miércoles, 19 de mayo de 2010

Lección 28. LA SEGUNDA EPISTOLA DE PABLO A TIMOTEO

PARTE I
A. LA SEGUNDA EPISTOLA DE PABLO A TIMOTEO


Esta segunda epístola a Timoteo es la última carta del Nuevo Testamento que Pablo escribiera. Contiene sus palabras finales de exhortación y su testimonio personal, justo antes de su muerte. Es importante que esta epístola sea leída y estudiada cuidadosamente.

El libro de Hechos concluye con Pablo en prisión cerca del año 63 D.C. Durante esta primera encarcelación, Pablo vivía en su pro­pio hogar, tenía un grupo de amigos con él y era tratado muy bien, siendo un prisionero. Fue absuelto y retornó a Grecia y Asia. Fue arrestado otra vez cerca del 66 D.C. y llevado de nuevo a Roma, acusado aparentemente de tener parte en el fuego que consumió la ciudad de Roma.

Durante esta segunda encarcelación, estaba encadenado y en un calabozo. Por causa del peligro, todos sus amigos le abandonaron excepto Lucas. Pablo se defendió audazmente él mismo y logró demorar la pena de muerte (11 Timoteo 4:17); a pesar de eso él sabía que tendría que enfrentar el martirio. Bajo estas circunstancias él escribió su segunda epístola a Timoteo poco antes de ser decapi­tado en el año 68 D.C., el último año del reinado de Nerón.

Pablo tenía muchas razones para escribir esta carta. Deseaba dar ánimo a Timoteo a fin de que permaneciera fiel al Señor Pablo estaba experimentando profunda soledad y tuvo profundas ansias de ver a Timoteo y a Marcos de nuevo. El pidió también que le trajeran su manto y algunos libros.

Esta epístola permitió a Pablo dejar un último testimonio de su ministerio victorioso. El sabía que habría de ser ejecutado por un crimen del cual no era culpable. Sus amigos le habían abandonado y él sufrió solo, pero Pablo no articuló una palabra de queja o pesar. El concluyó su ministerio con un exultante grito de triunfo. No sabemos si Pable llegó a ver otra vez a Timoteo.

B. LA PERSECUCION BAJO NERON

Nerón deseaba construir una nueva y más grande Roma. En el 64 D.C. encendió en fuego a la ciudad y tocó el violín mientras ardía. Para evitar sospechas de haber prendido el fuego, acusó a los cristianos de haberlo hecho. Multitudes de cristianos fueron arres­tados y muchos fueron muertos en las formas más horribles. Fueron arrojados a las fieras salvajes y quemados como antorchas para dar luz a los jardines de Nerón.

Fue en este tiempo cuando Pablo fue arrestado la segunda vez e indudablemente fue acusado del crimen. Pablo había sido absuelto de su primera encarcelación en Roma-, estaba libre y era un líder en la iglesia. Pablo sabía que no había escapatoria. Fue en el tiempo mientras esperaba su muerte que él escribió su epístola final a Timoteo.

C. INTRODUCCION

Referencia Bíblica

11 Timoteo 1:1-5

Timoteo era “el hijo en el evangelio” de Pablo. El amó a Timoteo grandemente. Pablo se dirigió a él como “mi amado hijo.” Cuando ellos se separaron en la última ocasión, Timoteo lloró. Pablo recor­daba aquellas lágrimas y ansiaba ver a Timoteo otra vez. Esto haría su felicidad completa. Las oraciones de Pablo por Timoteo están claramente expresada en el Nuevo Testamento:

“Doy gracias a Dios, al cual sirvo desde mis mayores con limpia conciencia, de que sin cesar me acuerdo de tí en mis oraciones noche y día” (11 Timoteo 1:3).

Timoteo era de una tercera generación cristiana. La salvación no es heredada, sin embargo existe una cualidad espiritual que es pasada de generación en generación. Su madre, Eunice, y su abu­ela, Loida, poseían una fe sincera y ambas vivieron vidas de fe absoluta en Cristo. Esto demostraba que la fe de los padres puede influir en la próxima generación y que los hijos pueden seguir el ejemplo de sus padres.

D. LA CONFIANZA DE PABLO

Referencia Bíblica

11 Timoteo 1:6-14

Aunque Pablo estaba sufriendo en cadenas, él no se quejó. En su exhortación a Timoteo, era positivo y mostraba confidencia y denuedo.

En este pasaje de Las Escrituras él dio a Timoteo una exhortación quíntuple:

1. Avivar el fuego del don de Dios (Verso 6)
2. No avergonzarse del testimonio de nuestro Señor (Verso 8)
3. Ser partícipe de las aflicciones del evangelio (Verso 8)
4. Retener las sanas enseñanzas (Verso 13)
5. Guardar el buen depósito por el Espíritu Santo (Verso 14)

Avivar el don significa reavivar y mantener el fuego ardiendo. Es exactamente lo opuesto a apagar Generalmente la mejor forma de avivar el don es usarlo. En un ministerio activo, uno pone en práctica el don que Dios le ha dado.

Aunque Pablo estaba sufriendo, él no tenía miedo ni estaba aver­gonzado. Dios no le dio el espíritu de timidez y cobardía. En cam­bio, a él le fue dado el espíritu de poder y amor en muy buena medida. Había sido encomendado como un misionero para los gentiles y por esta razón, estaba sufriendo en la prisión. En cambio, no estaba avergonzado. La razón de esta confidencia es expresada en el verso 12: “Yo sé a quién he creído.” Estaba totalmente con­ vencido de que Dios mantendría aquello que había prometido. El secreto está en “conocer” al Señor, Conocer a Dios es mucho más que simplemente dar un asentimiento mental a una verdad espiritual.

