miércoles, 19 de mayo de 2010

Lección 35. LA EPISTOLA A LOS HEBREOS

PARTE IV

A. EL CONTEXTO


Referencia Bíblica

Hebreos 10:38 “Mas el justo vivirá por fe; y si retrocediere, no agradará a mi alma.”

El capítulo 11 de esta epístola es extremadamente importante. Todo cristiano debería estar familiarizado con el capítulo por la importancia de fe en su propia vida. Este es conocido como el “capítulo de fe.”

Esta exposición de fe es unida a la declaración en Hebreos 10:38, más el justo vivirá por fe.” Esta es una cita del Antiguo Testamento, “Mas el justo por su fe vivirá” (Habacuc 2A). Podemos entender la importancia de esta escritura cuando recordamos que esto era la verdad revelada a Martín Lutero, para traer la Reformación. Es cit­ado por Pablo en otras dos ocasiones:

Romanos 1:17, “Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá.”

Gálatas 3:11, “Y que por la ley ninguno se justifica para con Dios, es evidente, porque: El justo por la fe vivirá.”

Ha sido sugerido por un escritor que Pablo puso el énfasis de Romanos en justicia, Gálatas en la fe comparada con la ley, y de Hebreos en el verbo “vivirá.” Estamos inclinados a estar de acuerdo.

B. LA DEFINICION DE FE

Referencia Bíblica

Hebreos 11:1-3

Este capítulo es introducido con una descripción de fe. Es creer en lo que no se ve. No es creer en lo desconocido. La palabra 11 sustancia” es el fundamento” sobre el cual se basa nuestra fe. No es sólo un asunto de que creamos, más aún “en quién” creemos. Fe es creer en el fundamento lo cual es la Palabra de Dios. Es confianza explícita en las promesas de Dios. Las cosas en las cuales tenemos esperanza no podrán ser vistas pero no son desconocidas. El escri­tor de estas notas una vez condujo su carro ocho kilómetros a lo largo de un lago en la primavera con seis pulgadas de agua sobre el hielo, aproximadamente. A todo lo largo del camino no se veía el hielo, pero estaba allí. El viaje llegó a feliz término porque debajo del agua estaba el hielo. No podía ser visto pero no era desconocido.

En algunos manuscritos antiguos la palabra “sustancia” el el sig­nificado de la palabra “título de propiedad.” Este verso puede leerse, “Es, pues, la fe el título de propiedad de lo que se espera.” La fe es el ojo del alma el cual ve lo que no se puede ver con ojos carnales, y da evidencia de la realidad de lo que no se ve. Es también la mano del alma la cual alcanza a asirse de estas reali­dades.

Tiene que ser recordado siempre que la fe no es pasiva sino más bien activa. En todas las ilustraciones que siguen en este capítulo, es enfatizada esta verdad. La fe no es inactiva sino una fuerza activa y viviente.

El universo no fue hecho por fe, pero nuestro conocimiento de la creación es un asunto de fe. Nuestra fe no está localizada sobre las no probadas teorías falsas de la evolución sino más bien en la Palabra de Dios. La fe nos permite entender la verdad de cómo vino a existir el universo, ¡Dios habló y fue hecho! El universo que vemos, vino a existir de lo invisible. Dios habló y ocurrió la creación. Esto muestra la importancia de tener confianza y confidencia en la Pala­bra de Dios lo cual es el fundamento de nuestras esperanzas y también la realidad de lo invisible.

C. ANTES DEL DILUVIO

Referencia Bíblica

Hebreos 11:4, 5, 7

En este capítulo de fe se nos da una lista de personas quienes demostraron tener fe victoriosa. Las proezas de la fe de muchos otros están también mencionadas. Estos vivieron en cada dispen­sación del Antiguo Testamento, lo cual revela la importancia de la fe en todos los tiempos. Tres personas son mencionadas quienes vivieron antes del diluvio:

1. Abel

Abel demostró su fe en su adoración. Ofreció un sacrificio más excelente que Caín. Indudablemente Adán había instruido a ambos de sus hijos. Abel obedeció y ofreció un sacrificio de sangre por fe. Obediencia y fe lo hizo un sacrificio aceptable para Dios. Caín rehusó la necesidad de que la sangre fuese derramada por sus peca­ dos. Consecuentemente, su sacrificio era uno de incredulidad y desobediencia.

Abel fue asesinado por su fe, mas, transcurriendo todos estos años Abel todavía habla. Fe, obediencia y muerte substitutiva son todavía esenciales para la salvación.

2. Enoc

Enoc mostró su fe en su compañerismo muy unido con Dios. Dios y Enoc eran compañeros inseparables. Tenía un testimonio hermoso que él agradó a Dios. Por esta razón, no experimentó la muerte. Se convirtió en un tipo del rapto de la iglesia del Nuevo Testa­mento.

3. Noé

Noé mostró su fe por sus obras obedientes. Igual a su bisabuelo, Enoc, era un predicador de justicia y un obrero de justicia. Fue conmovido con temor para salvación de su casa. Nunca había visto un diluvio, mas creyó en la advertencia de Dios. Obedeció a Dios y Dios le llamó santo por causa de su fe.

El ejemplo de Noé debiera significar mucho para nosotros hoy. No hemos visto el juicio pronunciado a este mundo. No hemos sido testigos de los tormentos eternales del infierno del diablo. Sin embargo, Dios ha hablado y nosotros, también, debiéramos ser conmovidos con temor para la salvación de nuestra casa.

