miércoles, 19 de mayo de 2010

Lección 1. LAS EPISTOLAS DE PABLO

A. LAS EPISTOLAS:

En el Nuevo Testamento hay veintiún epístolas, de las cuales catorce fueron escritas por el Apóstol Pablo.

Hay una armonía definida en el Nuevo Testamento y las epístolas deben ser estudiadas después que el estudiante tenga un perfecto conocimiento del libro de Los Hechos. Los escritores de las epístolas, con la excepción de Judas, eran todos per­sonajes importantes en el libro de Los Hechos. El mensaje hallado en el libro histórico de Los Hechos es principalmente dirigido a los incrédulos, mientras que las epístolas fueron escritas a los creyentes. El propósito del libro de Los Hechos es para evangelizar; el propósito de las epístolas es para instruir y edificar.

El libro de los Hechos contesta la pregunta, “¿Qué debo hacer para ser salvo?” Las epístolas contestan la pregunta, ¿Qué debo hacer para vivir para Cristo después de ser salvo?”

Tal como hay armonía entre el libro de Los Hechos y las epístolas, también hay armonía entre las epístolas mismas. Los escritores nunca se contradijeron uno al otro aunque cada escritor tenía su propio tema.

El tema de Pablo en sus epístolas era FE, el tema de Pedro en sus epístolas era ESPERANZA, el tema de Juan en sus epístolas era AMOR; el tema de Santiago en su epístola era ACCION; el tema de Judas en su epístola era VIGILANCIA

La palabra “epístola” vino de la palabra griega, “epistole” y la palabra latina “epístola.” En el lenguaje moderno se le puede llamar simplemente “cartas.” Esta palabra es usada de la misma manera que usamos la palabra “carta” en correspondencia ordinaria.

Aunque unas cuantas de las epístolas fueron dirigidas a individuos, la mayor parte de las epístolas fueron escritas para, y así designadas, ser leídas públicamente a las iglesias.

Algunas de las epístolas fueron escritas para satisfacer nece­sidades específicas de ciertas iglesias e individuos. Sin embargo, fueron tan inspiradas y fueron de tanta importancia espiritual que eran de gran interés y provecho para todos. Pronto eran citadas como una parte de la Escritura, y hallaron su lugar en el cánon del Nuevo Testamento como escrituras inspiradas.

B. EL APOSTOL PABLO:

Fácilmente podemos entender la importancia del ministerio del Apóstol Pablo cuando recordamos que él era el personaje central en los últimos dieciséis capítulos del libro de Los Hechos, y que él era el autor de catorce epístolas que forman una parte del Nuevo Testamento. Podemos aprender mucho acerca de este gran hombre de Dios por estudiar, no solamente el bosquejo histórico dado en Los Hechos, sino también sus propias escrituras. Cada una de sus epístolas nos dicen algo acerca del autor.

Sáulo nació en una familia judía importante con ciudadanía romana. El lugar de su nacimiento fue Tarso, la ciudad principal de Cilicia, donde fue situada una escuela de aprendizaje bien conocida. El era de la tribu de Benjamín.

Como un joven, fue enviado a Jerusalén para continuar su educación. Allí fue enseñado por Gamaliel, uno de los rabís más distinguidos de aquel día. Pronto llegó a ser miembro del partido de los Fariseos, y también llegó a ser un perseguidor principal de la iglesia. Tomando en cuenta el lugar prominente que él tomó en la muerte de Esteban y en la persecución de los cristianos, parecería que él era un miembro del concilio del Sanedrín.

Cerca del año 35 D.C., Saulo fue convertido cuando Jesús se le apareció en el camino a Damasco, donde estaba viajando para arrestar a los cristianos. Después de pasar unos tres años en el desierto de Arabia, volvió a Tarso eventualmente donde se quedó hasta que Bernabé le llevara a Antioquía para ser un maestro en la joven iglesia allí. En este lugar él recibió su llamamiento misionero y fue enviado por la iglesia.

Fue durante su segundo viaje misionero a fines del año 50 D.C. o comienzos del año 51 D.C., que él escribió sus primeras cartas. Estas fueron cartas a la iglesia en Tesalónica.

C. LAS CARTAS DE PABLO:

Pablo fue un gran evangelista. Todo el mundo mediterráneo fue movido por este gran ganador de almas que viajaba de ciudad en ciudad declarando la verdad apostólica sin temor.

En el principio de su ministerio él hizo “viajes de regreso” a las recién establecidas iglesias. En esta manera las confirmaba en la verdad y corregía cualquier error que hubiera surgido. Sin embargo, esto llegó a ser más y más difícil mientras crecía el número de las iglesias, y su ministerio se extendía más lejos. Fue entonces que Pablo empezó a escribir cartas de consejo, aliento, instrucción y corrección a los ancianos y creyentes de las iglesias que él había establecido.

Aparentemente, Pablo tenía cierta dificultad con su vista, y por lo tanto dictó la mayor parte de sus cartas a un copiador. Luego añadiría los saludos con su propia mano. Sin embargo, cuando escribió a los hermanos de las iglesias de Galacia, Pablo no siguió su costumbre normal sino que él mismo escribió la carta entera con su propia mano (Gálatas 6:11).

Pablo escribió tres de sus cartas a pastores de iglesias, una a un amigo cristiano, y las otras a las iglesias. La carta a los Gálatas fue una carta circular, para ser circulada entre las iglesias de Galacia.

D. LA CRONOLOGIA DE LAS CARTAS DE PABLO:

Estudiaremos las cartas de Pablo como están registradas en la Biblia. Sin embargo, nos ayudará mucho si recordamos el orden cronológico de estas cartas. Fueron escritas como sigue:

1. Alrededor de los años 50-53 D.C.; escritas durante el segundo viaje misionero de Pablo:

I TESALONICENSES
II TESALONICENSES

2. Alrededor de los años 54-58 D.C.; escritas durante el tercer viaje misionero:

GALATAS
I CORINTIOS

II CORINTIOS
ROMANOS

3. Alrededor de los años 61-63 D.C.; escritas durante la primera encarcelación de Pablo en Roma:

COLOSENSES
EFESIOS
FILEMON
FILIPENSES
HEBREOS

4. Alrededor de los años 64-67 D.C.; escritas después de su liberación de la primera encarcelación y durante la segunda encarcelación de Pablo en Roma:

I TIMOTEO
TITO
II TIMOTEO
TOMO I: LAS EPISTOLAS
CURSO BÍBLICO “ALPHA”
RALPH VINCENT REYNOLDS

Lección 2. LA EPISTOLA DE PABLO A LOS ROMANOS

A. EL AUTOR:

La epístola a los Romanos fue escrita por el Apóstol Pablo. En el primer versículo él se identifica a sí mismo y se presenta a los Romanos. El también se describe a sí mismo como siervo de Jesucristo, llamado a ser un Apóstol y separado al Evangelio de Dios.

La palabra “siervo” usada aquí lleva el sentido de “esclavo.” El Apóstol Pablo se miraba a sí mismo como un esclavo de Jesucristo. En esta lección tenemos a Pablo declarando de hecho el lema que dirigió su vida: “Pronto estoy a anunciaros el evangelio” (versículo 15). En esta declaración hallamos la carac­terística que dirigía a Pablo por todo su ministerio entero, y la cosa principal que hizo de Pablo el gran Apóstol que fue.

B. LA FECHA, EL LUGAR Y LAS CIRCUNSTANCIAS DE SU ESCRITURA:

1. La Fecha:
La epístola a los Romanos fue escrita en el año 58 D.C. El Apóstol Pablo había sido cristiano cerca de 20 años. Esta epístola fue escrita alrededor de 28 años después de la resu­rrección de Jesucristo.

2. El Lugar:
Pablo pasó tres meses con la iglesia en Corinto, desde fines del otoño del año 57 hasta comienzos de la primavera del año 58. Fue durante estos tres meses que él escribió la carta a los Romanos, la mandó a Roma con Febe, una diaconisa de la iglesia en Cencrea, un suburbio y puerto de Corinto. Febe era una activa ayudante cristiana, una mujer de calidad y medios. Pablo le confió a ella esta epístola, la que fue su carta más importante.

3. Las Circunstancias de su escritura:
El Apóstol Pablo había deseado mucho tiempo visitar Roma y predicar el evangelio allí. Esta epístola fue escrita para preparar el camino de su llegada y mientras tanto proveer el material de enseñanza necesario.

La epístola a los Romanos es la única carta escrita por él a una iglesia que no fue fundada por él. Sus otras cartas fueron escritas a individuos o a iglesias, y fueron escritas para advertirles o corregirles de algún error o peligro y para animarles en el Señor. Estas epístolas fueron escritas a conversos o a iglesias que habían sido fundadas por él. La epístola a los Ro manos fue escrita en preparación para su ministerio venidero.

C. LA IGLESIA EN ROMA:

Pablo saluda a la iglesia en Roma como los “amados de Dios, llamados a ser santos” (versículo 7). Sin duda, la iglesia en Roma consistía mayormente de gentiles. Sin embargo, habían algunos creyentes judíos. En el año 63 A.C. el general Pompeyo estableció en Roma, una colonia judía. En su epístola, Pablo se dirigió a ambos, gentiles y judíos.

Los nombres registrados en el capítulo dieciseis de Romanos dan una indicación de los miembros de esta iglesia. Entre ellos habían nombres judíos, romanos y griegos. Parecería que Pablo conocía personalmente a muchos de estos miembros. Cuando la persecución vino a Jerusalén y los cristianos fueron espar­cidos, ellos fueron por todo el Imperio Romano y sin duda, algunos se hallaron en Roma. Es posible que unos cuantos fueran conversos de Pablo. Otros eran conversos de Bernabé, Pedro ú otros evangelistas.

D. LA OBRA MAESTRA DE PABLO:

Esta epístola es la obra más importante de Pablo. Ha sido llamada la obra maestra de Pablo. Si uno quiere comprender la teología de Pablo, tiene que estudiar cuidadosamente la epístola a los Romanos.

Esta epístola es la filosofía del evangelio, demostrando como provee cada necesidad humana y es la única respuesta al problema de la culpa y el poder del pecado. No hay ningún libro en la Biblia que mira tan intrépidamente en el fondo de la degradación que resulta del pecado humano, y da la respuesta de Dios por ella. La epístola a los Romanos es un tratado doctrinal, un cuerpo de teología sistemática. Es una discusión fundamental, profunda y sistemática del plan entero de la salvación. Es universal en su aplicación. Considera al hombre como hombre, y no como judío o gentil. La salvación es provista en Jesús para todos, sean judíos o gentiles, que creen en El y obedecen Su evangelio.


E. EL TEMA DE LA EPISTOLA:

El tema y el texto de la epístola se halla en la introducción. El tema de Romanos es la justificación por la fe, la gran doctrina declarada en Habacuc 2:4. Esta doctrina es desarrollada en esta epístola y puede ser resumida en seis palabras: condenación, jus­tificación, santificación, adopción, restauración y consagración.

El tema de Romanos es declarado en el texto de Romanos, que es Romanos 1:16-17: “Porque no me avergüenzo del evan­gelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego. Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá.”

F. EL BOSQUEJO DE LA EPISTOLA:

El bosquejo de la epístola que vamos a seguir es el siguiente:

1. La Introducción 11-17
2. La Justicia necesitada por Hombres Pecadores 1:18-3:20
3. La Justicia provista por Dios 3:21-3:26
4. La Justicia recibida por la Fe 3:27-4:25
5. La Justicia experimentada en el alma 5:1-8:17
6. La Justicia garantizada como una Bendición Permanente
8:18-8:39
7. La Justicia rechazada por los judíos 9-11
8. La Justicia manifestada en la vida diaria 12-16

G. LA INTRODUCCION:

1. Salutación 11:1-7

El Apóstol Pablo saludó a los Romanos, declarando su posición oficial y su razón por escribir la epístola.

2. Sentimiento personal 1:8-15

Pablo expresó su interés profundo en los Romanos, su agradecimiento por ellos y su deseo de verlos para que les comunicara algún don espiritual. También declaró su obliga­ ción de predicar el evangelio a todos.

3. Tema 1:16-17

Después de su salutación y expresión de sus sentimientos personales, Pablo introdujo el tema de la epístola. Dijo que no se avergonzaba del evangelio y estaba listo a predicar el evangelio aun en Roma. Es el poder de Dios para la salvación de todos, por fe, porque revela la justicia de Dios.

H. EL PODER DE DIOS:

Pablo declaró que el evangelio es el poder de Dios para salvación (Romanos 1:16). En su epístola a los Corintios él escribió que nuestra fe será fundada en el poder de Dios (1 Corintios 2:25).

