miércoles, 19 de mayo de 2010

Lección 33. LA EPISTOLA A LOS HEBREOS

PARTE II
A. UNA ADVERTENCIA SOLEMNE CONTRA LA NEGLIGENCIA

Referencia Bíblica

Hebreos 2:1-4

Si la palabra dicha por los ángeles era verdad y dependible y debía ser observada, cuánto más la palabra dicha por el Señor, testificada por señales, milagros y el don del Espíritu Santo. No había escapatoria de los juicios que seguían a toda transgresión y desobediencia en el Antiguo Testamento. Así que, no hay escapa­toria si esta salvación es despreciada. Desprecio puede significar caer por falta de oración, estudio de la Biblia, asistir a la iglesia, etc. Puede significar también convertirse en ocioso, por amor a este mundo.

Hay mucho significado en el adverbio “tan.” Esta salvación no es sólo grande, más bien es “tan” grande. ¿Porqué es tan grande?

1. Es la única salvación. No existe otra.
2. El precio que fue pagado por ella la hace grande. Jesús dio su vida en la cruz por ella.
3. Abraza a todo el mundo. Es para todos los hombres no importa la clase, color o cultura.
4. Salva hasta lo sumo. No sólo hace a un hombre religioso, sino más aún le regenera.
5. Hay poder para salvar a todos los hombres no importa cuán profundo hayan caído en el pecado.

Es mejor que no nos desviemos del evangelio predicado, porque si le despreciamos, estamos perdidos y un seguro juicio nos espera.

B. LA HUMANIDAD DE CRISTO

Cristo hizo a sí mismo el Hijo del hombre para que los hombres vinieran a ser hijos de Dios. Tomó nuestra naturaleza para que nosotros pudiésemos tener la suya. Cristo no tomó la naturaleza de los ángeles porque El no vino a redimirlos a ellos. Vino a redimir al hombre y fue hecho a la semejanza del hombre. Vivió como hom­bre, como tal murió, y como hombre El es nuestro mediador (I Timoteo 2:5).

Es justo que nuestros estudios dan énfasis a la deidad de Jesús. Sin embargo, cuando estamos adorándole como Dios, no podemos olvidar Su humanidad. El participó de nuestras debilidades. Exper­imentó fatiga, soledad, repudio, hambre, sed y tentación. Por esta razón, El es suficiente para animarnos cuando tenemos tales nece­sidades. El es un Sumo Sacerdote misericordioso y compasivo.

C. SUPERIORA MOISES

Referencia Bíblica

Hebreos 3:1-6

Pablo demostró aquí la superioridad de Cristo sobre Moisés. A los hebreos se les amonestó a que consideraran a Jesús quien es el Apóstol y Sumo Sacerdote de nuestra profesión. Moisés era con­ siderado el salvador y líder de Israel y como tal había sido el apóstol de Dios para los israelitas. Segundo, después de él en importancia era el suma sacerdote, Aarón, quien actuaba como mediador entre ellos y Dios. Moisés libró a los israelitas de la muerte física y esclavitud, Jesús salva a los creyentes de la muerte espiritual. Aarón iba una vez al año a lugar santísimo, mas no podía llevar al pueblo allá. Jesús abrió de par en par la entrada para llevarnos a la presencia de Dios.


Moisés era un sirviente fiel en la casa de Dios. Jesús es el Señor en la casa. También El es el edificador de la casa y es más digno de honor En el verso 6 leemos que nosotros somos ahora esta casa si nos mantenemos estables y firmes hasta el fin. No hay lugar aquí para una seguridad eterna incondicional.

D. ADVERTENCIA CONTRA LA INCREDULIDAD

Referencia Bíblica

Hebreos 3:7-19

Lo que resta del capítulo 3 es una advertencia para que escuchen la voz de Dios y obedezcan. Moisés guió a los hijos de Israel a través del desierto hasta la frontera de la tierra prometida. No tuvieron éxito en entrar a Canaán por su incredulidad. El pecado de incredulidad es grande. Note la expresión en el verso doce “Corazón malo de incredulidad.” La incredulidad es maldad. Es pecado. La incredulidad es equivalente de llamar a Dios mentiroso. La incredu­lidad excluirá a millones del cielo. La incredulidad roba también a los creyentes el gozo, paz y poder, los cuales son nuestros derechos.

El pecado es engañoso (verso 3) y como tal endurece los cora­zones. Se nos instruye a amonestarnos unos a otros continuamente. Tenemos que estar interesados los unos con los otros para que ningún corazón de un cristiano fuere endurecido por la incredulidad y se vuelva a Egipto (mundo). El l verso 14 leemos que somos copartícipes de Cristo si retengamos nuestra fe firme hasta el fin. De nuevo encontramos que no existe lugar para una seguridad eterna incondicional expresada aquí.

