miércoles, 19 de mayo de 2010

Lección 24. LA EPISTOLA DE PABLO A LOS TESALONICENSES

PARTE III
Texto: 2 Tesalonicenses

A. LA SEGUNDA EPISTOLA DE PABLO A LOS TESALONICENSES


En su primera carta a los tesalonicenses, Pablo había escrito relativo a la venida del Señor por Su iglesia. Los tesalonicenses recibieron aparentemente la interpretación equivocada de esta carta. Algunos creían que ya estaban en la Gran Tribulación; otros pensaban que la venida del Señor estaba tan cerca que no necesitaban trabajar. Pablo escribió esta carta para corregir estos errores. Fue escrita en Corinto poco después de su primera carta.

En esta epístola, Pablo expresó su acción de gracias por su constancia, amor, paciencia, y fe durante la tribulación. El les confortó en sus sufrimientos y les enseñó más acerca de la venida de Cristo.

B. EL DIA DEL SEÑOR

Pablo trató con la venida del Señor en el juicio. Les instruyó a reposar, lo cual es el significado del verbo “descansar” como es usado en el verso 7. Dio énfasis al hecho que el Día del Señor no podría venir hasta que viniera una gran apostasía y el hombre de pecado fuera revelado.

La escena de juicio descrita aquí es mencionada por el Señor en Mateo 25. Sería notado que los ángeles toman un lugar importante en esta escena de juicio y ese juicio vendrá sobre aquellos que no conocen a Dios y no han obedecido al evange­lio. “Destrucción eterna” es perdición eterna no aniquilación como algunas personas suponen.

El comienzo del capítulo 2 rompe la continuación del pensa­miento; no obstante, el Apóstol Pablo estaba escribiendo aún del retorno de nuestro Señor. “El Día del Señor” es el tema aquí, no la “venida del Señor por Su Iglesia.”

C. EL HOMBRE DE PECADO

Referencia Bíblica
11 Tesalonicenses 2:3 “Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición.”
El “hombre de pecado”, el inícuo es descrito como “el hijo de perdición.” El es el Anti-Cristo que se levantará en los tiempos del fin y proclamará que él es Dios.

El “hombre de pecado” no ha sido revelado aún. Indudable­ mente en alguna parte del mundo, él está viviendo. Tiene que venir y ser revelado antes de ocurrir la gran tribulación y el juicio de Dios es derramado en los últimos días. Tenemos que recor­dar siempre, no obstante, que esto se está refiriendo al retorno del Señor en el juicio y no a la venida del Señor por la Iglesia.

D. EL MISTERIO DE INIQUIDAD

Referencia Bíblica
11 Tesalonicenses 2:7 “Porque ya está en acción el misterio de la iniquidad; sólo que hay quien al presente lo detiene, hasta que él a su vez sea quitado de en medio.”

El “misterio de iniquidad” es el espíritu de la desobediencia. Esta primera cláusula puede leerse así: “La desobediencia está ya en acción en secreto.”


Lo mismo que Jesús es el misterio de la piedad (1 Timoteo 3:16), así el Anti-Cristo es el misterio de la iniquidad. Es impor­tante saber que el mundo tiene que elegir entre el misterio de la piedad y el misterio de la iniquidad. Aquellos que niegan el misterio de la piedad (Jesucristo) aceptarán, en la conclusión de la era de la iglesia, el misterio de la iniquidad (Anti-Cristo).

E. EL QUE REFRENA

Referencia Bíblica
11 Tesalonicenses 2:7 “Porque ya está en acción el misterio de la iniquidad; sólo que hay quien al presente lo detiene, hasta que él a su vez sea quitado de en medio.”

¿Quién es “él” mencionado en este verso? Esto no se refiere a la iglesia la cual es género femenino. Es definitivamente aquel que reside en la iglesia-Cristo en vosotros, la esperanza de glo­ria (Colosenses 1:27).

Esta verdad da énfasis al papel que la iglesia está desem­peñando en este mundo agitado de hoy. La iglesia es literal­ mente la “sal de la tierra”, la gran fuerza estabilizadora que está impidiendo el poder de la oscuridad y la venida del Anti-Cristo. Jesucristo, residente en la iglesia, es el gran Restaurado men­cionado en este verso.

F. EL JUICIO DEL DIA PRESENTE

Referencia Bíblica
II Tesalonicenses 2:11-12 “Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira, a fin de que sean conde­ nados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se com­placieron en la injusticia.”

Hay un juicio que tiene lugar en el tiempo presente. Este juicio es el gran engaño que el hombre creerá a la mentira.

Es esencial a no sólo recibir la verdad, sino también el amor de la verdad. Pablo escribió en su epístola a los romanos de aquellos que cambian la verdad de Dios por la mentira (Roma­ nos 1:25). Aquellos que aman a la mentira serán castigados por el envío de un gran engaño; sus almas serán condenadas porque no amaron a la verdad y tenían placer en la injusticia.

G. LA PETICION DE PABLO POR LA ORACION

Referencia Bíblica
11 Tesalonicenses 3:1-2 “Por lo demás, hermanos, orad por noso­tros, para que la palabra del Señor corra y sea glorificada. Así como lo fue entre vosotros, y para que seamos librados de hom­bres perversos y malos; porque no es de todos la fe.”

Pablo pidió a la iglesia en Tesalónica que se recordasen en la oración de él. Su petición era que la palabra de Dios fuera pre­dicada libremente y fuera triunfante en todo lugar que fuera proclamada.

H. EL EJEMPLO DE PABLO

Referencia Bíblica
ll Tesalonicenses 3:7-13
Pablo les recordó de su ejemplo de laborar día y noche para él poder proveer para sus propias necesidades. Tenía el derecho de recibir ayuda de ellos, pero él no ejercitó tal derecho, para que les diera buen ejemplo.

El resultado de la inutilidad y la pereza era que ellos se ocu­paron de chismear y caminaban desordenadamente. Pablo dio énfasis a los principios de que si ellos no trabajen, que tampoco coman. Los animó a trabajar sosegadamente y comer sus propios alimentos.
I. INSTRUCCIONES PARA DISCIPLINAR

Referencia Bíblica
11 Tesalonicenses 3:14-15 “Si alguno no obedece a lo que deci­mos por medio de esta carta, a ése señaladlo, y no os juntéis con él, para que se avergüence. Más no lo tengáis por enemigo, sino amonestadle como hermano.”
En el verso 6, los tesalonicenses fueron ordenados a apartarse de cada hermano que anduviera desordenadamente. Esto es repetido en el verso 14 donde les fue dicho a no tener compañía con él. Aunque no era para ser tratado como un enemigo, sino un hermano que tenía que ser amonestado.
TOMO II: LAS EPISTOLAS
CURSO BÍBLICO “ALPHA”
RALPH VINCENT REYNOLDS