La palabra griega “dunarnis” traducida a “poder” nos da nuestra palabra “dinamita” (poder explosivo). El evangelio es la “dinamita de Dios.” La reforma moral y los planes sociales son impotentes para penetrar la maldad humana. El evangelio vence la resistencia más grande, penetra la conciencia más endurecida y ablanda el corazón más obstinado.
TOMO I: LAS EPISTOLAS
CURSO BÍBLICO “ALPHA”
RALPH VINCENT REYNOLDS

Lección 3. LA EPISTOLA DE PABLO A LOS ROMANOS

(Continuación)
Romanos 1:18-4:25


A. LA JUSTICIA NECESITADA POR LOS HOMBRES
PECADORES: Romanos 1:18-3:20

1. Exposición:

La justicia es la llave para la relación del hombre con Dios. El hombre es injusto y como tal no puede tener comunión con un Dios de santidad infinita, cuyo trono es establecido en justicia. El hombre es culpable y no puede hacer nada para rectificar su condición. Si Dios no tiene justicia para el hombre, él está perdido.

El hombre siempre se declara “inocente.” Antes de que el hombre pueda ser llevado al conocimiento de la salvación, tiene que verse a sí mismo completamente culpable en la presencia de Dios. El Apóstol Pablo, en esta porción de Escritura, demuestra claramente que el hombre es culpable delante de Dios. Aparte del Señor no hay ninguno que es justo. Pablo trata con esto demostrando cuatro clases de gente que son culpables:

a. Los Paganos (Romanos 1:18-32): Los paganos no tienen excusa, Dios es capaz de revelarse al hombre en cualquier manera que le agrada. Dios puede ser conocido. En el pasado, Dios se ha revelado al hombre a través de la creación. Es claro que las cosas que Dios ha creado testifican de su naturaleza invisible. La razón por las tinieblas de este mundo es el rechazo de la luz. La razón por los sistemas idólatras de este mundo es el rechazo del conocimiento de Dios. Rechazar a Dios, dar la espalda a la luz naturalmente trae tinieblas. Porque el hombre rechazó a Dios, Dios los entregó. Tres veces es declarado que Dios los entregó; primeramente a la inmundicia y después a pasiones vergonzosas (versículos 24, 26). Otra vez se dice que Dios los entregó a una mente reprobada (versículo 28).

Como los paganos se volvieron de la luz a las tinieblas, y del conocimiento de Dios a la idolatría, sus pasos hacia la l idolatría deben ser notados. Las imágenes fueron hechas del hombre, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles. Cuando una persona cambia la verdad de Dios por la mentira, y adora y sirve a la criatura en vez del creador, todo el orden de la naturaleza es violado y el hombre cae en pasiones vergonzosas e inmundas.

Los paganos descritos aquí tuvieron la oportunidad de conocer los requisitos de Dios. Sabían que la muerte era la pena por hechos malos. Sin embargo, ellos no solamente pecaron con placer, sino que aplaudían a otros que practicaban el pecado.

b. Los Moralistas (Romanos 21-16): Pablo trataba con el pecador respetable, el hombre orgulloso de su propia rectitud, el hombre que se excusa a sí mismo en sus propios pecados pero condena a otros. Pablo trataba aquí con un mundo de cultura y refinamiento. Esta clase de pecador piensa que los pecados de otros son peores que los suyos. En realidad él es un hipócrita. El pecado de este hombre es el indignarse con los pecados de otros pero ser indulgente con los suyos. El error que él comete es muy común. Está midiéndose a sí mismo con otros. En vez de medirse con otros, debe medirse al lado de Cristo, y cuando hacen esto, toda base para hipocresía y auto­ excusa es quitada.

La cultura no limpia el corazón. La educación no cambia la naturaleza del hombre. Un reconocimiento del mal no es necesariamente poder para vencer el mal.

c. El Judío (Romanos 2:17-318): Pablo demostró que los judíos también son culpables delante de Dios. Los judíos, como todos los hombres, rehusaron declararse culpables. Ellos declararon la religión como la base de su acción. Pablo les hizo saber que Dios rechazó su reclamo de inocencia. Aunque ellos se jactaron de sus privilegios religiosos, sus vidas no cambiadas anularon todos sus reclamos.
Tal acción trajo una mayor condenación sobre ellos. El privilegio aumentó la responsabilidad; no la puso a un lado. Un conocimiento de la Ley Divina dió al judío una norma de juicio que otros no tenían; por lo tanto él no tenía excusa.

d. El Mundo (Romanos 3:9-20): Después de haber probado el caso en contra a los gentiles y judíos, Pablo demostró que todo el mundo era culpable ante Dios. Descubrió la universalidad del pecado. Todos eran injustos, y ninguno estaba intentando conocer el medio de Dios para ayudarles a quitar su culpa. Pablo también mostró la totalidad del pecado. La palabra, la acción y la visión estaban todas contaminadas porque la lengua, los labios, la boca y los ojos estaban rendidos como instrumentos de injusticia. Todo el mundo era culpable; por tanto todo el mundo necesitaba un Salvador. Negar su culpa, refutar su necesidad, resultaría en el rechazo de su Salvador, en cuyo nombre solamente podrían esperar hallar la salvación. Ninguna carne podía esperar ser justificado a la vista de un Dios justo, porque todo el mundo era culpable ante El.

2. Comentario: (Romanos 1:26-27).

Aquí se declara la degradación moral que sigue a la apostasía contra Dios. La homosexualidad y el lesbianismo son mencionados. El aumento de estos pecados y la terrible perversión moral del hombre hoy en día es evidencia de la apostasía del hombre de la verdad de Dios. Romanos 2:5 habla de la ira de Dios que es atesorada en el cielo contra el hombre cuyo corazón es duro e impenitente. ¡Qué almacena­ miento de ira tan trágico puede un hombre atesorar para sí mismo! Romanos 2:14 “Por naturaleza” quiere decir “instinti­vamente.” Romanos 3:20, la Ley hace al hombre conocedor del pecado en su naturaleza y carácter. El hombre, al quebrantar a ley, entiende que necesita la salvación. Sólo por la ley quebrantada puede venir el conocimiento del pecado.

3. Sumario:

Todos los hombres son probados ser culpables ante Dios. Esto es hecho por la revelación de la justicia de Dios en la Ley, y es por el hecho de quebrantar la ley que el hombre revela su propia injusticia. Debe notarse que este ha sido siempre el primer paso hacia Dios: el hombre reconociendo su propia injusticia y necesidad de Dios.

B. LA JUSTICIA PROVISTA POR DIOS: Romanos 3:21-26

Como Pablo ha mostrado que el pecado era universal y el juicio de Dios imparcial, ahora declara que el don de la justicia de Dios esta disponible para todos. El hombre en sí es completamente incapaz de ser justo.

La justicia de la cual Pablo escribió aquí no fue la justicia del hombre, ni la justicia de la Ley, más bien la justicia de Dios (versículo 22). Esta justicia de Dios no fue una justicia adquirida por guardar la Ley; sin embargo, la Ley y los profetas testificaron de ella.

En esta porción de la Escritura examinamos algunas de las grandes verdades de salvación: la fe, la gracia, la justificación, la redención y la expiación. “Redención” habla de comprar un esclavo de la esclavitud con el fin de librarle. El hombre, separado de Dios, está en una esclavitud de la cual no puede librarse. Está irremediablemente bajo el juicio de Dios, pero Dios mismo ha intervenido y pagado el precio y le ha librado. La palabra “expiación” es el hecho de quitar la ira de Dios. La ira de Dios halló adecuada satisfacción judicial en la muerte de Jesús. El pecado merece castigo y la muerte. No puede haber la recon­ciliación sin satisfacción judicial. Jesús sufrió la pena justa por nuestros pecados en la cruz del Calvario, para que Dios pudiera permanecer justo y puede perdonar completamente al pecador culpable. Así, la justicia de Dios fue provista por Dios para el pecador culpable.

C. LA JUSTICIA RECIBIDA POR LA FE: Romanos 3:27-31; 4:1-25

1. Exposición:

Pablo probó que la justicia tiene que ser por la fe, y solo por la fe, para que sea por la gracia. Si la justicia pudiera ser recibida por las obras de la Ley, luego no sería por la gracia.
Si viniera por obras, el hombre podría jactarse de su bondad y sus habilidades.

El pecado de Satanás, en el pasado distante, trajo la necesidad de la provisión de la salvación. ¿Cual fue el pecado original? Fue el pecado de orgullo. Si el orgullo y la jactancia pudieran entrar de nuevo para el cielo, entonces todo lo que Dios habría planeado y cumplido en proveer la salvación sería en vano. La jactancia y el orgullo tienen que ser excluidos. El Apóstol Pablo lo hizo tan claro, que sólo si la salvación es recibida por la fe, la jactancia puede ser excluida. Si la justicia viniera por la Ley o las obras, habría lugar para jactancia. Si es solo por la fe entonces toda jactancia es excluida.

La justicia recibida solo por la fe, no anula la Ley, más bien la Ley es confirmada, o hecha válida. Es confirmada en su propósito de hacer al hombre consciente del pecado y enfrentarle con el único plan de Dios para la salvación.

El cuarto capítulo de Romanos prueba que la salvación es solo por la fe, Pueden haber muchos que creen que la salvación es por la fe, pero no sólo tiene que ser por la fe, sino tiene que ser por la fe sola.

Dos personajes del Antiguo Testamento fueron usados para probar esta gran verdad. Abraham fue uno de los santos más importantes del Antiguo Testamento. Si Abraham no podía ser salvo por obras, entonces nadie podía. David fue uno de los peores pecadores del Antiguo Testamento. Si David podía ser salvo por la fe, entonces todos podían. David había quebrantado tres de los diez mandamientos. Había codiciado, adulterado y asesinado. ¿Qué podía hacer David para restaurar a Betsabé su pureza, y a Urías su vida? Nada. Su caso era desesperado. David tenía que mirar a la promesa de Dios y por simple fe, recibir la justicia imputada a él.

También hemos probado aquí que la salvación no es confiar en los ritos de la religión. Abraham era un hombre justificado, catorce años antes de que fuera dado el rito de la circuncisión. El rito no tenía nada que ver con su redención. No imputó la justicia, simplemente confirmó la justicia que Abraham ya tenía. Siendo que la fe y la imputación de justicia sucedieron antes de la circuncisión, Abraham era el padre de los gentiles que creen. El hecho de que la circuncisión fue una señal de la justicia imputada a Abraham a causa de su fe, hace a Abraham el padre de los judíos también. El es el padre de los que andan en la fe que él tenía antes de tener alguna señal externa.

Finalmente, la justificación sólo por la fe esta basada en el poder de creación de Dios, y el hecho de la resurrección. Abraham sabía que él era físicamente incapaz de engendrar un hijo, y que su esposa Sara, era físicamente incapaz de concebir. Sin embargo, él pesó la imposibilidad humana de ser padre contra la imposibilidad divina de que Dios que­brantara Su Palabra, y decidió que con Dios, nada era imposible.


2. Comentario:

Romanos 4:6-7. La palabra “atribuír” simplemente quiere decir Imputar, dar crédito. Cuando Dios atribuye justicia a un hombre, Dios simplemente declara al hombre justo, y la justicia es dada a él.

Romanos 4:25. El hecho de la resurrección de Jesucristo hace válida la expiación. Porque Jesús resucitó, la sangre de Jesucristo tiene el poder para limpiar el pecado. Somos justificados por causa de la resurrección de Jesús.

3. Sumario:
Abraham miraba adelante, por la fe, hacia la obra terminada de Cristo. Jesús dijo a los judíos de Su día: “Abraham vuestro padre se gozó de que había de ver mi día, y lo vio y se gozó” (Juan 8:56). Nosotros miramos atrás por la fe, hacia la obra terminada de Cristo y gozamos de la salvación. Dos métodos son comparados y contrastados: salvación por fuerza humana, salvación por la fe. Lo que Abraham halló, lo que David halló, nosotros tenemos que hallar. La salvación es por la fe, y por la fe sola.
TOMO I: LAS EPISTOLAS
CURSO BÍBLICO “ALPHA”
RALPH VINCENT REYNOLDS

Lección 4. LA EPISTOLA DE PABLO A LOS ROMANOS

(Continuación)
Romanos 5:1-8:39

A. LA JUSTICIA EXPERIMENTADA EN EL ALMA:
Romanos 51-817

1. Romanos Capítulo Cinco:

a. Los Resultados de la Justificación por la fe:

Hay beneficios definidos que resultan del hecho de Dios de justificarnos por la fe. Pablo declaró que la paz, el gozo, el amor y la esperanza son incluidas en estos beneficios. El primero de estos es la paz.