E. EL REPOSO DE DIOS

Referencia Bíblica

Hebreos 4:1-3

La palabra clave en este capítulo es “descanso.” Esto es mencionado en nueve ocasiones en un capítulo de dieciséis versos. El reposo descrito aquí es el reposo de Dios. Esto no quiere decir descanso físico más aún una paz y satisfacción como resultado de un trabajo acabado. En el séptimo día Dios descansó de sus obras. ¿En qué forma descansó El? ¿Estaba El físicamente fatigado? Pudo haber continuado indefinidamente constituyendo universos por su mandato sin sentir el menor cansancio. El reposo de Dios es un cese al trabajo y una paz profunda en una misión completa. Es el reposo del corazón lo cual sólo viene a través de la fe completa en lo que Dios ha hecho.

Dios tiene un reposo para Su pueblo (verso 9). Este reposo se hace evidente en el corazón del nacido de nuevo hijo de Dios. Es el reposo del Espíritu Santo.

“Porque en lengua de tartamudos, y en extraña lengua hablará a este pueblo, a los cuales El dijo; Este es el reposo, dad reposo al cansado; y este es el refrigerio. . .” (lsaías 28:11-12).


Si este reposo es una cesación de los trabajos propios de uno, ¿qué significa el verso 11 donde se nos dijo que tenemos que procurar para entrar en el reposo? Es actualmente una exhortación para que no vengamos a ser indiferentes y desobedientes a Dios. Es un asunto de creer diligentemente en Dios. La razón de esta diligencia es que la Palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos-, y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las conyunturas y los tuétanos, y discierne los pensa­mientos y las intenciones del corazón. Todas las cosas están des­nudas y abiertas a Sus ojos. Así que temeremos antes que seamos impedidos de entrar a Su reposo por la incredulidad (Hebreos 4:11-16).

F. EL SACERDOCIO DE CRISTO

Referencia Bíblica

Hebreos 4:14-5:14

Uno de los principales temas de la epístola es la comparación de Cristo con el sacerdocio Levítico. Eran de la tribu de Leví, Jesús era de la tribu de Judá. Ofrecían sacrificios de animales; El se ofreció a sí mismo. Ellos murieron: ¡El vive!

Pablo demostró que Cristo reunió las cualidades para cumplir el cargo del sacerdocio. Había sido encomendado u ordenado divina­mente. Era decoroso y compasivo. Su naturaleza humana era superior a la del sumo sacerdote del judaísmo. El fue sin pecado. El sumo sacerdote del judaísmo tenía que pertenecer al orden sacer­dotal aarónico. Cristo pertenecía a un orden más alto aquel de Melquisedec. En toda forma El era superior al sacerdocio Levítico.

Pablo dijo a los hebreos que ellos estaban completos de escu­char y todavía eran niños espirituales. Por lo tanto ellos encontraron estas verdades difíciles de entender.

Siendo que nuestro Sumo Sacerdote fue tentado de todas las maneras, El es compasivo. Así que nosotros con confianza pode­mos acercarnos a Su trono y encontrar gracia para que nos ayude cuando estamos necesitados (Hebreos 4:15-16).

G. UNA ADVERTENCIA SOLEMNE CONTRA LA APOSTACIA
Referencia Bíblica
Hebreos 6:1-20

El mensaje de esta epístola a los Hebreos no es para volver atrás sino continuar hasta la perfección. Tenían que crecer y madurar como cristianos espirituales. Fueron advertidos contra volverse atrás porque podrían perder sus almas.

La zapata de un edificio es muy importante. No podemos ignorar la zapata, sino que la construimos firmemente para construir sobre ella. De igual forma, existen doctrinas fundamentales, seis en número, sobre las cuales tenemos que edificar y perfeccionar nues­tras vidas. Ellas son:

1. Arrepentimiento de las obras muertas
2. Fe en Dios
3. Doctrina, para los bautismos (ambos agua y Espíritu)
4. Imposición de manos
5. Resurrección de los muertos
6. Juicio eternal

Estas doctrinas fundamentales son todas muy importantes, mas no nos detenemos aquí, continuemos. Estamos yendo hacia ade­lante o hacia atrás. Es muy peligroso volvernos atrás.

Algunos dirán que la advertencia dada en los versos 4-6 no es dada para los cristianos nacidos de nuevo. No obstante, nos damos cuenta que:

1. Ellos fueron una vez iluminados
2. Gustaron del don celestial
3. Eran partícipes del Espíritu Santo
4. Gustaron de la buena palabra de Dios y los poderes del siglo venideroEstos tienen que ser hombres con la experiencia de nacer de nuevo. La advertencia demuestra el peligro serio de apostasía. El descarriado que pecare puede encontrar restauración a través del arrepentimiento, pero uno que no encuentre arrepentimiento, no puede encontrar perdón. La seriedad de volverse atrás es grande. El apóstata nunca encuentra restauración. ¡Cuán importante es mantenernos fieles a la verdad de la Palabras de Dios!.
TOMO III: HECHOS DE LOS APOSTOLES
CURSO BÍBLICO “ALPHA”
RALPH VINCENT REYNOLDS