.” El diablo ha pecado desde el princi­pio, y el hombre que vive en pecado es del diablo. Fue para destruir las obras del diablo que Jesús vino al mundo. Jesús vino para quitar nuestros pecados y por lo tanto uno no puede morar en Cristo y vivir en el pecado al mismo tiempo. El hombre justo vivirá píamente igual como Cristo es justo. No hay alternativa para este principio de la verdad.

3. El Hombre que no Puede Pecar

Referencia Bíblica

1 Juan 3:9 “Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios.”

Esto no se está refiriendo a un acto individual de pecado sino a la practica habitual del pecado. El hombre que es nacido de Dios tiene la naturaleza de Dios morando en él. Como tal, es imposible vivir en pecado y que la simiente de Dios more en él al mismo tiempo. O es hijo del diablo o un hijo de Dios. Si un hijo de Dios, la naturaleza de Dios no le permitirá vivir una vida de pecado.

4. Las Marcas de los Hijos de Dios

Referencia Bíblica

1 Juan 3:10-17

Aquí son comparados los hijos de Dios y los hijos del diablo:

Hijos de Dios:

Amamos a los hermanos (versículo 14)
Ponemos nuestras vidas por los hermanos (versículo 16)
Tenemos compasión por nuestro hermano necesitado (versículo 17)

Hijos del diablo:

No ama a su hermano (versículo 10)
Permanece en muerte (versículo 14)
Aborrece a su hermano (versículo 15)
Cierra su corazón al hermano necesitado (versículo 17)

Así como Caín odió a Abel por sus obras justas, el mundo odia a los hijos de Dios. No tenemos que sorprendernos de esto.

5. La Prueba Verdadera

Referencia Bíblica

1 Juan 3:18-24

La prueba fiel es que nosotros amamos, no en palabra, sino en hecho y verdad. Si guardamos sus mandamientos y hacemos aque­llas cosas que a El le agradan, sabemos que El mora en nosotros y contestará nuestras oraciones (versículo 22). No podemos confiar siempre en nuestros corazones. Algunas veces nuestros propios corazones nos condenarían, pero en tales tiempos tenemos que recordar que Dios es más grande que nuestros corazones y sabe todas las cosas. Si amamos en hecho y palabra, nuestros corazones serán asegurados y tendremos confianza en Dios (versículo 21).

B. CAPITULO CUATRO

1. Los Falsos Profetas

Referencia Bíblica

1 Juan 4:1-6

Existen muchos falsos maestros. Estos han de ser revelados por el error y el espíritu erróneo que los domina. La prueba es concer­niente a la encarnación verdadera y la deidad de Jesús. Todo espíritu que no confiese la deidad de Jesús es del mundo y es el espíritu del anticristo. Todo aquel que confiesa la verdad de la encarnación es de Dios. El mundo prestará atención a esta en­señanza errónea, porque ésta tiene un espíritu que acomoda a la naturaleza carnal del mundo. Los hijos de Dios no tienen nada que temer de estos falsos maestros y espíritus erróneos porque aquél que mora en nosotros es más grande que las fuerzas de las tinieblas en el mundo.

2. Amor

Referencia Bíblica

1 Juan 4:7-21

El resto del capítulo 4 trata del amor Dos veces Juan declaró que Dios es amor (versículos 8 y 16). El amor de Dios fue manifestado por la muerte de Cristo en la cruz para que nosotros podamos tener vida eterna. Dios nos amó antes de que nosotros le amaramos a El, y nosotros le amamos porque El nos amó primero (versículo 19). En el versículo 18 el amor es puesto en contraste con el temor. El temor tiene tormento, pero el amor echa fuera al temor La prueba real de que un hombre ama a Dios es que él ame a su hermano. Si odia a su hermano y dice que ama a Dios, es un mentiroso.

C. CAPITULO CINCO

1. La Prueba de Nuestro Amor

Referencia Bíblica

1 Juan 5:1-3

Todo aquel que ama a Dios amará también a aquellos que son nacidos de Dios. La prueba fiel de que amamos a Dios es que mantendremos sus mandamientos. Los mandamientos de Dios no son opresivos serán mantenidos por todo aquel que ama a El.