Habiendo sido declarado justo por la fe, el creyente tiene paz con Dios. La paz simplemente quiere decir que la guerra ha terminado, las armas de rebelión han sido echados de lado y los términos de Dios han sido aceptados. Esta paz con Dios quiere decir la terminación de hostilidad entre el alma y Dios. La hostilidad y la animosidad entre Dios y los creyentes son quitados. En su lugar hay paz bendita. Debemos notar que hay una diferencia entre la paz con Dios, y la paz de Dios (Filipenses 4:7). La paz de Dios se refiere a una sensación y tranquilidad de mente y corazón. En Romanos, paz con Dios es una rendición completa a la voluntad de Dios. Toda hostilidad en el alma es quitada. Esto trae una comunión con Dios.

Por medio de Jesucristo tenemos acceso a la gracia de Dios en donde permaneceremos. Esta gracia es el favor inmerecido de Dios. El creyente es declarado justo.

Habiendo: sido justificado, y teniendo acceso a la gracia de Dios, el creyente ahora se goza en la esperanza de la gloria de Dios; no sólo en la esperanza futura sino también se goza en las pruebas presentes. Las pruebas, en vez de destruir su fe, desarrollan un carácter probado. Estas pruebas nos vuelven de confianza en nosotros mismos a confianza completa en Dios. El creyente se gloría en tribulaciones porque la tribulación produce paciencia y la paciencia edifica el carácter probado. Esto produce esperanza. El orden es significativo: tribulación, paciencia, prueba y luego esperanza. El carácter que es desarrollado por la tribulación y paciencia da al creyente prueba, o evidencia real, que él permanece en la gracia de Dios. El resultado es la esperanza.

b. El Amor de Dios:

No seremos desanimados en esta esperanza porque ya tenemos un goce anticipado de su consumación, el cual es el amor de Dios derramado en nuestros corazones. Este amor que ha sido derramado y nos agarra no es nuestro amor por Dios sino el amor de Dios por nosotros. La naturaleza del amor de Dios es mejor descrito por lo que hace. Dios ama a la humanidad, tan pecaminosa como es. El amor de Dios no es motivado por ninguna calidad en la persona amada. El Apóstol Pablo describió a los hombres como débiles, impíos, pecadores y aun enemigos. Un hombre tal vez morirá por un justo pero Dios mostró Su amor por la muerte de Cristo por sus enemigos.

c. La frase “mucho más” de Romanos 5:

En este capítulo el Apóstol Pablo hizo ciertas compara­ciones y usaba la frase “mucho más.” Versículo 9, mucho más salvos de la ira; versículo 10, mucho más ... salvos por su vida; versículo 15, abundaron mucho más para los muchos la gracia; versículo 17, mucho más el don de justicia reinará en vida por Jesucristo; y en versículo 20, la palabra “sobreabundó” lleva el mismo sentido; sobre­abundó la gracia sobre el pecado. El estudiante debe tomar tiempo para meditar sobre estos “muchos más” porque ellas describen lo que Jesucristo cumplió por el alma que es justificada.

d. Las Dos Jefaturas:

Todo el asunto de la justicia experimentada por el alma humana es tratado por una comparación de dos jefaturas representativas: Adán y Cristo. Nuestro antepasado, Adán, como el primer hombre representante, echó toda la familia humana en el pecado y la muerte, del cual el hombre no podía escapar por sí mismo. Por medio del último hombre representante, y Su obediencia a Dios, vino la vida eterna. Esto puede ser resumido como sigue: Por causa del pecado Y la desobediencia de Adán vinieron la muerte y condenación sobre toda la humanidad; por causa de la justicia y obediencia de Jesús vinieron el don gratuito de la justificación, justicia, gracia abundante y vida eterna a todos los, que reciben la gracia.

El capítulo termina con una declaración tratando con la soberanía absoluta de la gracia de Dios. La gracia de Dios es absolutamente soberana. La vida eterna por medio de Jesucristo es asegurada.

2. Romanos Capítulo Seis:

a. Nuestra Muerte con Cristo:

Si la gracia sobreabunda mientras aumenta el pecado, ¿por que no seguir pecando para que la gracia abunde? La respuesta de Pablo: ¡En ninguna manera! Tal conclusión sería una contradicción directa. La muerte, que una vez era nuestro enemigo, ahora es hecha para ministrar al creyente; los beneficios de la victoria de Cristo sobre el sepulcro,

Pablo quiere que todos sepan que nuestro bautismo en el cuerpo de Cristo es un bautismo en Su muerte y Su resurrección. Para obedecer el evangelio una persona sigue ccn Cristo por los pasos de la regeneración. Esto quiere decir que la persona muere a sí misma y al pecado por medio del arrepentimiento completo, que es sepultada con Cristo en el bautismo de Su muerte, y es resucitada para andar en vida nueva. La vida de nuestro Señor es dada por el bautismo del Espíritu Santo. ¿Debe una persona que ha experimentado tal cambio seguir en el pecado? No si el creyente es muerto con Cristo. Un cadáver no responde en ninguna manera a los impulsos del pecado.

La gracia de Dios en Cristo Jesús es verdaderamente libertad; libertad del pecado, no libertad para pecar.

b. Dos cosas para considerar:
En el versículo 11 tenemos el secreto de una vida victoriosa en Cristo. Debemos considerar o contar ciertas cosas como verdades. Cristo ha sufrido por mis pecados. Por lo tanto, soy comprado por precio; ya no me pertenezco. Soy de El, y por lo tanto no reconozco al hombre viejo que es crucificado con El. Me considero a mí mismo como muerto al pecado.

Sin embargo, esta es solamente una parte de la historia. El creyente no solamente se considera a sí mismo como muerto, sino que también debe verse a sí mismo como vivo a Dios por medio de Jesucristo.

c. Dos rendiciones:

Habiéndonos considerado nosotros muertos al pecado y vivos a Dios, ahora llegamos a dos rendiciones. Estas son declaradas en el versículo 13: primero, la vida interior; y después los miembros. Vale poco dar a Dios algunos de nuestros miembros cuando el corazón no está rendido. El orden debe ser (1) presentarnos nosotros mismos a Dios y (2) luego nuestros miembros como instrumentos de justicia.

d. Lo que el Hombre escoge:

Hay dos opciones disponibles al hombre. El escoge, como su maestro, al pecado o a Dios. El pecado conduce finalmente a la muerte eterna; la obediencia a Dios conduce a la vida eterna. El verdadero trono del pecado está en la voluntad. El pecado reina cuando la voluntad dice “sí” a la tentación. El Espíritu Santo reina cuando la voluntad dice “no.”

El viejo maestro-pecado paga la última paga de la muerte. El pecado es un engañador. Ofrece vida y termina pagando muerte. Por el otro lado, el don gratuito de Dios ofrece vida eterna en Jesucristo nuestro Señor.

3. Romanos Capítulo Siete:

En el capítulo siete de Romanos, Pablo ilustró la lucha de muerte de sí mismo. La naturaleza carnal fue condenada, porque la ley reveló al pecado como pecaminoso. Había una derrota verdadera en la vida de sí misma. Algunas personas tratan de vivir en el capítulo siete en vez de aceptar el hecho de que la vida de sí misma tiene que morir para que la vida eterna pueda ser impartida a ellos. ¿Por qué vivir en el capítulo siete, tratando de justificar el pecado, cuando el Espíritu tomará la lucha y conquistará la carne? Por medio de la vida de Cristo uno llega a ser fuerte. Hay un contraste claro entre la vida vivida en la carne y la vida vivida en el Espíritu.

El pronombre “YO” es usado o entendido en los verbos 26 veces en los versículos 15 al 25. No hay mención del Espíritu Santo hasta que llegamos al capítulo 8, donde El es men­cionado 19 veces. En el capítulo 7 la Ley es mencionada muy a menudo, pero pocas veces en el capítulo 8. Pablo estaba demostrando su esclavitud desdichada bajo la Ley. A pesar de su consentimiento a ella, y su deseo de guardarla, la naturaleza pecaminosa adentro estaba continuamente ven­ creciendo el deseo de su mente. ¿Cómo podría la mente librarse de la dirección de la carne para poder hacer lo que realmente deseaba hacer? La única salida de esta lucha y esclavitud era por medio del Señor Jesucristo (versículo 25).

4. Romanos Capítulo Ocho:

a. La Victoria en Jesús:

Este capítulo es el capítulo de la victoria. Empieza sin ninguna condenación y termina sin ninguna separación. Romanos capítulo 7 es denominado por las palabras “Yo, mi, mío.” En contraste, Romanos capítulo 8 es denominado por el Espíritu Santo, que es mencionado 19 veces. El secreto de la victoria es estar en Cristo.

Hay una gran diferencia entre estar en la carne y estar en el Espíritu. Estar en la carne es ser motivado por los deseos de la carne; estar en el Espíritu es ser motivado por el Espíritu de Dios. La carne produce una cierta manera de pensar y termina con la muerte. La carne es hostil a Dios y no quiere sujetarse a Su Ley. Por el otro lado, el Espíritu Santo produce una manera de pensar que termina en la vida y paz..

b. La Inmortalidad:


En el versículo 11, Pablo declaró claramente la obra del Espíritu Santo en la resurrección. Un cuerpo mortal es un cuerpo capaz de morir. Un cuerpo hecho vivo por el Espíritu Santo llega a ser inmortal. Este versículo prueba concluyentemente la necesidad de tener el Espíritu Santo para poder estar listo para la venida de Jesús.

c. Abba, Padre:

En Romanos 8:15, la frase: “Abba, Padre” es mitad arameo y mitad griego. Muestra que judíos y gentiles pueden ser adoptados en la familia de Dios.

B. LA JUSTICIA ES UNA BENDICION PERMANENTE:
Romanos 8:18-39

1. La oración con gemidos:

Después de la adopción en la familia de Dios viene la adaptación a la familia de Dios. Un cristiano tiene que saber como rendirse al Espíritu y expresar los deseos que surgen de adentro. Mientras que todo el mundo está gimiendo en sufrimiento, el cristiano gime con deseos profundos por la venida de Jesús. El no puede expresar esto sin la ayuda del Espíritu Santo. El hijo de Dios ora efectivamente sólo cuando el Espíritu Santo se mueve en él. El Espíritu Santo le ayuda y la capacita a vivir victoriosamente en Cristo.

2. Ninguna separación del Amor de Dios:

A pesar de las tribulaciones del presente, todo está ayu­dando a bien, y Dios, quien principió la obra de la gracia, no permitirá que sea interrumpida y la hará concluir en gloria final. Si El es por nosotros nadie puede contra nosotros. No hay condenación y no hay separación del amor de Dios en Cristo. Sin embargo, esto no quiere decir que el cristiano no es aún una persona de libre albedrío y con voluntad propia. El puede dar su espalda a Dios.

3. La Predestinación:
De los versículos 29 y 30 aprendemos que la predestinación está basada directamente sobre la presciencia de Dios. La presciencia no determina los hechos mas que el conocimiento posterior. El Dios omnisciente es capaz de saber, de antemano, que camino será escogido por cada individuo. Por tanto El conoce a cada uno de Sus hijos; éstos son los elegidos. No hay ninguna palabra de la Escritura que sugiere que alguna persona es predestinada a ser perdida. Los que piensan que algunos son excluídos de la salvación por causa de la presciencia de Dios están equivocados. Quien quiera puede venir. El libre albedrío del hombre determina si entrará en la glorificación o no.
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CURSO BÍBLICO “ALPHA”
RALPH VINCENT REYNOLDS

Lección 5. LA EPISTOLA DE PABLO A LOS ROMANOS

(Continuación)
Romanos Capítulos 9-16

A. LA JUSTICIA RECHAZADA POR LOS JUDIOS:
Romanos 9-11

1. Porque Israel fue puesto aun lado:

Pablo expresó su gran tristeza por la condición en que se hallaba Israel por causa de su rechazo a Cristo. Después él enumeró los privilegios especiales que Israel había gozado. En los versículos 4 y 5 se mencionan ocho: adopción, gloria, pacto, ley, culto, promesas, patriarcas y Cristo.

Israel tenía una elección espiritual. Pablo les mostró que no fueron justificados por decir que Dios fue injusto porque había dado la salvación a los gentiles también. Ellos culparon a Dios, diciendo que El les había puesto a un lado, re­ emplazándolos con los gentiles. Pablo les enseñó que Dios es un Dios de justicia. Siempre había tenido interés en todas las razas, pero los judíos habían pensado en El como un Dios nacional, interesado sólo en ellos. Este no había sido el caso. Ninguna nación o individuo puede ser justificado en Su vista si no cree Su Palabra.

