miércoles, 19 de mayo de 2010

Lección 2. LA EPISTOLA DE PABLO A LOS ROMANOS

A. EL AUTOR:

La epístola a los Romanos fue escrita por el Apóstol Pablo. En el primer versículo él se identifica a sí mismo y se presenta a los Romanos. El también se describe a sí mismo como siervo de Jesucristo, llamado a ser un Apóstol y separado al Evangelio de Dios.

La palabra “siervo” usada aquí lleva el sentido de “esclavo.” El Apóstol Pablo se miraba a sí mismo como un esclavo de Jesucristo. En esta lección tenemos a Pablo declarando de hecho el lema que dirigió su vida: “Pronto estoy a anunciaros el evangelio” (versículo 15). En esta declaración hallamos la carac­terística que dirigía a Pablo por todo su ministerio entero, y la cosa principal que hizo de Pablo el gran Apóstol que fue.

B. LA FECHA, EL LUGAR Y LAS CIRCUNSTANCIAS DE SU ESCRITURA:

1. La Fecha:
La epístola a los Romanos fue escrita en el año 58 D.C. El Apóstol Pablo había sido cristiano cerca de 20 años. Esta epístola fue escrita alrededor de 28 años después de la resu­rrección de Jesucristo.

2. El Lugar:
Pablo pasó tres meses con la iglesia en Corinto, desde fines del otoño del año 57 hasta comienzos de la primavera del año 58. Fue durante estos tres meses que él escribió la carta a los Romanos, la mandó a Roma con Febe, una diaconisa de la iglesia en Cencrea, un suburbio y puerto de Corinto. Febe era una activa ayudante cristiana, una mujer de calidad y medios. Pablo le confió a ella esta epístola, la que fue su carta más importante.

3. Las Circunstancias de su escritura:
El Apóstol Pablo había deseado mucho tiempo visitar Roma y predicar el evangelio allí. Esta epístola fue escrita para preparar el camino de su llegada y mientras tanto proveer el material de enseñanza necesario.

La epístola a los Romanos es la única carta escrita por él a una iglesia que no fue fundada por él. Sus otras cartas fueron escritas a individuos o a iglesias, y fueron escritas para advertirles o corregirles de algún error o peligro y para animarles en el Señor. Estas epístolas fueron escritas a conversos o a iglesias que habían sido fundadas por él. La epístola a los Ro manos fue escrita en preparación para su ministerio venidero.

C. LA IGLESIA EN ROMA:

Pablo saluda a la iglesia en Roma como los “amados de Dios, llamados a ser santos” (versículo 7). Sin duda, la iglesia en Roma consistía mayormente de gentiles. Sin embargo, habían algunos creyentes judíos. En el año 63 A.C. el general Pompeyo estableció en Roma, una colonia judía. En su epístola, Pablo se dirigió a ambos, gentiles y judíos.

Los nombres registrados en el capítulo dieciseis de Romanos dan una indicación de los miembros de esta iglesia. Entre ellos habían nombres judíos, romanos y griegos. Parecería que Pablo conocía personalmente a muchos de estos miembros. Cuando la persecución vino a Jerusalén y los cristianos fueron espar­cidos, ellos fueron por todo el Imperio Romano y sin duda, algunos se hallaron en Roma. Es posible que unos cuantos fueran conversos de Pablo. Otros eran conversos de Bernabé, Pedro ú otros evangelistas.

D. LA OBRA MAESTRA DE PABLO:

Esta epístola es la obra más importante de Pablo. Ha sido llamada la obra maestra de Pablo. Si uno quiere comprender la teología de Pablo, tiene que estudiar cuidadosamente la epístola a los Romanos.

Esta epístola es la filosofía del evangelio, demostrando como provee cada necesidad humana y es la única respuesta al problema de la culpa y el poder del pecado. No hay ningún libro en la Biblia que mira tan intrépidamente en el fondo de la degradación que resulta del pecado humano, y da la respuesta de Dios por ella. La epístola a los Romanos es un tratado doctrinal, un cuerpo de teología sistemática. Es una discusión fundamental, profunda y sistemática del plan entero de la salvación. Es universal en su aplicación. Considera al hombre como hombre, y no como judío o gentil. La salvación es provista en Jesús para todos, sean judíos o gentiles, que creen en El y obedecen Su evangelio.


E. EL TEMA DE LA EPISTOLA:

El tema y el texto de la epístola se halla en la introducción. El tema de Romanos es la justificación por la fe, la gran doctrina declarada en Habacuc 2:4. Esta doctrina es desarrollada en esta epístola y puede ser resumida en seis palabras: condenación, jus­tificación, santificación, adopción, restauración y consagración.

El tema de Romanos es declarado en el texto de Romanos, que es Romanos 1:16-17: “Porque no me avergüenzo del evan­gelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego. Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá.”

F. EL BOSQUEJO DE LA EPISTOLA:

El bosquejo de la epístola que vamos a seguir es el siguiente:

1. La Introducción 11-17
2. La Justicia necesitada por Hombres Pecadores 1:18-3:20
3. La Justicia provista por Dios 3:21-3:26
4. La Justicia recibida por la Fe 3:27-4:25
5. La Justicia experimentada en el alma 5:1-8:17
6. La Justicia garantizada como una Bendición Permanente
8:18-8:39
7. La Justicia rechazada por los judíos 9-11
8. La Justicia manifestada en la vida diaria 12-16

G. LA INTRODUCCION:

1. Salutación 11:1-7

El Apóstol Pablo saludó a los Romanos, declarando su posición oficial y su razón por escribir la epístola.

2. Sentimiento personal 1:8-15

Pablo expresó su interés profundo en los Romanos, su agradecimiento por ellos y su deseo de verlos para que les comunicara algún don espiritual. También declaró su obliga­ ción de predicar el evangelio a todos.

3. Tema 1:16-17

Después de su salutación y expresión de sus sentimientos personales, Pablo introdujo el tema de la epístola. Dijo que no se avergonzaba del evangelio y estaba listo a predicar el evangelio aun en Roma. Es el poder de Dios para la salvación de todos, por fe, porque revela la justicia de Dios.

H. EL PODER DE DIOS:

Pablo declaró que el evangelio es el poder de Dios para salvación (Romanos 1:16). En su epístola a los Corintios él escribió que nuestra fe será fundada en el poder de Dios (1 Corintios 2:25).

La palabra griega “dunarnis” traducida a “poder” nos da nuestra palabra “dinamita” (poder explosivo). El evangelio es la “dinamita de Dios.” La reforma moral y los planes sociales son impotentes para penetrar la maldad humana. El evangelio vence la resistencia más grande, penetra la conciencia más endurecida y ablanda el corazón más obstinado.
TOMO I: LAS EPISTOLAS
CURSO BÍBLICO “ALPHA”
RALPH VINCENT REYNOLDS