E. LA DESLEALTAD EN EFESO

Referencia Bíblica

11 Timoteo 1:15-18

Pablo tenía cariño hacia la iglesia en Efeso. El permaneció allí mas que otra parte. Allí tuvo posiblemente su más grande aviva­ miento. Fue un gran desconsuelo para él en este momento de necesidad saber que los cristianos de Asia lo habían desamparado. Aparentemente el peligro era demasiado para ellos. El escribió, “Ya sabes esto, que me abandonaron todos los que están en Asia, de los cuales son Figelo y Hermógenes” (11 Timoteo 1:15).


Pablo estaba tan agradecido de Onesíforo quien siempre le visi­taba y le animaba. Sus visitas reanimaron a Pablo como un suspiro de aire fresco y nunca se avergonzó de que él estuviera en prisión. Pablo afirmó que una vez que Onesíforo llegó a Roma, le buscó diligentemente en todas partes y finalmente le encontró. Pablo recordó a Timoteo cómo Onesíforo le había servido aún en Efeso.

F. LA EXHORTACION DE PABLO A TIMOTEO

Referencia Bíblica

11 Timoteo 2

Pablo exhortó a Timoteo a ser fuerte en la gracia lo cual sólo se obtiene en Cristo Jesús. Como un ministro del evangelio, fue com­parado a:

1. Administrador (11 Timoteo 2:1-2)

Timoteo había sido instruido con gran fidelidad. Su responsabi­lidad era enseñar a hombres idóneos, quienes querrán, también, enseñar a otros. Esta es la gran prueba de un maestro capaz. La verdad tiene que ser enseñada tan claramente para que ellos puedan ser transmisores. Timoteo era un mayordomo de estas verdades del evangelio para inspeccionar que los hombres sean tan indoctri­ nados que ellos mismos puedan, en turno, convertirse en maestros capaces.

2. Un Soldado (11 Timoteo 2:3-4)

Timoteo tenía que aceptar las penalidades y sufrimientos como un buen soldado. Como un soldado él se había resuelto suprimir todas las demandas por cosas en un sentido material. No podía estar implicado en ninguna de las actividades de la vida civil. Tenía que estar completamente dedicado a obedecer y complacer a su Jefe.

3. Un Atleta (11 Timoteo 2:5)

La palabra de Dios dice: “Y también el que lucha como atleta, no es coronado si no lucha legítimamente.” Pablo dejó de referirse a un soldado para referirse ahora a un atleta griego. El triunfador no recibe el premio sin antes obedecer las reglas.


4. Un Labrador (11 Timoteo 2:6-7)

Pablo recordó, a Timoteo que igual que un labrador, si él traba­ jara día y noche, sería bien pagado. Es el labrador que trabaja mucho quien tiene el derecho de ser el principal participante de los frutos.

5. Un Padecedor (11 Timoteo 2:8-13)

“Acuérdate de Jesucristo, del linaje de David, resucitado de los muertos conforme a mi evangelio, en el cual sufro penalidades, hasta prisiones a modo de malhechor; mas la palabra de Dios no está presa” (11 Timoteo 2:8-9).

Pablo había sufrido para traer vida eterna¡ a aquellos que Dios ha escogido. Timoteo fue recordado de que si él estaba dispuesto a sufrir por Cristo para predicar la Palabra, la cual no es esclava, un día él reinaría con Cristo.

6. Un Estudiante (11 Timoteo 2:14-19)

Timoteo fue exhortado a no caer en argumentos y conversaciones vanas las cuales guiarían a las gentes a impiedad. Esta clase de conversación vacía comería igual que un cáncer Pablo dio un ejemplo de esto,:) en mencionar dos hombres, Himeneo y Fileto, quienes enseñaban que la resurrección había pasado ya. Para pre­dicar la Palabra correctamente Timoteo tenía que ser estudiante de la Palabra de Dios. Por hacer esto, nunca sería avergonzado.

7. Un Sirviente (11 Timoteo 2:20-26)

En la casa hay platos de oro y plata los cuales son usados para ocasiones especiales cuando hay invitados. En la misma casa hay platos de madera y barro que son usados para la basura. Si uno se separara uno mismo de la contaminación e influencia corruptas, éste será usado por Cristo como un vaso dejado aparte para propó­sitos honorables. Para ser tal vaso, Timoteo fue exhortado a huir de los deseos malos y seguir a aquel que es virtuoso y bueno y acom­pañar a aquellos que aman al Señor y tienen corazones puros.
A Timoteo le fue dicho que evitara las preguntas ignorantes las cuales abren la puerta al pleito. El ministro del evangelio nunca puede tener un espíritu de confusión. Tiene que ser firme y deco­roso. Si se humilla y es decoroso, él estará más atento para con­ vencer a los hombres de la verdad. Ellos entonces podrán escapar de la trampa que el diablo les ha puesto. Énfasis debe ser dado al verso 24: “Porque el siervo del Señor no debe ser contencioso.” El es un maestro e instructor de la fe, no un combatiente.
TOMO III: LAS EPISTOLAS
CURSO BÍBLICO “ALPHA”
RALPH VINCENT REYNOLDS