Abraham fue el antecesor natural de un linaje carnal o terrenal; él era el padre en la fe de todos los que creen, sean miembros de este linaje carnal o no. Siendo que la simiente en quien Dios escogió realizar Su Pacto Abrahámico es Cristo (Gálatas 3:16), Israel nacional no puede tener estas promesas cumplidas hasta que las acepten en Cristo.

Dios, siendo el creador de todo, tiene el derecho de hacer como le agrada con lo que El ha creado. Sin embargo, aunque El es soberano, la voluntad divina nunca es irracional o injusta. Moisés y Faraón fueron dados como ejemplos de la justicia del método divino de Dios con Israel. Los mensajes y juicios no fueron la causa sino la ocasión de endurecer el corazón de Faraón. Los mismos mensajes y juicios que endurecieron el corazón de Faraón causaron que otros se rindieran a Dios.

Los profetas habían predicho la ceguera de Israel y la misericordia a los gentiles y, excepto por la misericordia de Dios, Israel habría sido destruido completamente. Los gentiles habían obtenido la justicia porque la buscaron según como agradaba a Dios, por la fe. Los israelitas no la habían obtenido porque la buscaron según como les agradaba a ellos, por la obras de la Ley.

2. Israel en el Presente: Romanos 10

Israel necesitaba ser salvo. Por buscar establecer su propia justicia, ignoraron la justicia de Dios. Eran celosos pero ignorantes y por tanto, fallaron en entender que la Ley fue cumplida en Cristo, y que la justicia era por la fe. La condición:, de Israel fue señalada por tres elementos: a) igno­rancia; b) esfuerzo; c) fracaso. La condición actual de Israel es debida a su pecado de incredulidad y su falta de voluntad de rendirse a la justicia de Dios. Era solamente por la gracia divina que los gentiles fueron aceptados, mientras que el rechazo c e Israel fue causado por negar la gracia y confianza en sus propias obras.

La salvación es universal en su alcance, siendo propuesta por toda la humanidad. El mismo Señor es Señor de todos y es rico para con todos los que le invocan. Está listo a derramar la abundancia de su gracia sobre cualquiera que le invoca. Una proclamación universal del evangelio fue abso­lutamente, necesaria. Dios ha puesto la palabra de pase de fe en la boca de todos. Esa palabra es “confesar” (versículos 9-11).

Invocar al Señor (versículos 12, 13). La salvación es dis­ponible a ambos, judíos y gentiles. El judío no se goza de la salvación hoy día porque se negó a obedecer la regla para alcanzarla.

3. El futuro de Israel: Romanos 11

La ceguera parcial de Israel sucedió por causa de su incre­dulidad. La nación había sido advertida pero dieron oídos sordos a todos los profetas de Dios. Son llamados “ramas del buen olivo.” Pablo les explicó que Dios había injertado la «rama del olivo silvestre,” los gentiles, en la raíz del buen olivo. Así, los gentiles no podían jactarse contra los judíos porque, como él dijo a los gentiles: “No sustentas tú a la raíz, sino la raíz a ti.” Es claro que si Dios no perdonó a las ramas naturales, pero las echó, no tendrá paciencia para siempre con la rama silvestre si llegara a ser culpable de la misma ofensa (versículos 17-24). Israel todavía será salvo. Dios guardará Su Pacto (versículos 27-29). Su misericordia será manifestada (versículos 30-32). Su gloria será magnificada (versículos 33-36).

Note la advertencia dada por Pablo. El advirtió a los gentiles contra: jactancia, orgullo, presunción. Los judíos eran el canal de bendición a los gentiles, y no los gentiles a los judíos. Sobre este punto, los gentiles deben tener un sentido de respeto profundo por Israel.

B. LA JUSTICIA MANIFESTADA EN LA VIDA DIARIA:
Romanos 12-16

Empezando con el capítulo 12, Pablo dió muchas exhorta­ciones prácticas acerca del vivir como cristiano. Estas exhorta­ciones tocan casi cada aspecto de la vida. El vivir como cristiano es simplemente ser un cristiano y portarse como tal en cada parte de su vida. Las palabras “así que” relaciona toda esta súplica por la vida cristiana práctica al argumento de los capítulos previos - la salvación por la gracia.

1. Bosquejo de los Cinco Capítulos:

a. La Vida Cristiana en relación al Cuerpo Cristiano: Romanos 12.
b. La Vida Cristiana en relación al Estado: Romanos 13.
c. La Vida Cristiana en relación a los Deberes Especiales: Romanos 141-15:13.
d. Conclusión: Romanos 15:14-16:27
(1) Expresión de Sentimientos Personales: Romanos 15:14-33
(2) Saludos: Romanos 16:1-23
(3) Palabras finales y Bendición: Romanos 16:24-27

2. Romanos 12:
a. Conformidad a la Voluntad de Dios (versículos 1, 2)

Las misericordias de Dios en la provisión de la justicia en Cristo tenían el propósito de guiar a la consagración de vida y al servicio. Pablo se refiere a ambos, el cuerpo y la mente. El cuerpo debe ser ofrendado. Así, una persona no será conformada al mundo. El entendimiento debe ser renovado. Así, una persona será transformada. El uso de ciertas palabras en estos dos versículos es muy significante.

(1) Presentar. La palabra presentar es la misma palabra usada en el Capítulo 6. Quiere decir “sujeción completa a Cristo.”
(2) Ser formado. Esta palabra quiere decir “no ser formado al molde del mundo.”
(3) Transformado. Quiere decir “transfigurado.”
(4) Renovación. Esta palabra es usada solamente en un lugar más, Tito 3:5. Quiere decir, “reformar.”

La frase “sacrificio vivo” hace contraste entre la dedicación del cristiano y los sacrificios agonizantes del Antiguo Testamento. He aquí una vida completamente dedicada a Cristo.

La frase “culto racional” enfatiza el hecho de que es la única cosa razonable por hacer; pues, Jesús nos hizo y nos compró, por derecho de creación y redención. La única manera posible de conocer la perfecta voluntad de Dios y entrar en una vida de servicio es por dedicación completa a esa voluntad. La consagración completa pro­bará que la voluntad de Dios es buena, agradable y perfecta.

b. La Comunión con los Creyentes (versículos 3-13)

El servicio cristiano en relación a la iglesia exige humildad. La iglesia es el cuerpo de Cristo. Somos muchos miembros, con funciones diferentes. Los servicios diversificados serán hechos como una expresión de agradecimiento a Cristo.

c. Nuestro comportamiento hacia otros (versículos 14-21).

El servicio cristiano en relación a otros y a la sociedad, exige el amor. Somos exhortados a una fidelidad amorosa hacia todos los hombres. Hay una exhortación especial a la clemencia benigna. Dios pagará con venganza. El hombre debe servir con amor.

La palabra “fingimiento” (en versículo 9) quiere decir “hipocresía.” En el versículo 11, la frase ferviente en espíritu” quiere decir “hirviendo con calor.”

3. Romanos 13:

El servicio cristiano exige sumisión en relación al gobierno. El cristiano es un ciudadano así como es un miembro de una iglesia. Esto exige obediencia a los poderes temporales, el pago de todo lo que debe y el cumplimiento de la ley de amor, en la luz del inminente y gran evento de la venida del Señor.

El gobierno humano representa la autoridad divina. Cuando una persona resiste la ley, resiste a Dios. La súplica aquí es para una buena ciudadanía. La ley de amor de Dios es la seguridad de una vida que cumple la ley. El amor cumple la ley y un cristiano amará a su prójimo y vivirá en paz con todos.

Pablo exhortó que sean vigilantes, despiertos y sobrios. En consideración de la proximidad de la venida del Señor, debemos vestirnos del Señor Jesucristo y no proveer para los deseos de la carne.

4. Deberes Especiales: Romanos 14:1-15:13

Hay ciertos deberes bajo circunstancias especiales que tienen que ser recordados. Tenemos que respetar la con­ ciencia de nuestros hermanos cristianos, siendo que algunos tal vez tengan convicciones respecto a la observancia de días y el comer ciertas carnes. Los que son fuertes deben ser tiernos; los que son débiles deben ser cuidadosos. No debemos agradar a nosotros mismos sino seguir el ejemplo de Cristo de agradar a nuestro prójimo, viviendo en tal armonía que podamos glorificar a Dios y gozarnos con agradecimiento que todos, judíos y gentiles, han sido traídos a Cristo.

Los temas siguientes son tratados en esta parte de la epístola: ¿Es la persona que come sólo verduras más agradable a Dios que la persona que come carne? ¿Es la persona que adora un día más justa que la persona que estima todos los días iguales? ¿Separa la muerte a una persona de Dios?

La respuesta¿ a todos estas preguntas es un definitivo NO. Sin embargo, cm las primeras dos preguntas, no debe haber condenación contra el hermano débil que come sólo verduras o el hermano que estima un día más que los otros. El amor debe gobernar las acciones de los creyentes.

5. Conclusión: Romanos 16

El capítulo 16 consiste mayormente en saludos a los creyentes que moraban en Roma. Es muy interesante estudiar esta lista y notar el comentario que Pablo hizo acerca de cada uno. Priscila y Aquila eran, para él, como miembros de su propia familia pues su asociación había sido muy íntima. Andrónico y Junias eran parientes suyos que habían sido salvos antes que él. Es posible que las oraciones de ellos tuvieran mucho que ver con su conversión. Otro pariente es mencionado en el versículo 11, Herodión. En el versículo 13, Pablo se refiere a la madre de Rufo. En alguna parte en sus viajes esta mujer cristiana había sido como una madre para este dedicación Apóstol y él se acordó con gratitud de sus tiernos cuidados.
Pablo advirtió a los creyentes romanos del peligro de prestar atención a los maestros falsos. Sin e embargo, eventual­ mente esto es exactamente lo que sucedió en Roma. Para el siglo séptimo, el papado mismo estaba entronado allí.
La bendición, que concluye la epístola, es una señal que la epístola es verdaderamente de Pablo.
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CURSO BÍBLICO “ALPHA”
RALPH VINCENT REYNOLDS

Lección 6. LA PRIMERA EPISTOLA DE PABLO A LOS CORINTIOS

A. EL AUTOR:

Esta carta fue escrita por el Apóstol Pablo. 1 Corintios 1:1 “Pablo, llamado a ser apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios.” 1 Corintios 16:21 “Yo, Pablo, os escribo esta salutación de mi propia mano.”

Pablo escribió esta epístola, posiblemente en la primavera del año 57 D.C. en Efesio. Sabemos que estaba en Efesio por la referencia siguiente: 1 Corintios 16:8 “Pero estaré en Efeso hasta Pentecostés.”

B. CORINTO:

La ciudad de Corinto era una colonia romano situada en el istmo de Corinto. Estaba en la ruta principal de comercio del Imperio Romano, desde el este al oeste.

La ciudad de Corinto había sido destruida por los romanos en el año 146 A.C. pero había sido reedificada de puro mármol blanco por Julio César 100 años más tarde.

Cuando Pablo llegó a Corinto la primera vez en el año 51 D.C., él halló una floreciente ciudad comercial. Era la metrópoli de Grecia y en tamaño era la cuarta ciudad en el Imperio Romano, siendo sobrepasada sólo por Roma, Alejandría y Antioquía. La población era mayormente griega, con minorías mezcladas de romanos, judíos y otras nacionalidades. La gente de Corinto se entregó a los placeres, diversión, y vicios de muchas clases. Corinto fue llamada la “feria de la vanidad” del Imperio Romano.

Arriba sobre la ciudad estaba el templo magnífico de mármol blanco, dedicado a la diosa de la ciudad, Afrodita, la diosa del amor y la belleza, identificada por los romanos con Venus. Su adoración de la diosa del amor era la causa de todo clase de inmoralidad practicada en Corinto.

C. LA IGLESIA EN CORINTO:

El relato histórico del origen de la iglesia en Corinto fue dado en los primeros dieciocho versículos del capítulo 18 de Los Hechos. Pablo fue el fundador de la iglesia durante su segundo viaje misionero. Pablo y sus compañeros habían ido a Macedonia y Grecia y habían fundado iglesias en Filipos, Tesalónica y Corinto. Pablo había trabajado 18 meses en Corinto y ésta fue una de sus iglesias más notables.

