miércoles, 19 de mayo de 2010

Lección 16. LA EPISTOLA DE PABLO A LOS EFESIOS

PARTE II
Texto: Efesios 2-4:1-16

A. EL CAPITULO 2


1. El Gran Contraste
En el capítulo 2, se nos ha dado el contraste entre la condición del pecador antes de ser salvado y el santo de Dios después que él ha sido redimido. Antes de su salvación, el pecador es:

a. Muerto en delitos y pecados. Esto quiere decir simple­ mente que él no tiene vida espiritual o eterna. Estando muerto, es ignorante de todas las bendiciones de Dios y su modo de vivir no será agradable al Señor.

b. Camina siguiendo la corriente de este mundo.
c. Es hijo de desobediencia. Esto se refiere al hecho de que su padre, Satán, es el desobediente, y no puede ser mejor que su padre.
d. Su vida es conforme al deseo desordenado de la carne. Esto no sólo se refiere al abuso sexual, sino también a todo deseo humano que esté opuesto a Dios.
e. Es un hijo de ira. Esto significa que él es uno de los que merece la ira de Dios. Dios odia a todo lo que es pecado; consecuentemente, el pecador tiene que enfrentarse a la ira de Dios.
Qué contraste es encontrar la descripción del santo de Dios:
a. Ha sido revivido y ha recibido la vida eterna.
b. Ha sido resucitado para sentarse en lugares celestiales con Cristo Jesús.
c. Es hechura Suya, creado en Cristo Jesús.

2. Salvado por La Gracia
Referencia Bíblica
Efesios 2:8-9 “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.”
La salvación es totalmente por la gracia de Dios. El hombre no puede merecer la salvación o ganarla en ninguna forma.

No es lo que él hace, sino lo que Jesús hizo por él en la cruz del calvario. La fe es la mano por la cual él alcanza a recibir la gracia de Dios en su vida. Ciertamente no hay nada para agregar a la obra terminada del calvario y la gracia de Dios que redime un pecador. Tenemos que mantener en mente siempre, no obstante, que hay ciertas condiciones del evan­gelio para ser cumplidas de manera que pueda convertirse en un recipiente de la gracia de Dios.

3. Su Hechura
Referencia Bíblica
Efesios 2:10 “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de ante­ mano para que anduviésemos en ellas.”
La palabra “hechura” es traducida del Griego “poime” lo cual quiere decir “poema” o da la impresión de una obra maestra con gran armonía y belleza. Cuanto deberíamos ala­barlo por esta verdad de que un hijo de Dios es una obra maestra del Señor.

4. Nuestra Paz
En el templo había una pared construida para separar los gentiles de los judíos. Los gentiles no podían entrar al santuario. En las afueras, habían extranjeros de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa sin esperanza y sin Dios en el mundo, verso 12.

A través de la cruz, Jesús destruyó esta pared y se convirtió en nuestra paz, reconciliando a ambos gentiles y judíos a Dios, en un cuerpo.

En tres lugares en el capítulo 2, tenemos la palabra “juntamente” (versos 5, 6 y 22). Esto expresa el hecho de que en Jesús no hay división, más bien somos todos uno en El.

5. La Principal Piedra del Angulo
Referencia Bíblica
Efesios 2:20, 21, 22 “edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor; en quien vosotros también sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu.”

Pablo afirmó que la iglesia es edificada sobre el fundamento de los apóstoles y profetas. Actualmente Jesucristo es el fundamento, pero la referencia de Pablo aquí es a la fundación de la iglesia en el Día de Pentecostés y evangelizando el mundo, lo cual tenía que ser hecho a través de los apóstoles y profetas. Pero aunque los apóstoles y profetas prepararon el fundamento para la iglesia, Jesucristo es la Principal Piedra del Angulo.

La principal piedra del ángulo es la roca más prominente en uno de los ángulos del fundamento. Desde esta piedra, todas las medidas son tomadas; cada parte del edificio es plomada y medida desde esta piedra del ángulo.

B. CAPITULO 3

1. El Prisionero de Cristo
En el primer verso de ambos capítulos 3 y 4, el Apóstol Pablo declaró que él era el prisionero de Jesucristo. También sostuvo que la razón era que él predicaba que los gentiles podían ser salvados.

A Pablo le había sido dada una encomienda de la gracia de Dios para los gentiles. Esto había sido un misterio escondido en tiempos pasados, pero ahora había sido revelado a él. Esta revelación era la verdad de que los gentiles deberían ser coherederos y copartícipes de las promesas de Cristo. Fue por esta verdad que Pablo ahora era un prisionero en Roma.

