miércoles, 19 de mayo de 2010

Lección 25. LA PRIMERA EPISTOLA DE PABLO A TIMOTEO

PARTE I
A. TIMOTEO

Nació en Listra (Hechos 16:1-2) y se convirtió bajo el ministerio de Pablo durante, la primera visita del Apóstol a Derbe y Listra (Hechos 14:6-22). Aunque la madre de Timoteo, Eunice, era una judía, su padre era griego. Porque no hay mención de su padre, es posible que éste muriera cuando Timoteo era muy joven. A todo costo, Timoteo fue educado por su madre, Eunice, y su abuela, Loida, quienes diariamente le enseñaban las Santas Escrituras (11 Timoteo 1:5; 3:15),

Parecía que Timoteo no gozaba de buena salud (1 Timoteo 5:23), pero siempre era un ejemplo en su vida espiritual. Tenía ciertamente un lugar especial en el afecto del Apóstol Pablo. Cuando éste retornó a Listra en su segundo viaje misionero, él encontró al joven cristiano, Timoteo, quien era bien conocido en Listra e lconio por su celo y fe. Pablo se impresionó con Timoteo y decidió llevarlo con él, probablemente para sustituir a Juan Marcos. Pablo se unió a los ancianos en la imposición de manos en él y ordenándole para el ministerio (11 Timoteo 1:6; 4:5). Antes de ordenar a Timoteo, no obstante, el Apóstol le circuncidó. Pablo estaba en contra de la circuncisión de los gentiles como un requisito para la salvación y rehusó permitir la circuncisión de Tito. No obstante, Timoteo era parte judío y estaba predicando a los judíos. Para quitar todo pre­juicio, Pablo tomó y circuncidó a Timoteo (Hechos 16:3).

Timoteo acompañó a Pablo a Macedonia y tuvo un ministerio activo en Berea, Atenas, Corinto, y Efeso. Cuando el término de Pablo se acercaba, fue a Timoteo que deseaba tener con él y por quien envió especialmente (11 Timoteo 4:9, 13). La tradición dice que después de la muerte de Pablo, Timoteo ministró en la iglesia de Efeso. Esto le haría un copartícipe con el Apóstol Juan. Timoteo fue martirizado bajo Nerón o Domiciano.

B. LA PRIMERA CARTA DE PABLO A TIMOTEO

1 Timoteo, junta con 11 Timoteo y Tito, son llamados como una “Carta Pastoral.” Son conocidas por este nombre porque ellas son dirigidas a ministros jóvenes. Esta epístola fue escrita por Pablo después de su primera encarcelación y durante un período de viaje en Macedonia mientras Timoteo estaba todavía en Efeso (I Timoteo 1:3). No estamos seguros de la fecha, pero pudo haber sido en la primavera del 63 D.C.

El propósito de Pablo era para ayudar a Timoteo en resolver algunos problemas difíciles. Timoteo tenía que vigilar la influencia mala de algunos maestros falsos. La estabilidad de la iglesia nece­sitaba que estos maestros fueran refutados. A Timoteo se le dio instrucciones definidas concerniente a su labor en la iglesia.

Una guía simple podría ser:

I. Doctrina y Oración — Capítulos 1 y 2
II. Ministerio y Apostasía — Capítulos 3 y 4
III. Responsabilidad Pastoral — Capítulos 5y 6

C. SALUTACION

Referencia Bíblica

1 Timoteo 1:1-2 “Pablo, apóstol de Jesucristo por mandato de Dios nuestro Salvador, y del Señor Jesucristo nuestra esperanza, a Timoteo, verdadero hijo en la fe: Gracia, misericordia y paz, de Dios nuestro Padre y de Cristo Jesús nuestro Señor.”

En la salutación Pablo se identificó a sí mismo como el escritor y declaró su autoridad Apostólica. Es un apóstol por el mandamiento de Dios.

Ternura y amor fueron expresadas cuando Pablo se dirigió a Timoteo como “mi hijo propio.” Timoteo conoció a Cristo bajo el ministerio de Pablo, pero éste le amaba como él amaría a su propio hijo.

La expresión “Dios nuestro salvador” es encontrada solamente en las epístolas pastorales. Es una prueba positiva de la deidad de Jesús. ¡JESUS, NUESTRO SALVADOR, ES DIOS!

D. LA NECESIDAD DE LA SANA DOCTRINA
Referencia Bíblica

1 Timoteo 1:3-7

Pablo exhortó a Timoteo a encargarse de la iglesia para enseñar sólo la sana doctrina. Le fue amonestado a Timoteo dejar los temas que sólo causan discusiones. Enseñanza de herejía y mitos y genealogías producen especulaciones y controversias en cambio de vida santa. Pablo le había dado sus instrucciones, ahora él le amo­nestaba para “cumplirlas.” Aparentemente Pablo sentía la nece­sidad de estimular a Timoteo.

La sana doctrina guiará al amor, un corazón puro, una concien­cia buena, y una verdadera. Habían maestros falsos que estaban ambiciosos y deseosos de ser maestros de la Ley. Estos hombres eran ignorantes (le lo que estaban enseñando, lo cual sólo dejaba argumentos vanos y conversación necia. Ellos no entendían el propósito de la Ley.

E. EL PROPOSITO DE LA LEY

Referencia Bíblica

1 Timoteo 1:8-13

Pablo declaró que la Ley no era para el hombre santo sino para el soberbio y desobediente. Hizo una lista de los hombres para los cuales la Ley fue hecha: Hombres que eran rebeldes y soberbios, hombres que son irreverentes y profanos, aquellos que atacan y matan a sus padres, asesinos, homosexuales, ladrones, mentirosos, perjuros y todo aquel que se opone a la enseñanza.