Algunos judíos habían sido convertidos pero la mayoría de la iglesia eran gentiles. Los miembros de la iglesia incluyeron ricos y pobres, cultos e ignorantes, hombres libres y esclavos. La iglesia fue turbada por pandillas y había un elemento de personas emocionales cuyos extremos degeneraron en la inmoralidad. Muchos hoy llevaron sus hábitos licenciosos del paganismo. Sin embargo, Flavio saludó a la iglesia de Corinto como la iglesia de Dios, llamados a ser santos, santificados en Cristo Jesús (1 Corintios 1:21).

D. EL PROPOSITO DE LA CARTA A LA CORINTIOS:

La epístola conocida como 1 Corintios no fue la primera carta que Pablo había escrito a los creyentes en Corinto. Sabemos esto por su declaración en 1 Corintios 5:9: “Os he escrito por carta, que no os juntéis con los fornicarios.”

En el año 54 D.C., Pablo dejó Antioquía en su tercer viaje, visitando otra vez las iglesias de Galacia y llegando finalmente a Efeso en Asia Menor. Aquí se quedó por los próximos tres años. Desde Efeso, Corinto estaba situado a 320 kms. al oeste, al otro lado del Mar Egeo. La comunicación era fácil y frecuente.

Mientras Pablo estaba en Efeso, unas personas de la familia de Cioé (1 Corintios 1:11) vinieron de Corinto para informar sobre los desórdenes en la iglesia. Aparentemente Pablo escribió una carta, la cual es perdida ahora, reprendiendo a los Corintios por su mal comportamiento. La mandó a Corinto con las personas de familia de Cloé.

Pablo había enviado a Timoteo a Corinto a través de Macedonia pero no había oído de él cuando una delegación dirigida por Estéfanas llegó de Corinto. Parecería que una carta vino al mismo tiempo de Corinto haciendo ciertas preguntas (1 Corin­tios 7:1).

De esto descubrimos que gente carnal puede cubrir su carnalidad al hacer preguntas teológicas. Pablo no se apresuró en contestar sus preguntas. No fue hasta el capítulo siete que él dijo: “En cuanto a las cosas de que me escribisteis.” En los primeros seis capítulos, él trató con una condición que existía en la iglesia de Corinto. Primero trató con la raíz del problema, luego, contestó sus preguntas.

Los primeros once capítulos de esta epístola tratan con la carnalidad. Pablo describió la tragedia de su vivir en el pecado y la mundanalidad y aplicó el remedio positivo de la cruz de Jesucristo. En el capítulo 12, Pablo empezó a enseñar cosas espirituales. 1 Corintios 12:1 “No quiero, hermanos, que ignoréis acerca de los dones espirituales.” Los últimos cinco capítulos tratan con la espiritualidad y exponen el evangelio de la resu­rrección y la vida.

E. LAS DIVISIONES CORREGIDAS POR LA CRUZ:
1 Corintios 1

1. Los Versículos Claves:

1 Corintios 1:29 “A fin de que nadie se jacte en su presencia.”
1 Corintios 1:31 “El que se gloría, gloríese en el Señor.”

En estos dos versículos, tenemos el pensamiento clave expresado por la epístola. Es un mensaje condenando la exaltación de la carne y dirigiendo la iglesia en Corinto al Señor para que ellos se gloriaran en Jesús, y sólo en Jesús.

2. Salutación:

En la salutación Pablo vindicó su apostolado: llamado a ser apóstol de Jesucristo, por la voluntad de Dios. Pablo no estaba jactándose o gloriándose del hecho que él era un apóstol sino que era necesario que declarara su autoridad. Si iban a aceptar lo que él estaba escribiendo en esta carta, sería necesario que los creyentes corintios reconocieran la autori­dad por la cual Pablo escribía.

Al saludar a los Corintios los llamó la iglesia de Dios, santificados en Cristo Jesús, llamados a ser santos. Aunque esta iglesia sufría divisiones y adoración a los hombres, y en la iglesia había pecado, el Apóstol Pablo llamó su atención al hecho de que ellos deberían ser santificados, separados a Dios y que su llamamiento, sobre todo, era para ser santos.

Debemos notar que Pablo mencionó gracia y paz. La gracia se menciona primero, porque una persona no puede recibir paz de Dios si no ha recibido primero la gracia de Dios. Esta paz no es un estado de inactividad sino que se refiere a la armonía y unidad perfecta como resultado de estar en perfecto acuerdo con la voluntad de Dios. No solamente debían ellos recibir gracia y paz de Dios, sino que también sus vidas habían de ser enriquecidas con una riqueza espiri­tual en toda palabra y todo conocimiento. Tenían un mensaje para proclamar, un evangelio para predicar y habían recibido el Espíritu Santo por el cual ellos tendrían la sabiduría y fuerza para comprender completamente lo que habían de proclamar.

3. La Fidelidad de Dios:

En el versículo 9 Pablo menciona la fidelidad de Dios. Este parece ser un tema que él llevó por toda la epístola, porque volvió a referirse a él en 1 Corintios 15:58. Debido a la fidelidad de Dios, la exhortación es que los creyentes sean firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre. Debido a la fidelidad de Dios, serían presentados sin culpa cuando el Señor regrese. Note que hay una diferencia entre sin culpa y sin falta. La perfección quiere decir que debemos ser sin culpa. Así, cada hijo de Dios tiene el poder y el privilegio de alcanzar.

4. La División Causada por Exaltar a los Líderes:

En la iglesia de Corinto habían divisiones y adoración a los hombres. Las (divisiones en la iglesia resultaron mayormente porque los creyentes fijaron sus ojos en el predicador y exaltaron su ministerio bajo el cual ellos habían sido con­ vertidos. Pablo cortó todas estas divisiones al recordarles que fue Cristo quien fue crucificado y que fue en Su nombre que fueron todos bautizados. El método de Pablo de curar la división fue por dirigir a todos a Jesús. Cristo no puede ser dividido y El es el centro y la fuente de toda unidad espiritual.

5. La División Causada por Exaltar la Sabiduría Humana:

Pablo trató esto con la predicación de la cruz. A los de sabiduría humana, la predicación de Cristo crucificado y la salvación por Su sacrificio, fue locura, pero al creyente, fue la sabiduría más alta que una persona puede recibir.

Al hijo de Dios, que es nacido de nuevo, la predicación de la cruz es el poder de Dios. Cuando el YO con todo su orgullo, su virtud propia e importancia propia, Es crucificado, entonces esa persona es puesta en contacto con Su trono y empieza a tocar omnipotencia y recibir poder.

6. La Declaración de Pablo sobre el Bautismo:

Pablo había bautizado sólo a unos cuantos en Corinto. Esto no fue porque él no dió importancia al bautismo, sino que él tomó una posición humilde, no gloriándose en poder decir que había bautizado personalmente a un gran número de personas. Estaba dispuesto a predicar y dejar a otros la obra de bautizar.

7. Aquellos que Dios Usa:

El Apóstol Pablo da una lista de las cosas que Dios usa: lo necio, lo débil, lo vil, lo menospreciado y lo que no es. Dios usa las cosas más humildes e insignificantes a fin de que nadie se jacte en Su presencia y Dios ha de ser nuestra sabiduría, justificación, santificación y redención para que toda gloria sea sólo en El.

F. LA SABIDURIA VERDADERA IMPARTIDA POR EL ESPIRITU:
1 Corintios 2

Pablo fue a Corinto con debilidad,’mucho temor y temblor. Su recepción en el continente europeo no había sido muy agradable. Había sido encarcelado en Filipos, sacado en secreto de Tesa­lónica, echado de Berea y cuando llegó a Atenas logró muy poco por disputar con ellos. Había sido oprimido en espíritu cuando llegó a Corinto y Dios Mismo le había animado.

Conociendo la fuerza de la sabiduría de los Corintios y el carácter de la ciudad, la profundidad de su pecado y la jactancia de su intelecto, Pablo determinó no debatir o disputar con ninguno. Presentaría al Señor crucificado y resucitado en la convicción que si él levantara a Jesús, Jesús atraería a todos hacia El. El Apóstol Pablo tenía que apartarse a un lado para que la gente olvidara la personalidad del predicador y fijara sus ojos en Jesús.

El principio es tan verdadero hoy como lo fue entonces. Ha de ser una vida dispuesta a ser crucificada, dispuesta a despojarse de su propio talento, sabiduría y esfuerzos, y depender com­pletamente en la unción del Espíritu Santo. La fe permanecerá, no en la sabiduría del hombre, sino en el poder de Dios. El predicador no debe predicar lo que la gente quiere, sino lo que ellos necesitan. Ningún hombre debe estar en el púlpito para entretener. Debe estar allí para presentar el Calvario en toda su plenitud de esperanza y gloria.

Pablo escribió de un misterio que había de ser revelado: “Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman” (1 Corintios 2:9). El cristiano no es un necio. Tiene una mente instruida y habla la sabiduría de Dios.

El hombre natural no puede recibir las cosas del Espíritu de Dios simplemente porque nunca ha recibido el Espíritu de Dios. Para él, el evangelio es locura. En los versículos 10, 11 y 12, Pablo pone en (claro que es sólo por el Espíritu Santo que la Palabra de Dios puede ser entendida y recibida.
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Lección 7. LA PRIMERA EPISTOLA DE PABLO A LOS CORINTIOS

(Continuación)

A. SERVICIO Y SERVIDORES:
1 Corintios 3 - 4

1. La Carnalidad de las Divisiones:

Los Corintios pensaban que Pablo estaba enseñando bajo el alto nivel intelectual de ellos, pero Pablo estaba minis­trándoles en su necesidad inmediata. El no podía darles carne espiritual porque aún eran niños en Cristo. La carnalidad de divisiones entre ellos indicaba su infancia en Cristo. Debemos recordar que las divisiones en la iglesia siempre son una indicación de infancia y carnalidad.

2. Colaboradores de Dios:

“Porque nosotros somos colaboradores de Dios” (1 Corin­tios 3:9). Esta es una gran verdad: que los ministros no sólo trabajan para Dios, sino con Dios. La iglesia pertenece al Señor. La iglesia es la labranza de Dios, el edificio de Dios. Esta verdad elimina una tremenda presión en la responsabili­dad del ministro. El está trabajando con Dios y es Dios quien da el crecimiento.

Los ministros nunca deberían ser comparados con los ministros; ni los predicadores con otros predicadores. Todos son colaboradores de Dios. Todos están trabajando por una meta común, esperando la cosecha, pero la cosecha viene de Dios. Sólo Dios puede recibir la gloria y ningún hombre debería gloriarse en los hombres (versículo 21).

3. El Templo de Dios:

Pablo estableció que la iglesia es el templo de Dios. Aquí vemos la importancia de la unidad y el terrible pecado de la división. Hay sólo un fundamento: el cual es Jesucristo, y cada material que va en la construcción de la iglesia, debe ser para la gloria de Dios. Todo aquello que es para la gloria del hombre y para la promoción de la causa de un hombre es impura y temporal y será destruida. Hay dos tipos de materiales de construcción: indestructibles - oro, plata, piedras preciosas; y temporales - madera, heno, hojarasca. Las obras del hombre no adquieren la salvación y aquí vemos una distinción clara entre la salvación y las recompensas. Es posible que el alma de un hombre sea salva, pero sus obras que carecen de valor, sean quemadas. Si sus motivos no son permanentes, sino temporales o terrenales, es posible que sea salvo como alguien arrebatado del fuego, pero que sus obras sean destruidas. Motivos carnales y egoístas conducen a obras que serán quemadas. Nosotros tenemos que tener un motivo; esto es, edificar para la eternidad y para la gloria de Dios.

4. Los Administradores de los Misterios de Dios:

Los pastores son llamados administradores, servidores a quienes ha sido encomendado la propiedad del Señor. A los ministros de Cristo les ha sido encomendado los misterios de Dios. Los misterios de Dios son las grandes verdades y revelaciones de la Palabra de Dios. Qué gran responsabilidad es predicar la Palabra de Dios, tal como es, sin cambiar ni añadir algo a ella. Se requiere que los ministros sean hallados fieles. El Apóstol Pablo no dijo que ellos debían ser prósperos sino fieles. También, los ministros no deben ser juzgados por los hombres, pero dado que ellos son los encargados de los misterios de Dios, es a Dios a quien ellos tienen que dar las cuentas y El Es quien les juzgará.

5. Los Planes de Pablo de Regresar a Corinto:

Pablo les recordó a los Corintios que él era su padre espiritual. Ellos habían sido salvos bajo su ministerio. Aunque tuvieran 10,000 maestros, ellos tenían un solo padre. Su padre espiritual tendría más interés por su bienestar que cualquier otro.