D. AGRADARA DIOS

Referencia Bíblica

Hebreos 11:6 “Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de Ios que le buscan.”

Existen tres cosas indispensables nombradas en la epístola a los Hebreos:

1. Sangre - Hebreos 9:22
2. Fe - Hebreos 11:6
3. Santidad - Hebreos 12-14

Sin el derramamiento de sangre no hay remisión de pecados. Sin santidad ningún hombre verá a Jesús cuando el venga por su igle­sia. Sin fe no podemos agradar a Dios. Para agradar a Dios, uno tiene que creer que le hay (tiempo presente). El no es Dios sólo del pasado y del desconocido futuro, sino Dios del eterno presente. Tenemos que creer que El es el “Yo Soy.” Si oráramos diligente­mente, serán resueltas nuestras necesidades ahora. Sin este tipo de fe no podemos agradar a Dios.

E. LOS PATRIARCAS

Referencia Bíblica

Hebreos 11:8-22

1. Abraham

La nación judía nació de un milagro como resultado de la fe poderosa de Abraham y Sara. Su fe no dependía de razonamientos humanos ni de leyes naturales. Dios había prometido y aquí estaba el fundamento de su confidencia. La Palabra de Dios era suficiente. Por veinticinco años esperaron, pero su fe se mantuvo firme. No existía evidencia visible para que su fe fuera recompensada, pero todavía creían en Dios.

Cuando Abraham fue llamado, prontamente obedeció. No sabía a donde iba. Le había sido prometido un lugar por herencia. Creía en Dios y así estaba a gusto de vivir en tiendas. No buscaba sola­ mente una Canaán de la tierra, sino una ciudad real cuyo construc­tor y arquitecto era ¡Dios.

Su más grande prueba vino con el ofrecimiento de lsaac. Su fe y obediencia estaban ligadas una con la otra. Creía, y por lo tanto obedecía. Porque Dios le prometió a Isaac, creía también que era poderoso para levantarlo de los muertos. Este era un testimonio admirable de la fe del patriarca, porque hasta aquel tiempo no existía ejemplo de una resurrección que haya tomado lugar. De nuevo era fe en lo que no se veía.

2. Isaac

Isaac mostró su fe por creer en Dios para el futuro y bendijo a sus hijos en conformidad a esto.

3. Jacob

Jacob creyó a Dios en que El cumpliría Sus promesas concer­nientes a la tierra de Canaán. Dio instrucciones concernientes a su sepultura y bendijo a sus dos nietos dejándoles una herencia.

4. José

Sus predicciones concerniente a la salida de los hijos de Israel de Egipto descansaba sólo en la fe. Por esta fe, dio instrucciones concernientes a sus huesos.

F. LA FE DE MOISES

Referencia Bíblica

Hebreos 11:23-29

Los padres de Moisés, Amram y Jocabed, mostraron su fe en esconder a Moisés, su hijo, por tres meses. Dios les premió en devolver a Moisés en los brazos de su madre. Ella enseñó a su hijo en la Palabra de Dios y es evidente que hizo bien su labor, cuando vemos la fe de Moisés.

Moisés mostró su fe en la decisión que hizo. Esperó hasta que tuviera cuarenta años de edad antes de hacer conocidas sus deci­siones. Hizo las siguientes elecciones:

1. Rehusó ser un príncipe Egipcio.
2. Escogió sufrir aflicción antes de gozar los placeres del pecado.
3. Escogió el reproche de Cristo antes de los tesoros de Egipto.

4. Abandonó a Egipto y no tuvo temor de la ira del rey. Fue capaz de hacer esto por la fe, como mirando aquel que es invisible. Por la fe mantuvo la pascua, reconociendo el pacto de sangre, y cruzó por El mar rojo como por tierra firme. Por la incredu­lidad de los egipcios, los mismos fueron ahogados en el mar rojo.

G. OTROS HEROES DE LA FE

Referencia Bíblica

Hebreos 11:30-38

Encontramos a otros héroes de la fe mencionados aquí. Leemos también de los logros de la fe. En muchas de estas instancias, sabemos por la Escritura a quién se refiere. Mencionaremos a algunos:

1. Rahab - Salvó a los espías y se salvó a sí misma por colocar el cordón en la ventana.
2. Gedeón - Se hizo fuerte en batalla.
3. Baruc - Conquistó reinos.
4. Sansón - Sacó fuerza de debilidad.
5. Jepté- Desconsertó ejércitos.
6. David - Obtuvo promesas.
7. Daniel - Tapó bocas de leones.-
8. Elías - Levantó a los muertos.

H. COSAS MEJORES PROVISTAS PARA NOSOTROS

Referencia Bíblica

Hebreos 11:39-40

Los últimos dos versos de este capítulo son muy significativos. Para ayudarnos a entender esta declaración, citamos del Nuevo Testamento:

“Y todos éstos, aunque alcanzaron buen testimonio mediante la fe, no recibieron lo prometido, proveyendo Dios alguna cosa mejor para nosotros, para que no fuesen ellos perfeccionados aparte de nosotros.”
TOMO III: LAS EPISTOLAS
CURSO BÍBLICO “ALPHA”
RALPH VINCENT REYNOLDS