miércoles, 19 de mayo de 2010

Lección 47. LA TERCERA EPISTOLA DE JUAN

A. LA TERCERA IIEPISTOLA DE JUAN

Esta epístola fue escrita por el Apóstol Juan cerca del mismo tiempo de sus dos primeras epístolas.

Esta era una carta muy personal escrita a Gayo, enfatizando el deber de la hospitalidad y advertir en contra del peligro del lider­azgo dominante. En esta epístola Juan alabó a Gayo por recibir a los obreros cristianos, y denunció la actitud inhospitalaria de Diótrefes.

B. GAYO

El nombre “Gayo” era muy común en el Nuevo Testamento. Podemos identificar tres hombres más por este nombre:

1. Gayo de Corinto (Romanos 16:23; 1 Corintios 1:14)
2. Gayo de Macedonia (Hechos 19:29)
3. Gayo de Derbe (Hechos 20:4-5)

El Gayo a quien fue escrita esta epístola no era ninguno de estos hombres. Aparentemente él había sido uno de los convertidos por Juan, porque éste le llamó “uno de sus hijos” (versículo 4). Tres veces en los primeros cinco versículos, Juan le llamó “amado.” Esto revelaba el amor que Juan tenía por este hombre. El era un hombre con una reputación de bondad práctica.

C. DIOTREFES

Este hombre era un líder en la congregación local. No aceptó la autoridad de Juan ni hospedaría a los misioneros. No existe suge­rencia de que este hombre tuviera doctrinas erróneas. Es descrito como un poderoso y dominante que anhelaba tener la preeminencia en todo. Fue este cleseo personal por autoridad que Juan condenó.

D. DEMETRIO

La tercera persona mencionada en esta epístola es Demetrio. No sabemos mucho acerca de él. Juan le elogió y dijo que tenía un buen testimonio de todos los hombres. Si él era o no el platero, ahora convertido, que fue mencionado en Hechos 19:24, no sabemos asumir que era el mismo hombre sería una mera conjetura.

E. LA ORACION DE JUAN POR GAYO

Referencia Bíblica

III Juan 2, “Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma.”

Juan sabía que el alma de Gayo prosperaba y él era un hombre espiritual, por consiguiente él podía hacer tal oración para que él prosperara y esté en salud así como su alma prosperaba. Esta oración nos diría que no hay nada malo en prosperar en nuestros negocios. Si Gayo prosperaba, su abundancia sería mantenida en dedicación a la obra de Dios. Esto es algo que debe ser deseado.

El estudiante de la Biblia debe pausar aquí y preguntarse a sí mismo, ¿Podría orar de esta forma para mí? ¿Es mi alma lo suficiente próspera para yo desear estar en salud física al mismo grado?

F. EL DEBER DE LA HOSPITALIDAD

En el mundo antiguo la hospitalidad era un deber sagrado. Era una virtud enfatizada una y otra vez. Un obispo tiene que ser un hombre de hospitalidad (1 Timoteo 3:2). A Tito se le encomendó ser hospedador (Tito 1:8). La viuda podía ser honorada sólo si había practicado la hospitalidad (1 Timoteo 5:10). Los romanos tenían que ser dados a la hospitalidad (Romanos 12:13).

El hogar del cristiano era el lugar de la puerta abierta y bienvenida amorosa. La hospitalidad es un ministerio maravilloso especial­ mente cuando éste es extendido al ministerio. Juan mencionó a aquellos que estaban predicando el nombre de Jesús y quienes no aceptaban nada de los impíos (versículo 7). Tales ministros eran dignos de estímulo. Todo aquel que les ayudara sería colaborador de la verdad (versículo 8).

G. EL ORGULLO DE DIOTREFES

La palabra “preeminencia” no aparece en ningún otro lugar mas que en el Nuevo Testamento. El pecado de Diotrefes era la ambición orgullosa. El deseaba poder y autoridad. Desafiaba a la autoridad de Juan. Su palabra era perversa y sin sentido.

La palabra “parlotear” significa “hablar mucho sin sentido.” No sólo usaba un lenguaje insultante contra Juan, sino que también rechazaba recibir a los misioneros y decía a otros que tampoco lo hicieran. Cuando algunos de los cristianos trataban de mostrar hospitalidad a estos predicadores, Diótrefes trataba de expulsarlos de la iglesia.

Juan instruyó a Guayo a no seguir este ejemplo malo sino a seguir lo bueno (versículo 11).

Aparentemente Juan había escrito una carta a la iglesia, pero Diótrefes resistió publicaría. Juan dijo que él mismo trataría con aquel cuando le viera.

H. EL ELOGIO DE DEMETRIO

Cuán refrescante es leer las palabras de elogio de Juan hacia Demetrio. La bondad de Demetrio es más enfatizada cuando es puesta en contraste con el orgullo de Diótrefes. Habían tres fuentes que testificaban del buen testimonio de Demetrio:

1. Todos los hombres
2. La verdad
3. Juan y aquellos con él
TOMO IV: LAS EPISTOLAS
CURSO BÍBLICO “ALPHA”
RALPH VINCENT REYNOLDS