Algunos en Corinto eran engreídos y jactanciosos en la ausencia de Pablo. Sin embargo, Pablo planeaba visitar Corintio y así él vería si ellos tenían el poder del cual se jactaban. Les preguntó si querían que él viniera con vara, o con amor y espíritu de mansedumbre. Note la semejanza entre la venida de Pablo a Corinto y el regreso de Jesús a la tierra otra vez. Debemos estar listos, si no queremos que Cristo venga para juzgarnos.

B. DISCIPLINA, LITIGIOS E IMPUREZA:
1 Corintios 5-6

1. El Pecado de Incesto:

Había un caso de incesto en la iglesia, una situación más chocante que aquella entre los gentiles. Ambas, las leyes judías y romanas prohibían el incesto.

Pablo les había escrito previamente que no se juntaran con los fornicarios, sin embargo los Corintios aquí estaban en­vanecidos en tolerar este pecado. Aparentemente estos hombres eran de gran influencia y popularidad en su medio. Pablo no vaciló en nombrar el pecado y el castigo.

2. Entrega a Satanás:

1 Corintios 5:5 indica el acto más severo de disciplina que la iglesia puede administrar. Consiste en entregar a alguien a Satanás para la destrucción de la carne, a fin de que el espíritu sea salvo. Esto sería un acto de excomunión y el individuo sería apartado de la protección de la iglesia y de las bendiciones de Dios. En esta situación, él estaría expuesto a los ataques de Satanás, donde él sería derrotado y sufriría por sus pecados.

El propósito de esto es que el hombre eventualmente sería traído al lugar de arrepentimiento y restauración con Dios. Esto no significa el vivir en pecado aquí y luego ser salvo en la eternidad. La persona entregada a Satanás tendría que venir a un lugar de arrepentimiento en esta vida si quiere salvar su alma.

Pablo recordó a los Corintios que no había manera de evitar a los paganos alrededor de ellos y los pecados con los cuales no debían tener relación, pero dentro de la iglesia estos pecados no debían ser encontrados. También mencionó que se apartaran de los fornicarios, avaros, idólatras, maldi­cientes, borrachos y ladrones. Con éstos no debían tener confraternidad dentro de la iglesia. No debían juzgar a los que están afuera pero tenían que juzgar a los creyentes dentro de la iglesia.

3. Exhortación Contra los Litigios Delante de los Incrédulos:

Pablo reprendió a los creyentes de Corinto por ir a juicio contra sus hermanos delante de los injustos. Los creyentes debían solucionar sus propios problemas entre ellos mismos. Habían tres razones dadas por las cuales los cristianos no debían llevar sus problemas ante una Corte:

a. Ellos juzgarán al mundo en el futuro.
b. Ellos juzgarán a los ángeles.
c. Los incrédulos no heredarán el reino.

Pablo les exhortó a sufrir el agravio en lugar de llevar sus quejas delante de los incrédulos y traer discordia a la iglesia.

4. Impureza:

En la última parte del capítulo seis, el Apóstol enfatizó la necesidad de la santidad y los principios que deben gobernar la vida de un cristiano. El cristiano no se pertenece a sí mismo: él ha sido comprado con un precio; por lo tanto, él pertenece al Señor. Su cuerpo es el templo del Espíritu Santo. Debe guardarlo santo y puro.

Ciertas cosas pueden ser lícitas pero no provechosas. Su vida no debe ser gobernada por el principio de si el asunto es lícito o no, pero debe ser gobernado por el principio: ¿Es eso provechoso y necesario? El debe recordar que su vida entera debe glorificar al Señor. Hay una diferencia entre la con­veniencia y la legalidad. La libertad cristiana es gobernada por esta diferencia.

C. EL MATRIMONIO
1 Corintios 7

1. El Matrimonio de los Cristianos:

Algunos piensan que Pablo exhaltó el celibato por encima del matrimonio. Sin embargo, esto no es cierto. Debemos considerar todas sus enseñanzas sobre el asunto. En el capítulo 7 él comenzó a responder algunas de las preguntas que le hicieron y la primera pregunta fue sobre el matrimonio. Pablo estrictamente no creía que los hijos de Dios debían excederse en las relaciones sexuales. El exaltó la castidad personal. Nunca había respaldado la promiscuidad premarital, ni las relaciores sexuales extramaritales después del matrimonio. El creía en la familia ideal, en la cual el padre y la madre serían obedecidos y honrados por hijos bien disci­plinados.

2. El Matrimonio con Incrédulo:

El cristiano nunca debe casarse con un incrédulo. Empero, es posible que alguien que ya es casado con un incrédulo sea salvo. En este caso ellos deben permanecer juntos. Es la responsabilidad del creyente mantener la paz. Sin embargo, si el incrédulo se separa, El creyente queda libre.

3. EI Matrimonio de una Hija Virgen:

La última parte del capítulo 7 trata con la actitud apropiada del padre hacia su hija virgen. En esos días un padre tenía la autoridad de hacer que su hija se casara o permaneciera soltera. Pablo aconsejó que cualquier caso es correcto delante del Señor, casada o soltera. Pablo dio permiso para que las viudas se casaran otra vez pero les advirtió que ellas serían más felices si permanecían como viudas.

D. LA LIBERTAD CRISTIANA:
1 Corintios 8 - 10

1. Ejercicio de la Libertad Cristiana:

El Apóstol Pablo continuó respondiendo las preguntas que le hicieron. Una pregunta fue concerniente al comer carne ofrecida a los ídolos. Esto parece poco importante para nosotros, pero Pablo dedicó tres capítulos a su respuesta, aplicándola a diferentes aspectos de la vida cristiana. Su respuesta trajo a la vista el asunto de la influencia de esta iglesia nueva en la ciudad de Corinto.

En Corinto era común encontrar en venta a un precio cómodo, carne ofrecida a los ídolos en los templos paganos. La pregunta que interesaba a los cristianos era esta: ¿La compra y el uso de esta carne nos compromete con la adoración de los ídolos? El hecho de preguntar esto, de muestra que ellos estaban inseguros y divididos sobre esto. La respuesta de Pablo puede ser resumida como sigue: Debido a que ellos eran cristianos, ellos sabían que un ídolo no era real. No podía haber contaminación con algo que no existía. Por lo tanto, no habría perjuicio en comprar y comer esta carne. Si tenían que ir al mercado a comprar la carne, ellos no debían preguntar si había sido ofrecida a los ídolos o no. Sin embargo, al sentarse a comer, si alguien decía que la carne había sido ofrecida a los ídolos, entonces no debían comerla. Si lo hacían, no estarían haciendo lo que es malo, sino que llegarían a ser un obstáculo para otros y ofenderían a los (le conciencia débil. Su pecado: obstruir a alguien. Entonces, ellos no deberían tocar esta carne si esto ofendiera a otros.

2. Las Libertades de Pablo:

Pablo pasó algún tiempo hablando de sus libertades y privilegios. Sin embargo, él no usó ninguno de estos privi­legios, pues lo más importante de todo para él era predicar el evangelio. El no predicó para ganarse la vida, sino porque Dios le había llamado a predicar. No abusó de su poder en el evangelio. El era libre, pero se hizo siervo de todos.

3. Todas las Cosas a Todos los Hombres:

1 Corintios 9:22 es la clave del gran éxito de Pablo en el ministerio del evangelio. El mantuvo su ministerio por ir a cualquier parte y a todas partes, no importa cual fuera la situación y los alrededores, para llegar a la gente con el evangelio. El cruzó las fronteras de los prejuicios raciales y de la religión para ganar a hombres y mujeres para Jesús.

4. La Salida:

El versículo 27 da más luz a la grandeza de Pablo. Como el atleta que se prepara y entrena para ganar una corona terrena, Pablo guardó su cuerpo en sujeción. De esta declara­ción, el Apóstol continuó con una revisión de las derrotas de los hijos de Israel y advirtió a los Corintios acerca de esto. Estableció que hubieron cuatro cosas que derribaron a los israelitas en su viaje por el desierto: Concupiscencia, idolatría, fornicación e incredulidad. Pablo les advirtió contra estas cosas. También les dijo que nadie necesita caer pues Dios les ha dado, juntamente con cada tentación una salida y liberación. Finalmente, les exhortó a que huyeran de la idolatría y corrieran por su vida.
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Lección 8. LA PRIMERA EPISTOLA DE PABLO A LOS CORINTIOS

(Continuación)
1 Corintios 11, 12, 14

A. EL PAPEL DE LA MUJER EN LOS CULTOS PUBLICOS:

1 Cor. 11:11-16,14:34-35

En el capítulo 12 Pablo trata con el comportamiento debido en los cultos públicos. La conducta de la mujer implica el principio de la sujeción al hombre. El argumento principal de Pablo, tenía que ver con la supremacía. La mujer cubrió su cabeza para reconocer la supremacía del hombre, y el hombre dejó su cabeza descubierta para reconocer la supremacía de Cristo.

Antes de corregir a las mujeres, Pablo les alabó por sus ordenanzas que habían guardado. Era su deseo que siguieran a Cristo tal como él había hecho. Cuando el hombre ora con su cabeza cubierta, afrenta a Cristo. Era una deshonra para la mujer cortarse o raparse el cabello, pues demostraba que ella no estaba sujeta al hombre. El hombre es la gloria y la imagen de Cristo y la mujer es la gloria del hombre.

En esta escritura, Pablo estableció la necesidad del cabello largo. Dijo que el cabello de la mujer era su gloria y su velo (versículo 15). No había la costumbre de cortarse el cabello entre las mujeres de la iglesia y por eso no había razón para contenciones (versículo 16).

Pablo no sólo enfatizó la importancia de que la mujer tuviera cabello largo y no se lo cortara, sino que también dió énfasis a la importancia de que el hombre tuviera su cabello corto. Dios quería una distinción definida entre el hombre y la mujer. Cuando se trata de un asunto de adoración, el hombre y la mujer deben conformarse al plan de Dios.

En el versículo 10 la palabra “autoridad” significa “cubrir.” Esto recuerda que aún los ángeles cubrían sus rostros cuando adoraban a Jehová. Una mujer cristiana también debe adorar a Dios con reverencia. El versículo 11, nos recuerda que somos nada sin El, y así como la mujer procede del varón por la creación, así el varón procede de la mujer por el nacimiento físico. Pero todas las cosas proceden de Dios y en Jesucristo el hombre y la mujer son unidos en un amor que es sumiso para la gloria del Señor Jesús.

B. LA CENA DEL SEÑOR: 1
Corintios 11:17-34

Otro problema de la iglesia en Corinto era concerniente a su forma de celebrar la cena del Señor. Pablo definió como la observancia de esta ceremonia podía ser una bendición o una maldición. Pablo no desaprobó la comunión literal sino que expuso el procedimiento en orden y dio la interpretación espiri­tual que daría por resultado la confraternidad entre ellos y el Señor.

Era una costumbre en la iglesia primitiva que todos se reunieran para lo que ellos llamaban “fiestas de amor.” Este era simplemente un tiempo de confraternidad social, el cual era seguido con el partimiento del pan. El problema era que en Corinto se cometían abusos en la cena del Señor por causa del exceso. Muchos de los que trajeron comida se agruparon en pandillas y comieron separados y los que tenían abundancia no estaban compartiendo con los que tenían poco.

La copa que contenía el fruto de la vid representaba la sangre derramada de Cristo; el pan partido, Su cuerpo quebrado. Estos eran símbolos. No había ninguna virtud en el fruto de la vid y en el pan en si. Nada se dice con respecto a la frecuencia en que debe realizarse esta observancia, pero que no llegara a ser común. Al observar la cena del Señor, miramos atrás al Calvario y adelanta Su venida.

Pablo advirtió a los Corintios contra el pecado de comer el pan y beber la copa indignamente. El no escribió, “si Uds. son indignos,” puesto que nunca podríamos ser dignos. Nuestra dignidad está en Cristo. Pablo advirtió acerca de la manera en que la cera del Señor debía realizarse y la actitud en que debíamos acercarnos a la mesa. Cuando nos reunimos alrededor de la mesa del Señor, debemos recordar el cuerpo del Señor. Esto significa no sólo Su cuerpo que fue colgado en la cruz, sino el cuerpo de Jesucristo en el mundo actual. Si discernimos que nosotros, tina parte de Su cuerpo, estamos de alguna forma pecando contra el cuerpo, estamos afligiendo al Señor y estaría­mos comiendo indignamente. También, si no nos examinamos a nosotros mismos, estaríamos comiendo y bebiendo indigna­ mente. Pablo dijo que debido a esto muchos estaban enfermos y algunos habían muerto.