2. La Victoria de la Fe

Referencia Bíblica

1 Juan 5:4-5

Todo aquel que es nacido de Dios tiene victoria sobre el mundo. El poder que nos da la victoria es la fe que tenemos en la deidad de Jesús. La persona que es victoriosa sobre el mundo es aquel que cree en la deidad de Jesús.

3. Los Testigos en la Tierra y en el Cielo

Referencia Bíblica

1 Juan 5:6-9

Cuando los soldados abrieron el costado de nuestro Señor en la cruz, salió de El sangre y agua (Juan 19:34). Así como Eva fue tomada del costado de Adán, también la iglesia fue nacida de san­ gre y agua del costado de Jesús.

Existen tres elementos nombrados en esta escritura los cuales dan testimonio de nuestra salvación: Espíritu, agua y sangre. Juan declaró que estos tres están de acuerdo. Ellos testifican de la misma cosa.

También hay tres testigos en el cielo: Padre, Verbo y el Espíritu Santo. Juan fue cuidadoso en afirmar que estos tres son uno. ¡En la tierra los tres testigos están de acuerdo en uno, pero en el cielo los tres son uno!

4. El Testigo del Espíritu

Referencia Bíblica

1 Juan 5:10 “El que cree en el Hijo de Dios, tiene el testimonio en sí mismo; el que no cree, a Dios le ha hecho mentiroso, porque no ha creído en el testimonio que Dios ha dado acerca de su Hijo.”

El hijo de Dios tiene al testigo en él mismo. El Espíritu Santo testifica a nuestro espíritu que nosotros somos nacidos de Dios (Romanos 8:16).

5. Vida en el Hijo

Referencia Bíblica

1 Juan 5:11-13

La verdad de que la vida eterna está en el Hijo es muy importante. En la conclusión de este capítulo leemos: “Este es el verdadero Dios, y la vida eterna” (versículo 20).

El hecho es que todo aquel que tiene al Hijo tiene la vida eterna. Si la presencia de Dios se aparta de una persona, el tal no tiene vida eterna. Es imposible vivir en transgresión deliberadamente, y al mismo tiempo poseer la vida eterna.

6. La Certeza de la Oración Contestada

Referencia Bíblica

1 Juan 5:14-15

Hay una segur dad definida de la respuesta de la oración cuando uno ora de acuerdo a la voluntad de Dios. El escucha a la oración del hijo de Dios cuando éste ora de acuerdo a Su voluntad. Si Dios escucha, el también contestará.

7. El Pecado de Muerte

Referencia Bíblica

1 Juan 5:16-17

Existe un pecado de muerte el cual es el pecado imperdonable. La blasfemia en contra del Espíritu Santo no puede ser perdonado (Mateo 12:31-32). Es una pérdida de tiempo orar por una persona que ha cometido este pecado.

Si el Espíritu Santo guía a una persona a orar, entonces es seguro que el tal no ha cometido este pecado. Estamos instados a orar por nuestro hermano que pudo haber pecado, que no sea de muerte. Dios oirá y le dará la vida. Esta es otra escritura que revela el error de una seguridad eterna¡ incondicional.

8. El Conocimiento del! Creyente

Referencia Bíblica

1 Juan 5:18-20

Aquí se declaran cuatro cosas que el creyente sabe:

1. Cualquiera que es nacido de Dios no peca.
2. Somos de Dios y el mundo está bajo el dominio de Satanás.
3. Jesús ha venido y nos ha dado entendimiento.
4. Estamos en Jesucristo quien es el verdadero Dios.

9. Conclusión

Referencia Bíblica

1 Juan 5:21 “Hijitos, guardaos de los ídolos. Amén.”
Juan concluyó su epístola con una exhortación en contra de la idolatría. Cualquier cosa que ocupe el lugar de Dios en nuestras vidas se convierte en un ídolo. Tenemos que cuidarnos de cualquier cosa de esta índole.
TOMO IV: LAS EPISTOLAS
CURSO BÍBLICO “ALPHA”
RALPH VINCENT REYNOLDS