Pablo confesó que antes de su conversión, él había sido un blas­femo y perseguidor Encontró misericordia, no obstante, porque lo hacía en ignorancia y sin fe. Esta cláusula del Apóstol Pablo deb­ería ser siempre considerada con la enseñanza del pecado imper­donable (Mateo 12:31-32). Fue la ignorancia de Pablo que le permitió encontrar el perdón. Es ciertamente un hecho diferente del hombre que blasfema deliberadamente. El propósito de la Ley es someter bajo juicio al soberbio y desobediente.

F. EL PROPOSITO DE CRISTO

Referencia Bíblica

1 Timoteo 1:14-16

Una de las más claras afirmaciones concerniente a la encar­nación es dada aquí por Pablo. “Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores” (verso 15). Jesús ministraba al enfermo y al doliente, pero la razón principal de nacer en el pesebre de Belén era para salvar a los perdidos. Debemos mantener siempre esta afirmación en lo más supremo de nuestra mente. Pablo confesó que él era el mayor de todos los pecadores antes de conocer a Cristo.

G. SOLO UN DIOS ETERNAL

Referencia Bíblica

1 Timoteo 1:17 “Por tanto, al Rey de los siglos, inmortal, invisible, al único y sabio Dios, sea honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén.”

Cuando Pablo rompió a cantar alabanza por el hecho de que él, el principal de los pecadores, había sido salvado, declaró que El es el único Dios. El único Dios a quien alabó es eterna, inmortal, invisible y completo de sabiduría.

H. LA NECESIDAD DE DISCIPLINA

Referencia Bíblica

1 Timoteo 1:18-20

Pablo encargó a su hijo en el evangelio a que militase en la buena milicia. Exhortó a Timoteo a mantener la fe y una buena conciencia.

Dos hombres que habían hecho naufragio de la fe son mencio­nados; Himeneo y Alejandro. Estos hombres eran blasfemadores que se opusieron a la sana doctrina. Ellos son mencionados de nuevo en la segunda epístola de Pablo a Timoteo (11 Timoteo 4:14; 2:17). Estos hombres fueron entregados a Satanás, no para conde­nación, mas por disciplina (1 Corintios 5:5). Este tipo de disciplina simplemente significa que ellos ya no estaban bajo la seguridad y protección de la iglesia. Como tal, ellos estaban expuestos a los ataques de Satanás hasta que fueran traídos a un lugar de arrepen­timiento.

I. EXHORTACION A LA ADORACION Y ALABANZA

Referencia Bíblica

1 Timoteo 2:1-8

El segundo capítulo continúa la exhortación de Pablo, dando instrucciones para la oración y alabanza. El escribió que los hom­bres deberían adorar en todo lugar, levantando manos santas sin ira e incredulidad. Es la voluntad de Dios que todos los hombres se salven. Así que es su voluntad que, las oraciones se hicieran para todos los hombres, lo cual incluiría a ambos pecadores y santos. La iglesia es instruida a orar por nuestros gobernantes y por aquellos que están en autoridad. Esto incluía la oración por Nerón, el emper­ador de aquel tiempo, quien había quemado a Roma y perseguido a los santos.

Pablo no solamente instruyó a Timoteo concerniente a aquellos por quienes los cristianos debían orar, también él definió las tres clases de oraciones: Suplicaciones, oraciones, intercesiones y acción de gracias. También describió como debían orar los hom­bres. Ellos debían orar sin ira, resentimiento o división entre ellos, levantando manes santas.

Nos es dada la fundación de toda oración y alabanza: Un Dios y un mediador, Cristo Jesús el hombre. Jesús, en Su humanidad, se ha convertido en nuestro mediador. Por esto, sabemos que Dios oirá y aceptará nuestra oración y gracias.

J. EL LUGAR DE. LAS MUJERES EN LA ALABANZA

Referencia Bíblica

1 Timoteo 2:9-15

En la última mitad del capítulo segundo de esta epístola, encon­tramos algunas enseñanzas importantes concernientes al lugar de las mujeres en la alabanza.

Se le dio instrucciones a Timoteo concerniente a la apariencia de una mujer santa y la forma de vestirse. Las mujeres que profesan santidad no necesitan ornamento. Sus buenas obras serán sus adornos. No tienen que lucir peinados ostentosos, con perlas ni vestimenta costosa, sino vestidos modestos y apropiados.


No sólo es la apariencia externa que tiene que ser santa, sino también el espíritu y la actitud tienen que ser rectos. Las mujeres que profesan santidad deben estar en sumisión a los hombres; ellas no tienen la autoridad de decirles lo que es correcto o lo que es malo. Tienen que aprender en pasividad y sumisión.

“La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción. Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio” (1 Timoteo 2:11-12). La idea aquí no es robar a las mujeres el derecho de alabar o ser usadas por Dios para ganar almas. Significa que tienen que conocer sus propios lugares y que nunca usurpen la autoridad sobre el hombre.

Las mujeres son los vasos más frágiles. Eva fue engañada en la trasgresión original, no fue Adán. Parte de la maldición de la mujer era que tendría dolor en su parto, pero hay una promesa para aquellas que son fieles que no habrá peligro en su parto (verso 15).
En el verso 15, hay un segundo significado que sería conside­rado. “Pero se salvará engendrando hijos, si permaneciere en fe, amor y santificación, con modestia” (1 Timoteo 2:15). Las mujeres serán salvadas por el nacimiento de Jesús proveyendo que ellas continúen en santidad. ¡No hay lugar aquí para seguridad eternal incondicional!
TOMO III LAS EPISTOLAS
CURSO BÍBLICO “ALPHA”
RALPH VINCENT REYNOLDS