C. LOS DONES ESPIRITUALES:
1 Corintios 12

1. La Unidad del Cuerpo:

El problema con la iglesia en Corinto era triple: (a) división y carnalidad; (b) inmoralidad y pecado; (c) problemas en la administración de la iglesia y de la vida en general.

La unidad del cuerpo responde a la pregunta y da la solución para las divisiones y la carnalidad. El versículo 13 es uno de los más importantes de toda la Biblia. Cada cristiano debe entenderlo completamente. Hay sólo un cuerpo y un espíritu. Los cristianos pueden venir de diferentes culturas y nacionalidades pero un espíritu los pone dentro de un cuerpo. Los miembros de la iglesia pueden ser diferentes en temperamento y personalidad pero ellos son miembros uno del otro y juntos forman un cuerpo.

El mismo espíritu obra en todos. El Espíritu reparte a cada hombre como El quiere. Los creyentes deben trabajar todos juntos. Todos son necesitados en la iglesia. Parecerá que algunos miembros son más importantes o prominentes y tienen mayor responsabilidad, pero ningún miembro debería sentirse superior a otro miembro, porque cada uno depende del otro. Realmente, dentro del cuerpo no hay tal cosa como un miembro insignificante o un miembro que no es necesario. Deberíamos buscar el bienestar del cuerpo, desear la voluntad de Dios y desear ser usados por Dios en una manera que glorificará al Señor y beneficiará al cuerpo entero.

2. Los Dones del Espíritu:

Hay nueve dones del Espíritu dados a la iglesia para el provecho de cada miembro (versículo 7). Estos dones son diversos y dados a cada hombre estrictamente como el Señor quiere (versículo 11). Los dones espirituales son distribuidos dentro del cuerpo de acuerdo a la voluntad de Dios. Están allí, no para fines ostentosos, ni para jugar, ni para alardear, ni para revelar la espiritualidad de un creyente. Están allí para satisfacer una necesidad definida que puede presentarse en la iglesia y para ministrar a la iglesia. Estos nueve dones son los siguientes:

a. Palabra de Sabiduría: Esto no es sabiduría, sino la palabra de sabiduría. Jesús demostró el don de la palabra de sabiduría en Su ministerio (Marcos 12:14-17). El prometió a Sus discípulos ayuda similar (Mateo 10:19-20).

b. Palabra de Ciencia: Esto no es conocimiento, sino la palabra de ciencia. Es manifestado en el ministerio del Apóstol Pablo (Hechos 27:22-26).

c. Fe: E don de fe no es dado para compensar la falta de fe o una fe débil. Este don es una dotación sobrenatural por la cual algún trabajo especial es forjado a través de la oración contestada. Es para satisfacer una necesidad especial que pueda presentarse en la iglesia.

d. Dones de sanidades: Este don está en plural - dones de sanidades. La razón para el plural es debido a las muchas causas de enfermedades. Algunas enfermedades son producidas por la acción de un demonio; otras son orgánicas y aun otras requieren una corrección de hábitos. El cuerpo humano es extremadamente complejo y hay cientos de razones para las enfermedades tanto física como espiritual. Por esta razón, es dones de sanidades.

e. Hacer milagros: Un milagro es un hecho de Dios, el cual, para el hombre natural parecería imposible y no tendría una explicación natural. Este don no es para fines osten­tosos, sino para satisfacer las necesidades que se presenten en la protección y preservación de la gente de Dios.

f. Profecía: La profecía del Nuevo Testamento es una predic­ción de las verdades bíblicas dentro del marco de la Biblia. Profecía es hablar por inspiración en la lengua materna. La profecía habla a los hombres para edificación, exhorta­ción y consolación (1 Corintios 14:3).

g. Discernimiento de Espíritus: El Espíritu Santo pone dentro del cuerpo el don de discernimiento de espíritus, haciéndo­nos conscientes de un espíritu malo. Es la opinión del escritor que cada pastor próspero debe tener, por lo menos en una medida, este don. Este es uno de los más importantes de todos los nueve dones.


h. Diversos Géneros de Lenguas: Este don, en relación con el don de profecía, habla a la iglesia un mensaje que Dios quiere que escuchen. Debe ser operado en conexión estricta con la interpretación. Es un mensaje dirigido a la iglesia estrictamente en armonía con las verdades bíblicas.

i. Interpretación de Lenguas: En el original, la palabra “inter­pretar” no significa “traducir” sino “explicar.” La persona que recibe este don explica el significado del mensaje en lenguas, dejando al Espíritu dar el mensaje. A veces el mensaje en lenguas es más largo que la interpretación y viceversa.

Puede ayudarnos a comprender el ministerio de los nueve dones, el agruparlos en tres grupos como sigue:

a. Dones de ciencia (saber): palabra de sabiduría, palabra de ciencia, discernimiento de espíritus.

b. Dones de poder (acción): fe, el hacer milagros, dones de sanidades.

c. Dones de expresión (hablar): profecía, diversos géneros de lenguas, interpretación de lenguas.

3. Otros Dones:

En el versículo 28, Pablo nombró otros ministerios y dones que Dios había puesto en la iglesia: apóstoles, profetas, maestros, milagros, dones de sanidades, ayudas, adminis­tradores, dones de lenguas.

La palabra “administrar” se refiere a las organizaciones. Es una prueba bíblica que la organización es de Dios.

La pregunta: “¿Hablan todos lenguas?” es una referencia definida al don de lenguas, uno de los nueve dones. No se refiere a la señal inicial del bautismo del Espíritu Santo.

D. EL CULTO ORDENADO:
1 Corintios 14

En el capítulo 14, Pablo dio claras instrucciones con relación a. las lenguas e interpretaciones. Este don puede ser mal usado o descuidado. No malinterpreten el versículo 19. En ningún lugar Pablo condenó el hablar en lenguas, pero sí advirtió contra el ministerio a la congregación de una iglesia en lenguas, a menos que sean acompañadas con interpretaciones ordenadas. La edificación de la iglesia era la preocupación de Pablo y él recomendó la profecía sobre las lenguas para ese propósito, a menos que hubiera un intérprete.

En este capítulo hay varias verdades importantes relacionadas con el culto: ordenado en la iglesia. A continuación presentamos algunas de ellas:

1. El amor debe gobernar en la operación de los dones del Espíritu.

2. El objeto principal de la operación de los dones del Espíritu es edificar a la iglesia.

3. Hay cuatro maneras de hablar a la iglesia: por revelación, por ciencia, por profecía, o por doctrina (versículo 6).

4. La profecía habla a los hombres para edificación, exhortación y consolación (versículo 3).

5. El que habla en lenguas en oración y adoración se edifica a sí mismo (versículo 4).

6. El idioma nativo debería ser usado en la iglesia para que los incrédulos puedan entender lo que está pasando (versículos 19-20).

7. Los espíritus de los profetas están sujetos a los profetas. Esto significa simplemente que un profeta tiene el poder de controlar el don.
No debe haber confusión en la iglesia sino que todo debe ser hecho decentemente y con orden. Entonces esto glorificará al Señor.
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Lección 9. LA PRIMERA EPISTOLA DE PABLO A LOS CORINTIOS

(Continuación)

A. EL CRISTIANO Y EL AMOR:
1 Corintios 13

Este capítulo es una alhaja de literatura. Ha sido llamado la enciclopedia del amor.” La palabra en el original fue “agape.” Agape significa amar, dar sin esperar recompensa, y tiene su origen sólo en Dios (1 Juan 4:8). Nunca es encontrado en los clásicos de la literatura griega.

Hay dos palabras griegas que se traducen como “amor” en el Nuevo Testamento. Una es “agape,” el tipo de amor más elevado. Este es la clase de amor que Dios tiene para el mundo. Es un amor de sacrificio. La otra palabra es “fileo.” Este tipo de amor más inferior es dado en una relación mutua, donde uno ama al ser digno de ser amado.

En ningún lugar de la literatura se pueden encontrar éticas más altamente exaltadas que las mencionadas por Pablo en el capítulo del amor. El muestra lo vacío y lo inútil de profesar sin amor. Luego él subraya sus actividades hasta que ninguno se queda en duda acerca de tenerlo o no. Este amor no es una adquisición natural, sino que ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo (Romanos 5:5).

1. Los Valores del Amor: (versículos 1-3)

El amor es vital. Sin amor, los otros atributos son inútiles.

2. Características del Amor: (versículos 4-8)

Hay una lista larga de las virtudes y características del amor:

a. Es sufrido y benigno
b. no es envidioso
c. no es jactancioso
d. no es envanece
e. no hace nada indebido
f. no es egoísta
g. no es irrita
h. no guarda rencor
i. no se goza de la injusticia
j. no se goza en las murmuraciones
k. pasa por alto todas las faltas
l. no es sospechoso
m. es optimista
n. permanece fuerte a través de todas las circunstancias

3. Permanencia del Amor: (versículos 8-13)

Los otros dones se acabarán cuando la iglesia sea perfec­cionada. Estos han sido dados para la edificación de la iglesia y cuando ella sea llevada en el rapto, los dones habrán terminado EI propósito para el cual fueron dados. No serán necesitados cuando seamos llevados de este mundo. El amor permanecerá hasta la eternidad, y es, por lo tanto, el más grande.

B. LA RESURRECCION: 1 Corintios 15

1. La Certeza de la Resurrección: (versículos 1-34)

La pregunta de la resurrección había sido presentada en Corinto. Aparentemente, algunos habían creído las enseñan­zas de los Saduceos. Concepciones materialistas de la resu­rrección de cuerpo habían llevado a ideas erróneas de la resurrección. Pablo trató con estos errores insistiendo en la resurrección corporal de Jesús como el hecho fundamental sobre el cual descansa el evangelio. Pablo sostuvo fuerte­ mente que si no fuera por la esperanza de la resurrección no habría razón para la existencia de la Cristiandad.

En este capítulo se dan tres razones del hecho de la resurrección:

a. Somos salvos por el evangelio (1 Corintios 151-2). Las experiencias de los Corintios fueron pruebas de la resu­rrección. El versículo 2 es una prueba fuerte que la en­señanza de la seguridad eterna incondicional es un error.

b. Las Escrituras llevan testimonio de la realidad de la resurrección.

c. Habían testigos oculares de Su cuerpo resucitado. El había sido visto diferentes veces por los Apóstoles. Se apareció a más de 500 hermanos a la vez. Esto sucedió 27 años antes de las escrituras de Pablo, pero la mitad de estos 500 aún estaban vivos. Una multitud así no se imaginaría la misma cosa. La resurrección tenía que ser una realidad. Pablo mismo fue un testigo de la resurrección de Jesús. Había visto a Jesús en el camino a Damasco. No podía haber otra explicación al fenómeno en la vida de Pablo.

Si no hubo resurrección de los muertos entonces Jesús no resucitó. Si Jesús no resucitó, entonces la fe de los Corintios era vana y ellos estaban aún en sus pecados.

Cristo es las primicias. Aun cuando los sepulcros fueron abiertos a Su muerte, no hubo resurrección de los santos del Antiguo Testamento hasta después de Su resurrección (Mateo 27:52-53).

La declaración dada en el versículo 24 es que el tiempo vendrá cuando el reinado mediador de Cristo terminará, habiendo cumplido su propósito, y en ese momento el oficio del Hijo cesará.

Hay un problema en el versículo 29 relacionado con el bautismo por los muertos. Sea que los Corintios estaban siguiendo algunas costumbres paganas o no aquí, no estamos seguros. Ciertamente que Pablo no lo aprobaría si ellos hubieran hecho esto. El preguntó que si no había resurrección, ¿por qué se bautizan por los muertos?

Una mejor interpretación para este versículo es que el Apóstol Pablo le refería al hecho del bautismo y preguntó: ¿Por qué se bautizan si Jesús nunca resucitó, porque si no hubo resurrección, entonces la ordenanza pierde su signi­ficado. El Sr. Roberto Anderson dio la traducción siguiente: “Más ¿qué será de ellos que son bautizados? Es por cadáveres si los muertos no resucitan.” Esto trae el pensamiento de que si no hay resurrección, el bautismo es en consideración de los muertos y no hay propósito en ello.

2. La manera y naturaleza de la resurrección: (versículos 35-50)

Pablo esperaba algunas preguntas relacionadas a la natu­raleza de la resurrección y contestó esas preguntas. El comparó el cuerpo con la semilla que es plantada. Cada semilla tiene su propio cuerpo. Así como estos tienen su cuerpo, así nuestros cuerpos mortales a través de la muerte resucitarán con un cuerpo nuevo, dado por Dios. Será un cuerpo espiritual. Seremos cambiados de mortales a in­ mortales. Todos no moriremos, mas todos seremos trans­formados.