2. Menos que el más Pequeño
Hubieron ocasiones en que Pablo defendió su apostolado, pero esto solo era en momentos que él necesitaba sostener su autoridad en la predicación del evangelio. En todas las demás ocasiones, él reveló un verdadero espíritu de sumisión y humildad.

En Efesios 13:8, él dijo que era menos que el más pequeño de todos los santos. El se miró a sí mismo como siendo el menos importante de cualquiera de los hijos de Dios. También dijo en otras partes de sus epístolas que él era el más pequeño de todos los apóstoles y antes de su conversión, el principal de los pecadores (1 Corintios 15:9; 1 Timoteo 1:15).

3. La Oración de Pablo por Los Efesios
En el capítulo 3, versos 13-21, tenemos la segunda oración por los efesios expresada en esta epístola. Pablo deseó que fueran fuertes en el Espíritu, que no cayeran en tribulación. El oró que fueran establecidos en Cristo y conocieran la abundancia sin límite del amor de Jesucristo. El expresó esto con las dimensiones de anchura, longitud, profundidad y altura. Esto puede ser interpretado así:

a. Anchura - Los judíos y gentiles traídos todos en el cuerpo. El evangelio abraza a todos.
b. Longitud - La dispensación del cumplimiento del tiempo.
c. Profundidad - El lugar de donde fuimos sacados.
d. Altura - La posición que la iglesia ha de ocupar en los lugares celestiales.

4. El Nombre de la Familia
Referencia Bíblica
Efesios 3:14-15 “Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo, de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra.”
Cuando somos bautizados en el nombre de Jesús, todos recibimos el nombre de la familia de Jesús. Siendo nacidos en su familia, debemos considerarlo un privilegio llevar su nombre.

C. CAPITULO 4:1-16

1. La Vocación de la Iglesia
En el primer verso del capítulo 4, Pablo usó la palabra rogar que significa “pedir” o “implorar.” El usó esta palabra para mostrar cuan importante es para el hijo de Dios andar digno de la vocación con que fue llamado.
La vocación de la iglesia es mostrar la alabanza de la gloria de su gracia en este mundo y en toda la eternidad. Aquí hemos sido levantados para sentarnos juntos en lugares celestiales en Cristo Jesús que en los tiempos venideros, las riquezas abundantes de su gracia puedan ser reveladas. Para andar dignos de este llamado, es necesario caminar en humildad, en sumisión y en amor.

2. La Unidad del Espíritu
Referencia Bíblica
Efesios 4:3 “Solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz.”
Pablo exhorta a los efesios a procurar con ánimo pronto la unidad del Espíritu en el vínculo de paz. Esto implica que tiene que haber un esfuerzo empleado. Uno no necesita sor­ prenderse de esto cuando se da cuenta que hombres y mujeres de todos los caminos de la vida y razas son bautiza­ dos por un Espíritu en un cuerpo. Así que es necesario poner el esfuerzo para mantener la unidad del Espíritu.

El énfasis debe ser dado sobre el hecho de que todos noso­tros debemos venir a la unidad del Espíritu no a la unidad de algún hombre, mas, permitir que el Espíritu Santo dirija y guíe. La iglesia debe trabajar en esto hasta que se alcance un tiempo de haber venido a la unidad de la fe, verso 13.

3. Llevando Cautiva la Cautividad
Referencia Bíblica
Efesios 4:8 “Por lo cual dice: Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad, y dio dones a los hombres.”
Se piensa aquí, que Pablo se está refiriendo al tiempo que Jesús se levantó de los muertos. Entre su muerte y resurrec­ción, el visitó el paraíso y el hades. No obstante, el paraíso está ahora en el tercer cielo (11 Corintios 12). El tiempo del cambio pudo haber ocurrido sólo en la resurrección de Jesús.

4. Cinco Aspectos del Ministerio
Estos ministerios no son nombrados en orden de impor­tancia necesariamente, sino más aún en el orden en que ellos operan. El trabajo del pastor y maestro sigue al trabajo del evangelista.
Debería ser notado que sus ministerios son principalmente con la iglesia. Ellos son para proteger a los santos y edificar el cuerpo de Cristo.

5. Aumento del Cuerpo Si el trabajo del ministerio en el cuerpo de Cristo es victo­rioso, los santos se volverán fuertes, maduros y se desarrollarán en la imagen de Cristo. Mientras cada miembro se vuelve fuerte espiritualmente, así será el cuerpo. Si el cuerpo es fuerte y saludable, entonces crecerá automáticamente y aumentará y miembros nuevos serán añadidos al cuerpo.
TOMO II: LAS EPISTOLAS
CURSO BÍBLICO “ALPHA”
RALPH VINCENT REYNOLDS