Nuestra esperanza no es meramente la inmortalidad del espíritu, sino resurrección real del cuerpo (Romanos 8:23; 11 Corintos 5:4; 1 Tesalonicenses 5:23). No será el mismo cuerpo corrupto sino un cuerpo espiritual participando de la natu­raleza de la alisma gloria celestial de Dios.

3. La Trompeta Final: (versículos 51-58).

El Apóstol reveló un misterio de los que habían muerto en el Señor. El los describió como dormidos en Jesús. Esta es una manera linda de describir la condición de los que habían partido de esta vida: ellos están dormidos en Jesús. Estar ausente del cuerpo es estar presente con el Señor. Están esperando ser vestidos con un cuerpo nuevo. Los muertos están dormidos en Jesús: un espíritu redimido sin un cuerpo, esperando por ese momento, el día de la resurrección.

En un momento, en un abrir y cerrar de ojos, la trompeta sonará. Los muertos serán resucitados incorruptibles y nosotros seremos transformados. Habrá una generación que no morirá, una generación que no irá al valle de la muerte, pues ellos serán transformados.

Vendrá el día cuando el espíritu incorruptible será reunido otra vez con un cuerpo que se vestirá de incorrupción. El destino de si alma será el destino de su cuerpo; los dos no pueden ser separados eternamente. Son separados por un corto tiempo mientras que el cuerpo espera por su resurrec­ción, pero cuando Jesús venga, el espíritu será reunido con el cuerpo. La muerte no puede tocar el alma o el espíritu de un cristiano. Toca el cuerpo por un corto tiempo hasta que la resurrección se efectúe.

El aguijón es sacado de la muerte porque el pecado es abolido. La muerte ya no es más un enemigo del cristiano, Podemos poner nuestro pie en la cabeza de la muerte enemiga y reírnos de ella: “¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón?” En vez de echarnos al infierno eterno, la muerte misma irá allá. Porque en el Calvario, las cosas fueron cambiadas.

Finalmente, esta victoria nos deja un desafío - un desafío para ser firmes, constantes y creciendo en la obra del Señor.

C. POSTDATA:
1 Corintios 16

1. El Asunto de la Ofrenda:

Pablo dio a la iglesia instrucciones relacionadas con recibir ofrendas para ayudar a la iglesia de Jerusalén. Aparente­ mente, la iglesia en Jerusalén estaba sufriendo de problemas financieros. El estaba recibiendo ofrendas de las iglesias gentiles para ayudar a la iglesia madre. Pablo aconsejó a los Corintios que recogieran el dinero el primer día de la semana y escogieran a alguien que llevara el donativo a Jerusalén. El mismo no lo haría.

2. Exhortaciones Finales:

Pablo dió a los Corintios varias exhortaciones finales. Les dijo: “Velad, estad firmes en la fe; portaos varonilmente, y esforzaos. Todas vuestras cosas sean hechas con amor.”

Pablo les dijo de sus planes de visitar Corinto. Dijo que pasaría por Macedonia y que tal vez se quedaría con ellos durante el invierno.
Es muy posible que esta carta hubiera sido escrita por Sostenes (1 Corintios 11), que Pablo le dictara y luego la firmara con su propia mano (1 Corintios 16:21). El puede haber añadido el siguiente versículo: “El que no amare al Señor Jesucristo, sea anatema.” Este versículo contiene un mensaje muy serio y nos dice cual es la opción si no amamos a Jesús. Ha de ser maldecido con un juicio muy serio, porque el Señor viene.
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Lección 10 LA SEGUNDA IEPISTOLA DE PABLO A LOS CORINTIOS

2 Corintios 1-4

A. EL AUTOR:

Esta epístola fue escrita por el Apóstol Pablo en Filipos de Macedonia, pocos meses después que 1 Corintios había sido escrito.

Pablo había pasado, la mayor parte de tres años en Efeso. El dijo que permanecería en Efeso hasta Pentecostés, lo cual sería en Junio del año 57 D.C. De allí planeaba ir a Corinto por el camino de Mac,adonia. El había enviado a Timoteo en una misión a Macedonia y Corinto y él había regresado a Efeso y ahora estaba listo a acompañar a Pablo. Tito, quien también había sido enviado a Corinto, iba a reunirse con ellos en Troas. Sin embargo, Pablo y Timoteo fueron de Troas a Filipos para encontrarse con Tito. Aparentemente estaban ansiosos de saber por Tito de los asuntos entre los creyentes de Corinto.

Pablo estaba contento con las buenas noticias que Tito trajo de Corinto. Inmediatamente escribió una carta y envió a Tito que la llevara, acompañado de otros dos hermanos (11 Corintios 8:16-24). Entregaron la carta y tenían el encargo de completar la ofrenda para los hermanos pobres en Jerusalén.

B. EL EFECTO DE LA PRIMERA CARTA A LOS CORINTIOS:

Puede escribirse mucho acerca de lo que sucedió en la iglesia de Corinto entre el tiempo de la escritura de Primera y Segunda Corintios. Pablo se refirió a esto en 11 Corintios 7:11. “Porque he aquí, esto mismo de que hayáis sido contristados según Dios, ¡qué solicitud produjo en vosotros, qué defensa, qué indignación, qué temor, qué ardiente afecto, qué celo, y qué vindicación!. . .”

A pesar que mucho arrepentimiento había seguido a la recepción de su primera carta, habían ciertos puntos que necesitaban corrección. Sin embargo, Pablo encontró áreas de confraternidad íntima las cuales él quería discutir con ellos antes de impartir más disciplina.

C. LOS CONTENIDOS DE ESTA EPISTOLA:

La segunda carta a los Corintios fue la más personal de las cartas de Pablo. Fue la más autobiográfica de todas sus escrituras. Mucho de la epístola fue basado en el ministerio mismo de Pablo, sus motivos y sacrificios. El vindicó su autoridad como un Apóstol y se esforzó para preparar la iglesia de Corinto para su llegada.

Los primeros nueve capítulos fueron escritos en el tiempo pasado, mientras que los cuatro últimos fueron escritos en el tiempo presente o futuro. Se ha sugerido que estos cuatro últimos capítulos fueron escritos antes y luego fueron adjuntados a la carta.

D. COMPAÑERISMO EN LAS AFLICCIONES:

Pablo anhelaba atraer a los Corintios más cerca a él. En el comienzo de esta carta, él trató de cumplir su propósito. Les dijo que así como ellos eran compañeros en las aflicciones, también serían compañeros en la consolación. Pablo había sufrido, pero él reconoció que ellos también habían sufrido. Habían pasado por aflicciones y tribulaciones también.

Pablo dio gracias por el consuelo que él había recibido del Señor. La palabra “consuelo” viene de la misma palabra griega consolador” en el Evangelio de Juan. Es más fuerte que una mera consolación. Dios no sólo alienta, sino que también suministra una base para el aliento. El beneficio del sufrimiento es que capacita a un cristiano para ayudar a otros.

Pablo les recordó de la seguridad de las promesas de Dios; estas promesas no podían fallar. El sufrimiento hace que conoz­camos en una medida más grande la seguridad de las promesas de Dios. También, el sufrimiento nos establece en Cristo y hace que comprendamos la realidad del don del Espíritu Santo, el cual nos sella.

E. LA SALVACION PROGRESIVA:
2 CORINTIOS 1:10

Pablo predicó una liberación de tres tiempos: pasado, presente y futuro. El sabía de qué había sido liberado en los días pasados; él se dio cuenta de que estaba siendo liberado en ese momento particular y sabía que Dios lo liberaría.

Hay una gran lección aquí. Algunos testifican de lo que Dios ha hecho en el pasado y pueden mirar hacia el futuro. Esto no sólo debe ser cierto sino que deben tener un testimonio al día de lo que Dios está yaciendo por ellos ahora.

Pablo dio toda la gloria a Dios. Alabó a Dios y agradeció a los creyentes que habían orado por él.

F. EL ASUNTO DE LA DISCIPLINA:
2 Corintios 2

Pablo retrasó su ida a Corinto para que pudiera evitarles más tristeza. No era su deseo castigarlos más. El no quería ir a ellos con tristeza. No quería causar pena sino amor. Quería hacerles saber su amor por ellos (versículo 4).

Parecería que la primera carta de Pablo había cambiado a la iglesia de Corinto a tal extremo que aun aquellos que habían estado sosteniendo al hombre en pecado, ahora se habían volteado contra él en la disciplina. Aparentemente Pablo no sabía esto hasta que se encontró con Tito. Pablo, al conocer este hecho, aconsejó un cambio de actitud hacia el hombre que se había arrepentido. No quería que ellos excluyeran a él para siempre de su confraternidad en Cristo. Esto mostró que el Apóstol podía ser muy duro con el pecado, pero tierno y misericordioso cuando había verdadero arrepentimiento. El no quería que el hombre se perdiera sino que fuera salvo.

En la última parte del capítulo, parecería que el Apóstol Pablo estaba comparando su ministerio con las procesiones triunfales perfumadas de incienso de los emperadores conquistadores regresando a Roma con largas filas de cautivos. Algunos de estos cautivos serían matados; a otros se les permitiría vivir. El ministerio de Pablo llevaba la fragancia de Dios, lo cual significaba vida o muerte, de acuerdo a la reacción de uno al oír su ministerio. El miró a su ministerio como una marcha de triunfo.

G. LAS EPISTOLAS VIVIENTES:
2 Corintios 3

Aparentemente habían algunos maestros judíos de Jerusalén que vinieron, portando cartas de presentación. Los enemigos de Pablo en Corinto aún estaban preguntando con respecto a la autoridad de Pablo, diciendo que él no tenía cartas de recomen­ dación de Jerusalén. La iglesia de Corinto había sido fundada por Pablo mismo. Por lo tanto, la iglesia era la carta de Pablo. No necesitaba otra carta de recomendación que la iglesia de Corinto.

Pablo procedió en comparar su ministerio con el ministerio de estos maestros judíos. Su evangelio era el evangelio de la ley, el cual fue escrito sobre piedra; el evangelio de Pablo fue escrito en sus corazones. Los dos evangelios fueron comparados por Pablo: uno de la letra, el otro del espíritu; uno de la muerte, el otro de la vida; uno cubierto, el otro descubierto; uno de condenación, el otro de justicia; uno pasa, el otro permanece.

H. EL MARTIRIO VIVIENTE DE PABLO:
2 Corintios 4

En el capítulo 4 el Apóstol mostró la visión del verdadero ministerio. Pablo nunca encontró el predicar una tarea fácil. Su propósito era rechazar las cosas escondidas de deshonestidad. Los ministros no deben trabajar con astucia, ni deberían adulterar la Palabra de Dios engañosamente. Deberían encomendarse ellos mismos a la conciencia humana por la declaración de la verdad. El propósito del verdadero ministerio es predicar a Cristo, para que los hombres puedan ser salvos. El truco de Satanás debe ser expuesto, porque él enceguece las mentes de los hombres con filosofías y vanos engaños, para que la luz del evangelio de Dios no pueda ayudarles.

Pablo mostró a los Corintios que ellos deben ver más allá de sus problemas y persecuciones. Dios no permitiría que sean destruidos cuando eran abatidos. Aunque entregados a muerte cada día ellos tenían la seguridad de la vida eterna. Aunque ellos sintieron que su fuerza exterior se iba desgastando, sintieron la alegría de la vida interior y con el ojo de la fe vieron la gloria de las cosas eternas aunque todo alrededor de ellos se deshiciera. Con gozo Pablo habló de su cuerpo glorificado, con el cual él sabía que sería vestido cuando despertara en la semejanza de Dios.
La vida de Pablo fue un martirio viviente. En su conversión el Señor había dicho: “Yo le mostraré cuánto le es necesario padecer por mi nombre” (Hechos 9:16). Los sufrimientos em­pezaron inmediatamente y continuaron por 30 años. Había una sucesión continua de golpes, encarcelamientos, naufragios, y privaciones de toda clase. Finalmente él fue llevado a Roma para ser ejecutado. En todo esto, Pablo se regocijó porque él vio la gloria futura quesería suya. Demostró a los Corintios que ellos eran sólo vasos de barro y que la gloria era de Dios y no de ellos. Mientras que somos protegidos por Su poder, el poder de Satanás no puede conquistarnos. Aquí está la fuente de la victoria: el Espíritu de Cristo nos guardará en esta vida y nos dará vida eterna. Las aflicciones externas que enfrentamos aquí son nada porque nuestro hombre interior es fortalecido con el poder de Dios.

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